Goytisolo y los nuevos

Se queja Juan Goytisolo en "Babelia" de que las editoriales van a lo fácil y no publican novelas complejas. Lo achaca a la pereza intelectual de "los amantes de la telebasura". Alude a "un universo subyugado por la dictadura de lo trivial" y remata con una frase de los surrealistas: "toda idea que triunfa corre fatalmente a su ruina".

Sobre pereza hablaba Galeano en su "Patas arriba", aquí comentado, referida a los periodistas para investigar. Sobre lo mismo hablamos en mi club de lectura: cómo la TV y la radio nos hacen pensar que jamás se volverá a escribir y leer como en el siglo XIX.

De acuerdo, Goytisolo: ¿y? ¿qué hacemos? ¿nos negamos a escribir hasta haber leído a los clásicos? Falta tiempo. Hasta falta espacio, incluso espacio cerebral. Intentaremos ir tirando, guiarnos por los consagrados sagaces, aventurarnos por nuestra cuenta, disparar contra tirios y troyanos, subir hacia Ítaca por los peldaños, seguros y no tanto, de los clásicos y los modernos. Habrá que vivir y viajar.

Lógica de policía

Rancière: "La lógica de policía asume hoy la forma de una sólida alianza entre la oligarquía estatal y la económica. La política empieza cuando se sale de ese modo funcional: de ahí que se afirme que el pueblo, el demos, no es la población, pero tampoco los pobres". Este filósofo francés pone el dedo en la llaga: democracia como el poder de cualquiera. Utopía en toda Europa, imagínense en el mundo. De su libro "El odio a la democracia".

Periodismo o mucha cara

Suelo leer con las orejas abiertas a Francis Pisani, el predicador de la Web 2.0. En una de sus última predicciones, aboga por el "periodismo ciudadano", un tipo que no estudiamos en la facultad de Periodismo. Según él, y recientes caraduras como los de Galicia Hoxe, este tipo de periodismo es el que hacen los informantes sin formación periodística, o sea, cualquier de a pie. Hacer periodismo ciudadano en España es, por definición, imposible. En tal caso, sería periodismo de súbditos, pues a ciudadanos aún no llegamos. Pero Pisani habla de Chile, de periódicos montados con gente corriente, que no precisa títulos ni académicos para informar sobre lo que les importa.

Lo que quiere hacer Galicia-Hoxe o El Correo Gallego es dar una vuelta de tuerca a la explotación laboral en este campo: no contentos con dar sueldos de miseria a periodistas que tardan años en formarse, ahora obtendrán gratis, o casi, lo que les interesa. Y mientras, los peces gordos bramando porque los blogueros lo hacemos gratis. Yo no informo, opino sobre lo que se informa. Mi actitud sólo es posible sin contrapartidas: aún no como de ningún pesebre, aún no soy mercenario de nadie. Lo he sido. Y, si quiero subsistir, quizás tenga que volver a ello. Pero sé en qué medios nunca he querido escribir ni trabajar.

No sin Rosa

Hay actos que no se entienden sin determinada persona. Como si fuera imprescindible, como si faltara algo, ese ser llena, rellena, hace bonito, da categoría, a saber.

No entendería un jurado literario sin Rosa Regás. Está en casi todos, o, al menos, en tropecientos. Estuve a punto de devolver -de vuelta, no de vómito- un galardón porque faltó ella. Como soy un conformista, medio domado ya, me conforté con la presencia de Mercedes Gallizo; otra que seguro cree que Barrabás, ese preso, fue crucificado con el Nazareno.

Tampoco se comprende "La Fiera Literaria" sin unas cuantas andanadas contra Regás. En su número de Febrero 2007 en papel -circula, lo de que se extinguí fue un malentendido- le dedica unos versos, aparte de meterse con sus ateísmo que no le impiden celebrar la Navidad. Se los reproduzco, faltaría más:

¿Quién es pesada cual losa?
Es Rosa
¿Quién confunde a Barrabás?
Regás.
¿Y giliprogre, quién es?
Pagés.
Como en la regla de tres,
la incógnita se despeja:
si es de linaje burgués.
Y es vana, sectaria y vieja...
es Rosa Regás Pagés.

El último jurado en que se anuncia la participación de esta "tontita del sistema" es el de premio Freixenet de Literatura Gastronómica. ¡Si Cunqueiro levantara la cervix! 24.000 euros huecos como burbuja...

Traidores

"Diario Cultural", Radio Gallega. El poeta y médico Xavier Queipo lleva dos columnas hablando de traición. Primero la excusa fue Sandor Márai (El último encuentro, lo reseñé aquí). Pero ahora lo he visto nítidamente: habla del bipartito gallego.

No me extraña: tengo delante el cuadro de salarios de los políticos que dicen representarme. De 81.000 a 65.000 euros al año. Yo, cuando me dejaban trabajar, apenas pasaba de los 12.000. Como los camareros o las señoras de la limpieza.

Y estos traidores quieren darle 73.000 euros "vitalicios" a los ex-presidentes de la Xunta. Por eso, y por tantas otras cosas, sé que no me representan. Que no hay nadie en los partidos actuales que me represente. Y somos legión los no-representados. Que no cuenten con mi voto. Ni tirios ni troyanos. Nunca Máis. Sólo contarán con mi feroz oposición al poder, al poder impune, al poder opresor, al poder por encima de los sueños de los ciudadanos. El poder desconectado de la realidad. Con ese sueldo, lo que menos me importaría serían las quejas de los pobres. Esos que comemos promesas...

Vigilémonos

Aún no puedo hacerme una idea sosegada, serena, reflexionada, pero me gusta "Red Babel", de Radio 3, de Juan Pablo Silvestre. El otro día alguien dijo: los blogs son para escribirlos, no para leerlos. No hagan caso: leemos para ver si alguien confirma nuestras sospechas.

Nabokov decía: "el escritor creativo debe estudiar con cuidado las obras de sus rivales, incluido el Todopoderoso". Que yo sepa, el Todopoderoso es ágrafo, iletrado, sordo y mudo. Pero tiene muchos voceros, que escriben desde el Génesis hasta el Apocalipsis, que dedican miles de adjetivos a un ser que no aparece y le llaman a esa fraseología "teología" y, voraces lectores y seguidores devienen en fanatismos varios.

Los rivales: da gusto ver cómo se pelean Reverte y Umbral; ahora Suso de Toro y Muñoz Molina; siempre Viñó y Almudena Grandes o Lucía Etxebarría. Hasta Nabokov tenía por rival a un muerto bien muerto: Cervantes. Odiaba el trato dado a don Quijote, quizás llevara algo de razón este cazador de mariposas, este experto en nínfulas ("Lolita" es una broma si lo comparamos con "El Hechicero").

Por eso, colegas blogeros, vigilémonos. Somos todos sospechosos.

Leer ¡Hola!

Uno de los pocos libros de una escritora mexicana que he podido leer lo he criticado aquí. Duramente, no me arredré. Tocaba un asunto muy serio y muy estudiado por el que suscribe.

Me llega ahora la reseña -más bien publicidad- de una obra de otra escritora mexicana: Guadalupe Loaeza. El título lo dice todo: "Confieso que he leído... ¡Hola!" y, como si fuera una avispada reportera de un programa amarillo, tomate, o rosa -soy daltónico en esos géneros- descubre que -¡oh, cielos!- hasta el escritor Arreola, fallecido en 2001, leía esa revista del corazón. ¡Tamaño pecado!

Quizás me interese más de esta autora "Las reinas de Polanco", un sugerente título para la escuadra de Prisa. Ah, se me olvidaba: yo también leo ¡Hola! Y los prospectos de los medicamentos y las cajas de cereales. Alta literatura.

Nicola Lococo, filósofo republicano

Me he reído -más bien sonreído- mucho con el artículo de Lococo para "defenderse" del fiscal de la Audiencia Nacional, que lo quiere procesar por meterse con "nuestro" rey, ese que nombró Franco, el del "atado y bien atado". "Como es sabido, en este reino de la democracia formal todos somos inocentes hasta que se demuestra que somos vascos", ironiza al principio y termina con un genial: "le ruego que de dispersarme envía mi cabeza al psiquiátrico de Zamundio, las manos al Banco de España, el culo al Congreso de los Diputados y de cintura para abajo frontal a Canarias".

En esta pseudodemocracia, donde la justicia -y los títulos universitarios- aún se imparte en nombre del rey -un rey que hereda su poder de Dios, ahí es nada, no somos nadie- y queremos ser ciudadanos y no llegamos a súbditos, siguen los delitos de opinión. Aunque los fiscales del tribunal de excepción -ilegal- de la Audiencia Nacional le llamen de otra forma.

No nos podemos extrañar, aunque los chicos de El País se echen las manos a la cabeza cuando el rey de Marruecos acosa a la prensa marroquí. Estamos como en tantos países: en Turquía se juzga o se mata extrajudicialmente a quienes hablan del genocidio armenio o kurdo; en Rusia se aplica esa receta a los rechistan sobre el genocidio checheno; en España seguimos negando el genocidio franquista y no pasa nada. Los terroristas sólo son los del otro lado.

Juan Carlos I, es, como Mohamed VI, un rey que se dice demócrata. Pero no se paran en barras si hay que azuzar a los perros contra sus súbditos, que aún creen que pueden ser ciudadanos.

Lecturas acompasadas

Las peticiones a la biblioteca y los regalos de libros ocasionan extrañas conjunciones en mis lecturas. Estoy terminando a Galeano en su impagable "Patas arriba" y recibo "Dios", el primer manifiesto ateo catalán del siglo XIX, de Sunyer i Capdevila. De un ateo, Galeano, vivo, a otro, bien muerto, que en su epitafio cinceló: "Luchó contra Dios, los reyes y la tuberculosis". Era médico y fue ministro. Fugaz. Ya les contaré...

También acabo de exhumar "Las brujas en la historia de España", de Carmelo Lisón, que sólo por su capítulo sobre las meigas ya merece la pena. ¡Cuánto material literario olvidado en los anaqueles, silenciado en los fondos de armario!

Ya en mis aficiones antropológicas y mentales, estoy con "Víctimas del dinero", de Forward y Buck, un ameno ensayo sobre los destrozos que causa el becerro de oro cuando nos domina. Y acaba de llegarme "El antídoto de la angustia", de Sharpe y Lewis, algo contra el estrés escrito en 1988. Quizás las angustias de los 90 no sean las de ahora, aunque la psicología conductista es casi la misma. Los autores dicen haber ayudado a miles de personas con sus estrategias. Y no son políticos. Habrá que darles un voto de confianza.

Este País me mata. De risa.

Día 26/1/07. "Las insaciables multinacionales", titula El País un pequeño reportaje en página 8 (par, las menos vistosas de un periódico, como se sabe) en el que se explica que el consumo de petróleo y carbón crecen. Por culpa de las multinacionales vampiras del motor y la energía. Las mismas que pagan anuncios a toda página en las impares 9, 11, 29 y 49 del mismo día. ¡Ay, del becerro de oro!

Como buen periódico progresista, adalid del libre mercado y de la mejora de las clases proletarias, El País también informa sin mayores aspavientos de beneficios empresariales. De las multinacionales "insaciables", como Porsche, que multiplica ¡por seis! su beneficio; o de BMW, que también bate record de ganancias. Y multinacionales también son los bancos, cuyos resultados no sonrojan a estos "rojos" de El País, aunque vayan del 18%, 21%, 23% o ¡¡102,4%!! más. Eso sí, cuando suben a los obreros el IPC, El País deja que Caldera lo catalogue como "bueno para el desarrollo del país". Ya lo creo. Al final, el único congruente de ese periódico es Forges. Pero a los bufones nadie nos hace caso, por mucha pirueta que hagamos con la pluma o el teclado.

Perlitas, deprisa

En la portada de El País de 29-01-2007: Fallece Claudio Guillén, crítico y académico ejemplar. Dentro, página 45: Muere Claudio Guillén, académico y crítico ejemplar.

Le querían mucho. Eso es innegable. Yo no lo conocía, ha tenido que morirse para quedarme en la duda de si era ejemplar como crítico o como académico. El adjetivo ejemplar es muy traicionero: ¿quieren decir que el resto de académicos no son ejemplares? ¿que los otros críticos dejan que desear? Lo de "ejemplar" siempre me ha enrabietado: me ponían como "ejemplo" en algunos campos. Le hacen a uno sentirse cobaya, observado. Lo de menos, orgulloso. Ahora, que tengo otra cosa ejemplar a mis espaldas (una sentencia), no puede dejar de sentir escalofríos con tamaña pilosidad verbal.

Y la otra perlita, también de Prisa, se refiere a un anuncio, al que dedican dos páginas. Es una constructora: "Queremos que el mundo se mueva con nuestra energía". Y en la otra página se ve un planeta de plastilina acribillado por molinos eólicos. Quieren que sus pretendidas energías limpias (sus, propiedad de unos pocos; nuestra energía, acaparar el mundo) limpien nuestros bolsillo. Que sus oligopolios, "pioneros en desarrollo y sostenibilidad" (¡hay que tener cara!) dominen -muevan- el mundo. Los consumidores lo pagaremos caro en nuestra factura, pero la operación E.On da ENORMES beneficios a los periódicos, que jamás serán independientes con estos anunciantes.

Mercedes o la inanidad

Por casualidad -¿existen?- veo a Mercedes Gallizo en "La noche temática", en un monográfico sobre las mujeres y sus avances. Se han debido confundir (fue emitido el 13 de enero de 2007). Gallizo ha hecho menos por los presos que nadie. Eso sí, ha intentado lavar la imagen de inhumanidad de las cárceles. Cambiando nombres. O sea, no ha engañado. En el reportaje, ni una alusión a su actual cargo. Como le escribí en su día -aún espero réplica-: "no hay nada más patético que ocupar un cargo para el que no se está preparado". Qué gran hora para dimitir e irse a cultivar rosas a casa. Al menos esas rosas mutan. Las cárceles siguen inmutables.

Tú me entiendes, Mercedes, la que no me dejó hablar.

La furia y el sufrimiento

Me parece increíble que se haya hecho película Obabakoak. Acabo de leerlo y tocó mis fibras de escribano hasta el tuétano. Me niego a comentarlo, a reseñarlo: para mí ya es un clásico, un hogar al que regresar. Tan sólo les ofrezco un párrafo en el que alguien retrata la furia. Quizás ayude a alguien.

"La persona que está furiosa sólo siente su furia: no ve nada, no oye nada, no huele nada. El fuego que le quema por dentro acapara todos sus sentidos, y le impide establecer cualquier relación con el entorno. Pero pasa ese momento, se apaga el fuego, y el entorno antes ignorado comienza a hacerse sentir con una intensidad desconocida. La persona que ha estado furiosa cree entonces que su entorno se ha hecho más grande, más fuerte, más doloroso. Jamás había visto tanto, jamás había oído tanto, jamás había olido tanto. Si aún tuviese fuerzas, volvería a ponerse furioso, volvería a gritar. Pero no las tiene, y debe resignarse a sufrir".

Böll, en "Opiniones de un payaso" decía que le faltaba la resignación para ser un auténtico cristiano. ¿Pero es un hombre un cristiano? Según Nietzche, no.

Ruedas

Ya saben que no creo en las casualidades, y menos en las literarias, así qeu hilen ustedes mismos en su rueca estas madejas que no he conseguido dominar...

"Agradezco no ser una de las ruedas del poder, sino una de las criaturas que son aplastadas por ellas". Tagore.

"El espíritu antisocial se nutre de sí mismo; porque cada vez que vemos que la gente no nos ayudará más vano nos parece ayudarlos. Y así la sociedad degenera en jungla". Stallman.

"Hay amigos que son para un momento, y amigos que son compañeros de mesa, y amigos que sólo aparecen a nuestro lado en los días de prosperidad y alegría". Un personaje de Obabakoak.

"Los escritores no creamos nada nuevo: todos escribimos las mismas historias. Las buenas están todas escritas, y si no lo están, es que son malas. Sólo comentamos sobre lo ya escrito. ¿Por qué escribir? Porque a la gente se le olvidan las buenas historias". Bernardo Atxaga en Obabakoak.

Un mundo feliz

De Aldous Huxley. No dejemos a los clásicos: están más vivos que nunca. He podido releerlo a fondo y aún estoy conmocionado. Del nuevo prólogo de 1969 (es de 1932, no lo olviden): "Inducir a amar la esclavitud es la tarea asignada en los actuales estados totalitarios a los ministerios de propaganda, los directores de los periódicos y los maestros de escuela. Pero sus métodos son todavía toscos y acientíficos". Esto es, 40 años más tarde, quizás ya hemos sido colonizados. Ya somos los esclavos ideales: consumidores.

Sobre la desmemoria: "Lo que ahora voy a decirles puede parecer increíble, pero cuando no se está acostumbrado a la historia, la mayoría de los hechos del pasado parecen increíbles". Hoy, hasta lo que es presente parece increíble.

Sobre la palabra y su poder: "Las palabras pueden ser como los rayos X si se emplean adecuadamente; pasan a través de todo. Las lees y te traspasan".

Sobre el arte: "No se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Hay que elegir entre la felicidad y lo que la gente llamaba arte puro".

Sobre la escritura: "Quiero un clima pésimo. Se debe escribir mejor si el clima es malo".

Huxley murió buscando el soma, la droga perfecta. Su mundo feliz. ¿Merece la pena?

Leer prensa en clase

Otro libro que no he visto en mi carrera, o en mi etapa anterior: "Leer periódicos en clase", de José L. Corzo Toral, en Editorial Popular, colección "Papel de prueba".

"El periódico en clase no es para utilizarlo, sino para desenmascararlo". Si se siguiera esta máxima no se llenarían tanto las facultades de periodismo.

Toca asuntos delicadísimos pero vitales: concentración de la prensa en pocas manos; uso de la misma por el poder; publicidad; defensa de lectores, etcétera.

El libro es del año 1984 y fíjense cómo termina el prefacio: "Cuando conocemos que magnates de la prensa española, como Luis María Ansón, exdirector de Efe, del ABC, esta vinculado a la Trilateral, lo mismo que Jesús de Polanco, presidente del consejo de admon. del País, o el duque de Alba, la tentación de no leer periódicos arrecia".

No leer periódicos. No oír radio. No ver TV. Wilde decía que lo mejor de las tentaciones es caer en ellas. Wilde, un tipo al que Manuel Jabois, en un periódico gratuito, llama ¡sodomita! con admiraciones en pleno 2007. Quizás los periódicos gratuitos sean para escribir tonterías gratuitas. Quizás.

Los guardianes de la libertad

Así se titula un libro de Chomsky y Herman que he terminado. En teoría, el ensayo es sobre los periodistas, pero llamarnos guardianes de algo que nos queda tan grande es, cuando menos, una osadía. El subtítulo aclara mejor la colada: propaganda, desinformación y consensso en los medios de comunicación de masas. Lástima que no me lo recomendaran cuando hice Periodismo, quizás me lo hubiese hecho mirar.

A veces las citas del comienzo deberían iluminarnos al final: "Aquel que ha cegado los ojos del pueblo, les echa en cara su ceguera", decía Milton, y viene aquí al pelo. Chomsky y Herman se centran en los medios de USA, pero todos estamos globalizados, así que habla de todos los medios de democracias formales. Y no con teorías: coge la regla y cuenta páginas, algo que por pereza y conformismo ya casi no hace nadie. La pereza es algo que se nos echa en cara en cada capítulo. Sugiero la impagable clasificación de víctimas que se hace en la obra: dignas e indignas, así como los filtros de las noticias que copan cada día los medios.

1.- Magnitud, propiedad y orientación de beneficios en MC
2.- Beneplácito de la publicidad
3.- Suministro de noticias a los MC
4.- Reforzadores de opinión
5.- Anticomunismo como mecanismo de control
6.- Dicotomización y campañas de propaganda

Cambien anticomunismo por antiterrorismo y ya está. No tenemos medios, no hay periodismo: hay propaganda.

Útil carne de cañón

Creo que me repito -escribir es repetirse- si les aclaro que este blog hace antipublicidad. Se me había quedado en el tintero un anuncio que pagamos todos los gallegos y, en TV, todos los españoles y que clama al cielo. Es el de las Fuerzas Armadas. Tienen el cuajo de pedir reclutas a través de las ondas y de decir que te enseñan un oficio "decente". Lo que nunca nombran es el auténtico oficio del soldado: el de matar por una bandera y en nombre de unos pretendidos salvapatrias.

La utilidad de los ejércitos es más que cuestionable en el panorama actual pero siempre hay una industria cárnica que se beneficia: la que trabaja para los ministerios de la guerra. Las guerras son, hace ya tiempo, la forma de probar lo último que los países ricos ingenian para que se maten entre sí los pobres. Pónganme cualquier "conflicto", incluso los mal denominados "civiles", que son los más cruentos, encarnizados e inciviles que hay.

Al hilo de esto -recluten hijos de parlamentarios, militares, y luego hablamos-, a Blair y a Bush le están recordando cada día quién se muere en Irak. Los hijos de quién. Y a Aznar aún no se ha atrevido Pedraz -o Garzón- a procesarlos por crímenes de guerra. Tienen a muchos argentinos, bolivianos y demás minorías con que ocuparse. Digo minorías porque así ven los del tribunal de excepción a los países que tuvieron dictadura pero no transición.

Malditos dobles raseros para triples A con cuádruples morales.

El juego

En "Opiniones de un payaso", el protagonista recuerda la baraja quemada con que su madre intentaba jugar. El siete de corazones les recordaba a todos a una hermana muerta y nadie quería jugar. Pero la madre, absurda y fanática ahorradora, no tiraba la baraja.

En el juego, en sus múltiples variantes, se observa el carácter personal. Recuerdo a aquel niño con sus berrinches porque le comían todas las fichas al parchís, que luego era consolado con una magdalena. Hasta que aprendió el sucio truco del "juego revuelto", en que golpeaba el tablero para que no se pudiese continuar la partida. O aquel otro que no jugaba a nada en equipo: no quería que los errores de otros le hicieran perder. O al que admiraba a los delfines porque su principal ocupación era jugar, fuera para comer, para reproducirse o para pasar el rato.

Los juegos, todos, marcan roles, nos atribuyen papeles a desempeñar. Cuando lo único que importa es ganar y no participar, el juego ya es deporte, o, peor aún, trabajo. Todos tenemos algo de esos niños que describir antes. Cuidados con los juguetes que manejamos ahora: pueden extraer de nosotros papeles, roles, que no teníamos previsto. O que no probamos cuando niños.