Jordi Mollá cuelga en la red

Desde hace años sigo la trayectoria de Jordi Mollá, no sólo como actor, sino como persona. En cada entrevista que le hacen descubro a alguien brillante, con un pensamiento que se sale de lo mascado, con atisbos de rebelión. Me entero por Tiempo, la revista, de que ahora se promociona como pintor en una página web: picassomio.com. Su pintura se enmarca en una corriente llamada Informalismo Matérico, lo que me recuerda la gran laguna que hay en mi educación en materia de arte. O griego y latín, de lo que no me arrepiento, o arte. He tratado de taponar ese agujero de forma autodidacta pero sigo haciendo aguas, como en tantos asuntos que me conciernen.

Ojo con los precios a que se cotiza Mollá: hasta los 6.000 euros. Al magnífico intérprete de "Blow" y de "La buena estrella" le interesa la "autopsia del alma". Ahí es nada. Creo que he acertado al fijarme en su estela.

La inutilidad

"Preferiría perder la capacidad de movimiento que la de utilidad. Preferiría la muerte a la inactividad... nunca me canso de ser útil". Leonardo da Vinci.

Leonardo, como Alfred Nobel o incluso Albert Einstein, pusieron a trabajar sus intelectos para todo tipo de causas, entre ellas la guerra. El sentimiento de inutilidad era el que invadía la existencia de Ramón Sampedro, cuyo caso seguí en su momento con vivo interés porque era de una "aldea remota gallega" cercana a la mía. Se quedó tetrapléjico en una playa que conozco bien, en un mar en que yo también me adentro.

La lucha de Sampedro, curioso apellido para un católico que renegó de sus jerarcas, era por la dignidad. No hace falta ser un genio como Leonardo para distinguir entre dignidad y miseria. Sampedro se mereció una meta y la logró. Pese a todo.

Mientras ejércitos de hipócritas, en ordenadas cohortes de falsos moralistas, se dedican a luchar por la muerte de otros, Sampedro pedía que lo dejaran irse. Como un valiente, hizo una "snuff movie" de su propio pasamiento. No hizo daño a nadie, los que lo querían entendieron su partida, lo que lo amaban querían que cesase su sufrimiento. Su muerte no produjo ningún cambio en esta sociedad española paralizada. Quizás con la película de Amenábar se remueva alguna conciencia más, pero creo que Pániker y los suyos (Asociación Pro Derecho a Morir Dignamente) tendrán que esperar a otra oleada de conciencia.

Gramsci y la destrucción del hombre

Me ha regalado David Millán el libro "Introducción al estudio de la filosofía", de Antonio Gramsci. El texto de contraportada es fascinante: "Hemos de impedir que este cerebro funcione durante 20 años". Ésta es la bonita frase que un fiscal fascista (¿de qué me suenan esas palabras juntas?) dijo tras condenar a este intelectual comunista italiano a 20 años, cuatro meses y 5 días de cárcel.

Gramsci no pudo durante un tiempo escribir en su celda y tuvo que hacer malabarismos para sus cuadernos desde la cárcel pudieran ver la luz. Al saber su condena, ideó un plan de trabajo para dotar de "cultura" a la clase obrera, que él creía que siempre era vencida porque no disponía de bagaje cultural. Es impresionante la serie de libros que cita de memoria y el orden de su pensamiento en un aspecto tan arduo como la filosofía. Tras leer a Foucault, este librio de Gramsci me viene genial para situar al marxismo y al comunismo en su exacto lugar. Hay ciertas tendencias que sólo cobran su verdadera dimensión desde la distancia, desde la adecuada persperctiva temporal.

Les dejo con una cita muy atinada de Gramsci: "¿Cómo es posible pensar el presente, y un presente bien determinado, con un pensamiento formado a partir de problemas de un pasado con frecuencia muy remoto y superado?".

Pesimismo malsano

Se levanta uno por la mañana y los medios de comunicación sólo escupen atrocidades. Muertos en Irak, Rusia, Israel, Sudán... Acabo de empezar a leer otra biografía de Gandhi, el que dijo "ojo por ojo y todos quedaremos ciegos" pero me encuentro en la de Leonardo da Vinci con esta frase sobre los seres humanos: "Cuántas personas hay en este mundo que sólo podríamos describir como simples aliviaderos de alimentos, productores de excrementos... pues ningún otro objeto tienen en este mundo; no practican ninguna virtud; y todo lo que queda de ellos es una letrina atestada".

La visión pesimista de Leonardo sobre el género humano y la desgarradora de Gandhi sobre la violencia se complementan. El otro día leía a Cartier-Bresson: "Creo en el hombre pero aborrezco la sociedad". Cuando me lo aplico a mi vida opino algo parecido: me importan lo que me conocen, ignoro a la masa. Coincidencias de la vida, Bresson le hizo una foto a Gandhi 45 minutos antes de ser asesinado. Gandhi, Leonardo y Balthus, gran amigo de Bresson, aparecen en ALO.

Al leer la frase del genio del Renacimiento pensé en Bush, en Sharon y en tantos "humanos" (llamarles animales sería insultar a la fauna inocente) que sólo consiguen que el mundo se haga irrespirable, invivible. Ante panoramas así me refugio siempre en la droga de la literatura.

Síndrome postvacacional

Es la tontería de moda. La enfermedad psicosomática de los nuevos snobs. Un relleno más en los informativos y en las revistas para epatar. Dicen, algunos de los que dicen se dicen psicólogos, que esta dolencia aqueja a aquellos trabajadores que no saben encajar la vuelta a su labor diaria tras las ¿merecidas? jornadas de descanso. Me da la risa sólo de oirlos.

¿Cuando empezarán a hablar del síndrome del parado?. ¿O es que dos millones de españoles no contamos?. Sensación de vacío, de inutilidad, de ser un parásito social, de estar desaprovechado, de ser un lastre para la familia y el entorno más cercano. De ahí a la depresión y a abismos peores hay un pasito.

¿Y que me dicen del síndrome del empleado temporal?. Estar en vilo cada 6 meses par aque te renueven, ver cómo aquellos que tienen padrino y méritos similares o inferiores a los tuyos los hacen fijos nada más entrar en la empresa, sentir como te explotan las ETT's si tienes la mala suerte de tener que recurrir a ellas, notar en el cogote el aliente frio de tu empresario al que le das igual porque eres un número más en las cuentas de la empresa, etcétera. Sin olvidar la de gripes y demás dolencias que te comes trabajando porque eres temporal: si fueras fijo te cuidarías en casa con una baja en condiciones. Que me vengan a mí ahora con que se ha acabado la lucha de clases. Y con frusilerías como el síndrome postvacacional. Un amigo lo ha comparado al aletargamiento tras el orgasmo. Pero primero hay que llegar al clímax. Denle a un parado trabajo y verán dónde se mete el síndrome citado. Quejicas, que sois unos quejicas.

Paz tira la toalla

Paz Vega deja su blog. Justo cuando iba en lo mejor. Me da rabia que claudique por los típicos trolls que todos tenemos en nuestros weblogs. En fin, echaremos de menos sus kas y su rabia literaria. El cambio en su forma de escribir a lo largo de este año ha sido espectacular. Sólo se aprenden ciertas tareas con la práctica. Horas de vuelo. Nos quedamos sin el motor de Paz, la "ternera" Vega. Espero que pronto sea vaca, a pesar de los Arcadis, de los Ivanes y de los trolls.

Si fuera más joven, Manuel Rivas escribiría un blog. Por el momento se limita a titular su sección en EPS (la revista de El Pais) "Blog, blog, blog". Suena a "glub, glub, glub", pero Rivas es un pez con experiencia, que se encarama en cualquier ola y le baila la espuma. De mayor quise ser como él. Ahora "No quiero hacerme grande", maravilloso título de una bitácora que me han descubierto. Todos tuvimos nuestro síndrome de Peter Pan -algunos no, porque nacieron viejos, como un sobrino que tengo, que a sus 10 años ya pronuncias sentencias estilo Séneca-. Pero la vida nos sacó a sopapos para arriba, no tuvimos más cuajo que crecer. Algunos incluso medraron.

Hermann Hesse también escribía blogs. Pero no lo sabía. Sus "Lecturas para minutos" no son otra cosa que una bitácora. Nunca recuerdo el nombre del autor que ejecutaba literatura para leer en el excusado. Deberían promocionarlo más. En el váter hay muy mala literatura: el prospecto del Hemoal es insufrible, las pegatinas de los champús no son nada amenas y las indicaciones del gel son demasiado rutinarias. Debería haber relatos para estreñidos, más complejos y literatura para ricos en fibra, que fueran del tamaño de un haiku, apenas un soneto, media canción de amor para unos zurullos desesperados.

¡Muera la inteligencia!

Creo que la frase que encabeza este comentario es del general Millán Astray y fue pronunciada en tiempos de Franco, ese dictador maestro del gran prohombre que vuelve a candillar las huestes del PP galaico en la próxima contienda electoral, un tal Fraga. Me acordé de esa frase al leer "desconfiad de quien haya escrito un libro", que era el lema de muchos jacobinos en la Revolución Francesa. Alejo Carpentier escribe: "Cuando se ha trabajado en hacer revoluciones es difícil volver a lo de antes" y "las revoluciones no se argumentan, se hacen".

Eriza la piel saber que en 1789 y años posteriores circularon textos de la constitución forrados en piel humana. No es una leyenda, igual que no lo fue lo de las carteritas como monederos que los nazis hicieron con piel de los testículos de judíos, gitanos y homosexuales. Que nadie se olvide de los 600.000 gays que se masacraron en la segunda guerra mundial. ¿A qué tanto horror?. Parece que el ser humano no cambia si no es por el terror. Yo escribiría: "desconfiad de quien use la violencia" o "mueran los que hacen la guerra y los canallas que los apoyan". Pero yo soy un pacifista pesimista, esto es, un optimista bien informado. Como dijo Foucault: "somos todos unos gobernados".

Timos continuos

No es que uno quiera contribuir a aumentar la población carcelaria de este país -60.000 y subiendo, buen trabajo, sistema- pero alguien debería poner coto a los permanentes timos de menor cuantía que hasta un tonto de baba advierte cada día.

Sintonizo ahora una televisión local (MAX Local) que dedica toda su programación a un concurso, por llamarle de alguna manera, en el cual las preguntas son tan difíciles como éstas: "¿cuántos huevos pone al año un gallo?; ¿de qué color es el caballo blanco de Santiago?" y otras fruselerías. Uno de los presentadores se parece muchísimo, hasta en la dicción, a un amigo mío que prepara judicaturas. Este busto televisivo se enfada si contesta alguien mal y siempre hace ver que tiene prisa por dar el premio, que va desde un televisor hasta un DVD o unas maletas de viaje. Para participar se debe llamar a un teléfono de tarificación adicional, lo famosos 903 que pasaron a 906 y ahora son 807, pero que siguen dando disgustos a tantos incautos. Además, esta televisión anuncia en pantalla todo el rato un teléfono de una vidente y otro de una linea caliente. Azar, juego y sexo, combinación explosiva para la ludopatía y manija perfecta para el pequeño timo.

Otros timos conocidos son los de las teletiendas, con pastillas para adelgazar en días, aparatos absurdos para tener músculos en un mes o artilugios que te limpian los cristales por arte de magia pero al probarlos no sirven de nada. Qué decir de los microcréditos de 3.000 euros con intereses altísimos; del crecepelos que anunciaba Encarna Sánchez (me olvidé comentar el otro día con lo de la SGAE que Peñafiel debería ser demandado y condenado por participar en el programa de esta siñora y no por insultar a los del impuesto involutivo); de la desaparecida Therapy Pillow; de las extintas pulseras de cobre que todo lo curaban; de los purificadores de aire y agua; de la familia de animales marinos en tu acuario; de las fresas trepadoras y de tantas otras chorradas que sólo sirven para enriquecer a cuatro listillos y frustrar a muchos ingenuos.

El último filón son los logos, videos, tonos, animaciones y demás absurdeces para teléfonos móviles. Del tunning del coche al tunning del móvil. Se dan casos preocupantes, de freakies que también adornan su ordenador. La forma sobre el fondo porque sólo lo superficial llama la atención, que es el fin último. No nos debería extrañar el timo aquel de los portugueses que vendían pastillas de jabón con forma de móviles multimedia. Más de uno debería usarlo para lavar el cerebro, una vez encontrado.

Álex busca las caras y espera sonrisas

Tiene 8 meses y es mi hijo. Acaba de aprender del abuelo a toser por imitación, pero su principal distracción ahora es mirarse al espejo. Se ríe de él mismo. Cuando va por la calle se va fijando en la cara de cada persona y le sonrie. Si no le devuelven la sonrisa o no lo miran se lleva una decepción. Con cada bípedo de su tamaño se emociona y ya le tarda en andar para ir en su busca.

Si se encuentra a un chavalín que le sonrie desde su sillita, devuélvale la ofrenda. Podría ser Álex y su sonrisa no hay fortuna que la pague. Ni tristeza que la apague.

Sospechas confirmadas a cada paso

En ALO -¿les he hablado alguna vez de mi libro?- me refiero en un par de ocasiones al peligro de determinadas organizaciones no gubernamentales (ONG's) qu esconden entre sus miembros a múltiples reaccionarios y mercan como objetivo metas que para sí quisieran muchos ultraderechistas. Leo a James Petras en rebelion.org: "el estado imperial de USA está movilizando todos sus recursos organizativos para derrotar a Chávez. Además de Carter, Human Rights Watch (HRW) y un pequeño ejército de ONG's -locales e internacionales-, están actuando en nombre de la campaña anti Chávez orquestada por EE.UU. (...) HRW ignoró totalmente el fraude masivo de votantes de la oposición, haciéndose eco de la linea seguida por ésta. Entre los líderes de HRW abundan los antiguos funcionarios estadounidenses, entre los que está Marc Garlasco, un antiguo oficial de la Agencia de Inteligencia de Defensa, como alto analista militar".

Aquí en España tenemos ejemplos "edificantes" de ONG's, como la que pagó a Pablo Izquierdo, ex jefe de prensa de Aznar, su piso de lujo en Madrid y múltiples viajes, gracias a ricas subvenciones concedidas por mediación de la Legionaria de Cristo Ana Botella. Según estudios independientes, el 70% del dinero que recaudan buena parte de estas "células de caridad" se dedican a gastos organizativos propios, incluyendo suculentos sueldos para los "altos ejecutivos". Lamento que tanta gente honrada que da donativos y tantos voluntarios que donan su tiempo de buena fé se vean estafados de esta forma. No hablo de memoria: cuando realicé mi PSS (prestación social sustitutiva, la alternativa a la mili obligatoria) una ONG de universitarios se aprovechó ladinamente d emi tiempo libre. Me gustaría saber adonde llegarán esos "santos universitarios". Tememos lo peor...

Revoluciones y derechos

Aún no había leido "El siglo de las luces" de Alejo Carpentier. Al principio me costó entrar en el lenguaje florido de este autor, pero ahora me tiene subyugado. La histora se enmarca en la Revolución Francesa, aunque se ambienta en un país americano. Al refrescar mis datos sobre la toma de la Bastilla he aprendido -nunca lo había oído- que los revolucionarios -más bien sus comerciantes- hicieron miles de copias de las llaves de esa prisión-símbolo, que luego vendían como reliquia. "Había más llaves de la Bastilla que trozos de la cruz de Cristo". Cada revolución tiene sus fetiches: lo mismo ocurrió con las piedras del muro de Berlín.

Del golpe de 1789 salió la archifamosa "Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano", con 17 principios fundamentales. De los 17, los revolucionarios violaban 12 cada día, para imponerse a sangre -guillotina- y a fuego. Para imponer nuestra sociedad "avanzada" los occidentales exterminamos a los indígenas americanos, a los del norte y a los del sur. Hoy en día, para imponer "nuestra democracia" bombardeamos paises, secuestramos "legalmente" a sus ciudadanos, sea en Abu Grahib o en Guantánamo y ponemos gobiernos "títeres" a los que otorgamos el estatus de legales. Todo muy ejemplarizador.

Los revolucionarios franceses prohibieron la música burguesa. Los talibanes prohibieron todo tipo de música. Cuesta creer que, aún así, el mundo avance de vez en cuando.

Los revolucionarios mexicanos tenían a un lider, Pancho Villa, que llevaba a un juez consigo permanentemente para que le casase cuando lo necesitaba. El juez -prevaricador por la gracia de la revolución, pero legal- rompía la anterior acta de matrimonio y escribía una nueva. Villa se casó así con unas 20 mujeres. El promiscuo rebelde era muy "onbre", como escribía en su diario.

Y qué decir de los revolucionarios cubanos. El otro día escuchaba a Julio Cortazar en un documental hablar con admiración de aquella revolución devenida -como casi todas- en dictadura. Un día aparecí yo en Tele 5 diciendo "marxismo-comunismo o muerte". Me habían cortado el principio de la frase. Pero ésa es otra historia, la de la revolución y manipulación de los medios de comunicación.

Otra ocasión perdida en el cole

Como en todo septiembre de esta piel de toro, nos llevamos las manos a la cabeza por lo que cuesta la vuelta al cole de nuestros hijos. Un año más vamos a dar de comer a los editores de libros de texto en un proceso que tiene mucho de kafkiano, más de siciliano. Me explico: hay un evidente conchabamiento entre la administración educativa y los editores. Sólo así se podría explicar que cambien cada poco los textos. Y que éstos no sean gratis, como sucede en una escuela pública laica y en condiciones -nadie es perfecto, ojo- como la francesa.

Es muy fácil criticar que los chavales se gasten unos 200-300 euros en libros, cuadernos, etc. ¿y las alternativas? Yo voy a dar una: que no se edite ni un libro de texto. Informaticen de una vez España y la comunidad educativa. Cada alumno, un portátil, pero propio. Subvenciónenlos o den becas para ayudar a comprarlos, pídanselos a Bill Gates, que seguro entra el trapo para que no lo multen por monopolio.

Las cuentas son fáciles: por 1.000 euros hay portátiles "decentes", que podrían aguantar fácil 5 años, 5 cursos escolares. 200 euros en libros cada año: 200x5=1000. Todo lo que tengan que estudiar los críos estaría en su disco duro. Cada tarea o deber podría hacerse ya desde el ordenador, sólo habría que imprimir lo justo. Y de esta manera eliminaríamos el enorme déficit en informática que tiene España. ¿No queríamos I+D?

¿Quién perdería? Los editores, que se deben buscar la vida de otra forma. Los profesores vagos, que se deberían poner al día para este nuevo reto. Y los intermediarios, como siempre.

¿Quién ganaría?

a) Cada niño: no tendría que arrastrar cada curso tantos kilos; entraría de lleno en el universo informático, y luego tendría en casa una herramienta también para jugar.
b) Cada padre, que debería ponerse las pilas y también controlar esa herramienta, si aún no lo hace.
c) La industria informática daría un salto enorme.
d) Se consumiría menos papel de calidad y se debería reciclar más.

Y muchas otras ventajas que seguro todos tenemos en mente. En www.llivrex.net -ya inactivo- contaban la conveniencia también de instalar sistemas operativos abiertos, tipo Linux, en cada escuela, en cada organismo de la administración pública, para todos los ciudadanos.

Pero en este país de oligopolios es más fácil cotillear que hacer frente a los poderes de las gasolineras, las farmacias, las autoescuelas o las grandes superficies. Hay que ponerles cascabel a cada uno de esos gatos. Pero somos muy ratones, aún.

Las pilas del fanatismo

Leo un artículo de Juan Cueto, cuyo título lleva a engaño: "¿Cuánto duran las pilas?". De un interrogante físico pasa a la metafísica y a la moral al escribir: "¿Cuánto duran las pilas del fanatismo, las baterías infantiles de la creencia en Dios; las lámparas incandescentes del maniqueirsmo o las recargas del delirio ideológico?". Aquí ya me han llamado de todo: prosista estalinista (si hubieran leido ALO verían en qué concepto tengo yo a aquel asesino en serie, al que está emulando hoy Bush pero con su democracia de farsa); pederasta -no me molesta por mí, sino porque una calumnia de ese tipo salpica a mi mujer, pues la convierte en cómplice, y a mi niño, que acaba de cumplir 8 meses-; periodistilla -y a mucha honra, aunque el que lo diga lo haga con el retintín que proporciona no haberse leido ni uno de mis reportajes para periódicos, radios o agencias de prensa- y otras lindezas. Todos los insultos vienen desde el anonimato, por lo que se caen por sí solos. Pero las pilas del fanatismo, las baterías de la sinrazón, estimado Juan Cueto, duran mucho. Tanto como los restos de plomo en el agua, y estamos en los días más plúmbeos que ha vivido el planeta.

Pero aún queda esperanza: tanta que hasta quieren escribir la segunda parte de Peter Pan (no sería la segunda, sino otra aventura). Me parece un disparate, porque solo Barrie sabía a ciencia cierta lo que la fábula del nio que no quería crecer entrañaba.

Impuesto involucionario

Diez años después de haberlo dicho -los jueces en este país juegan demasiado al golf o van mucho a misa- condenan a Jaime Peñafiel por decir que la Sociedad General de Autores (SGAE) aplica un "impuesto revolucionario" al cobrarles un canon a los hosteleros por tener televisión y radio en sus negocios. Genial. Viva la libertad de expresión. Viva la justicia gerontocrática.

¿Recuerdan el caso de Urdaci, el presentador de informativos -llamarle periodista es mentir- que leyó CECEOO en lugar de Comisiones Obreras?. En aquel entonces, los jueces se transformaron en lingüistas -son muy amigos del intrusismo profesional- y decidieron que había hecho bien, pues CC.OO. era un acrónimo. Tuvo que venir la Real Academia -éstos sí creo que saben algo de filología- a corregir el dictamen de los "entendidos en jurisprudencia". En este caso, el de Peñafiel, sugieren los jueces que al decir "impuesto revolucionario" se ha metido el periodista con el "honor" de la SGAE, ya que esa expresión es la que se usa para la extorsión que aplica ETA a algunos empresarios.

Podemos interpretar que llamar a la asociación de cantantes y autores "terroristas", según la sentencia, que tardó diez años en fraguarse. Si Peñafiel hubiera dicho "impuesto involucionario", que lo es, se hubiera librado. La SGAE, que ahora aplica un canon legal pero injusto por la copia privada, que incita a que todos seamos piratas con su actitud propotente, va a tener que abrir muchos frentes judiciales como el de Peñafiel, pues en internet les llaman "ladrones" en infinidad de sitios. Pongan SGAE en un buscador y lo comprobarán.

Los que vivimos en una gerontocracia como Galicia -con Fraga al mando de una nave que se propulsa con los votos de la mayor parte de los ancianos y de los que piensan como los ancianos- pedimos ya una renovación de las huestes judiciales. Seguramente si llego a los 70 o a los 80 pensaré al revés, pero no me lo tendrán en cuenta: ya estaré gagá.

Dogradicta, rockera y escritor bisexual

Marianne Faithfull, musa del "sex, dugs and rock'nroll" en los 70 se pronuncia sobre cienciología: "secta o religión, es horrible. Conozco a personas que están dentro y juran que ha mejorado sus vidas. Pero son tipos frágiles, que han aceptado un lavado de cerebro para resolver dilemas que uno debe enfrentar a partir de sus propios recursos". Ron Hubbard el fundador de Dianética, era escritor de ciencia ficción. Hay que ver cómo surgen las religiones: el cristianismo también nació de unos relatos de ficción, principalmente los escritos por mi tocayo, Pablo de Tarso.

Comparto la filosofía de Faithfull cuando dice: "Reinventarse es muy simple. Sencillamente buscas nuevas razones para levantarte de la cama". Krishnamurti explicaba casi lo mismo: ver el presente con ojos nuevos. Y el presente sólo dura tres segundos. Todo un reto.

En otra entrevista me topo con Jaime BAyly, escritor peruano, busexual confeso, amigo de Vargas Llosa y que reside en Miami como opción de vida: "Los intelectuales casposos y estreñidos que abundan en Latinoamérica y que nunca terminan de escribir la novela o filmar la película porque se pasan la vida tomando cafecitos y hablando de política suelen decir que Miami es una ciudad sin cultura". Aquí en España podríamos cambiar lo de casposos y estreñidos por tiralevitas y acríticos; lo de tomar cafecitos por ponerse ciegos de sustancias varias y hablando de política, más bien hablando de la televisión.

Finalizo con una cita de Roberto Bolaño: "Chido, chido, chido. Qué horrible. El argot mexicano es masoquista. Y a veces es sadomasoquista". Recuerdos, J. Rueda.

Novatadas en Abu Grahib

Los estadounidenses continúan con sus farsas judiciales. Por un lado, se permiten juzgar a los secuestrados en Guantánamo, sin ninguna garantía jurídica; por otro, juzgan a sus soldados por el escándalo de torturas, abusos y sodomía en Abu Grahib, otro Guantánamo pero en Irak. Entre los suyos, buscarán a unos cabezas de turco que puedan cubrir a los auténticos responsables: los mando sy en especial Donald Rumsfeld. Justo veo por la tele (Noche de Impacto, o cómo recopilar la idiotez humana y presentarla como una teletienda) un reportaje sobre novatadas en ejércitos, en concreto el canadiense y el americano. Hacer flexiones desnudos encima de mierda de perro; pasear a un negro con una correa de perro y con las letras KKK escritas en la espalda y lindezas por el estilo. Tras estas actuaciones, lo de Abu Grahib y toda esa vesania se entiende mejor. Si los propios soldados entre ellos hacen esas animaladas ¿qué no harán con el enemigo?. Prohiban los ejércitos, pero ya.

Relacionada con toda esta locura está la secta Skull And Bones (Calaveras y Huesos) a la que pertenecieron cuando jóvenes tanto Bush como Kerry. Uno de sus ritos de iniciación era meter al novato en un ataúd y que confesara sus pecados. Ahora, uno de aquellos dementes gobierna el mundo, con el resultado que se ve; y el otro está a punto de hacerlo. USA es una democracia en el pudridero, un ataúd cada vez más grande para las libertades.

Y aquí, en Tele 5 se dedica a promocionar la "profesión" de guardaespaldas, de "segurata" para irse a Irak. 400 Euros al día es la golosina para apuntarse. A este paso, el ministro Bono no reclutará ni a las cabras para "nuestro" ejército, el valeroso batallón defiende Perejiles y protege Peñones de Gibratar. No he visto ninguna protesta de ningún profesor de éstos que se dedican a la Educación para la Paz. Tele 5 promocionando el oficio de mercenario y ningún intelectual del "No a la guerra" ha saltado. ¡Cuanto tiralevitas!.

El proscrito Foucault

Finalicé la biografía de Michel Foucault, la escrita por Didier Eribon. No puede dejar de emocionarme en las páginas dedicadas a su muerte. Foucault era filósofo pero también podría haber sido un proscrito: homosexual, sadomasoquista, cultivaba "maría" en su balcón de Paris, probó de todo menos heroína, murio de sida, la peste del siglo XX que seguramente pilló en su estancia en Estados Unidos.

Me gusta Foucault porque su obra es "una larga exploración de la transgresión, del traspaso del límite social, que está relacionada indisolublemente con el conocimiento y el poder", en palabras de uno de sus amigos.

Una de sus lecturas predilectas antes de fallecer era Séneca. Les dejo con dos citas que me han impresionado en sus escritos, en sus lineas de forajido social:

"Hay momentos en la vida en que la cuestión de saber si se puede pensar de un modo distinto del que se piensa, y percibir d eun modo distinto del que se ve, es indispensable para continuar mirando y reflexionando".

"Lo que sorprende es que en nuestra sociedad el arte ya sólo tenga relación con los objetos y no con los individuos o con la vida".

Pániker y la eutanasia

En la polémica entre la iglesia y las nuevas medidas del gobierno en pro del matrimonio gay, ampliación de casos para abortar y otros derechos que la jerarquía niega por dogma, apenas se habla de la eutanasia. Como en su día pasara con la muerte de Ramón Sampedro, el gallego que ahora interpreta Javier Bardem en "Mar adentro" (Amenábar), espero que se reabra el debate y se logre algún avance más. No recordaba que Salvador Pániker, el escritor medio catalán medio indú, presidía la asociación "Derecho a morir dignamente" (DMD). Pániker replica a Gea Escolano y en general a la cúpula eclesial española que lo que opinen ellos "tiene vigencia para los católicos y nada más". Ojalá fuera así. Pániker debería repasar nuestra constitución, que sienta un mal precedente, del que siguen abusando al nombrar a la iglesia católica. Menos mal que en la constitución Europea, a la que yo votaré, si me dejan, que no (pues nadie consultó los textos a los ciudadanos, nos tratan de nuevo de súbditos y siervos) no se aludirá al cristianismo. Estoy bastante más cerca de mis raices griegas y romanas, paganas por ende, que de las cristianas.

Mientras en todos los poderes del estado haya católicos integristas, como hay, España no será un estado laico.

Por cierto, Nemesio Oxomoc me ha enviado nuevos textos de su anticonstitución. Hay mucho que pulir, pero puede ser un revulsivo para la Carta Magna de mucha categoría.

Alicia en el lado oscuro

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