Curiosidad contra revolución
"Imagina que fuese al revés. Imagina que quizá sean las revoluciones las que desvían, las que impiden que nuestra innata curiosidad siga su curso natural. Imagina por un momento que es la curiosidad -la que inspira nuestras exploraciones sexuales y alienta nuestro deseo de escuchar y contar historias- lo que constituye nuestro estado mental más natural y fundamental. Imagina que es nuestro insaciable y febril deseo de saber, de aprender cosas, de averiguar cómo somos los unos y los otros, de estar siempre olisqueando por aquí y por allá, lo que constituye el verdadero y auténtico elemento de subversión, capaz incluso de derrotar nuestro impulso de lograr el progreso histórico. ¿Te has parado alguna vez a pensar que si tantos movimientos históricos, y no sólo los revolucionarios, fracasan, fracasan en el fondo, se debe a que no consiguen tener en cuenta las formas complejas e imprevisibles que adopta nuestra curiosidad? Esa curiosidad que no quiere seguir avanzando, que siempre quiere quedarse. ¡Eh!, estos es muy interesante, detengámonos un rato, mirémoslo detenidamente, volvamos atrás... , demos un rodeo. ¿Qué prisa tenemos? ¿A qué viene tanto empujar? Exploremos.
Ah, niños, pensad que en todas las épocas de la historia, por mucho que su orden del día aparente contenga hechos de los que sacuden el mundo de un extremo a otro, siempre hay además un buen número de personas curiosas -astrónomos y botánicos, cazadores de fósiles y viajeros árticos, aparte de los humildes historiadores- a los que deberíamos estar agradecidos por su espíritu de tozuda y diversificada curiosidad investigadora.
Pensad por un momento que el estudio de la historia es exactamente lo contrario que hacer la historia".
Replicante 20 subida a la Red
Bru Rovira: una retirada a tiempo
- El freelance se enfrenta a un problema: que en los medios no compran periodismo sino espectáculo.
- Si como periodistas en el mundo global no nos interesa la gente quedaremos en manos de la propaganda.
- Es más creíble una persona que está un mes en Congo que otra que escribe desde la redacción. Después está la credibilidad de cada uno.
- El periodismo de calidad tiene un mercado. Al final aparecen las cosas bien hechas.
- En las empresas no hay debate, no hay democracia, no se discute.
- El cambio, el futuro, son los periodistas que se independizan y crean un producto periodístico.
- Estamos en el final de fiesta de algo, en el Titanic. La información volverá. Las sociedades necesitan el debate.
- Una foto puede estropear toda una campaña propagandística. Pero a veces falta reflexión sobre lo que se ve.
- No creo que mueran los medios debido a Internet, habrá en todo caso transformación. Me gustaría que los periodistas recuperaran el control.
- Cuando encuentras una historia muy buena e indagas a veces te decepciona. Detrás solo hay una historia buena pero compleja. Cuando una pareja se separa puedes tener la versión de él y la de ella. Tienes una historia, pero no la verdad.
"El cambio, el futuro, son los periodistas que se independizan y crean un producto periodístico". Rovira, vidente, ojalá eso se convirtiera en evidente.
El porqué en el periodismo y en la historia
"Vuestro "por qué" es la respuesta. Vuestra exigencia de explicación lleva consigo la explicación. Y mientras sigamos teniendo esta necesidad inquietante de obtener explicaciones, ¿no tendremos siempre que andar por ahí cargando con este pesado pero precioso saco de claves que llamamos historia? Otra definición, niños: el hombre es el animal que pide explicaciones, que pregunta por qué.
(...) La historia empieza solamente a partir del momento en que las cosas empiezan a ir mal; la historia nace sólo con los problemas, la perplejidad, el arrepentimiento. De modo que, pisándole los talones a la pregunta acerca del porqué, se presenta esa palabra ladina y trista que es el si: si no hubiese sido por... si no fuese por... Todos esos inútiles si de la historia. Y, frenando, desviando y distrayendo constantemente las miradas atrás de la pregunta acerca del porqué, existe otra forma de retroceso: si pudiésemos volver atrás. Un nuevo comienzo. Si pudiésemos al menos regresar... "
Un profesor de Periodismo que comenzó haciendo reseñas de libros nos decía: "el periodismo es un sacerdocio". Paco Campos aún sigue siendo sacerdote de aquello. Aún tiene monaguillos. Pero llegan nuevos ídolos. Las ofrendas cambian de divinidades. Los acólitos riegan con los hisopos el pasillo por donde pasan las procesiones, que caminan por desfiladeros como Aníbal con sus elefantes.
Swift, como su homónimo en el pasado, escribe ficción pegada a la realidad. Dice lo que tiene que decir en labios de personajes suyos. Y suelta sentencias, culmina párrafos que a todos nos gustaría que fuesen ciertos. Inocula su ideología en una trama bien urdida, en una secuencia de sentido que devoramos civilizados y bárbaros, mutantes e híbridos.
Periodismo, Historia, Literatura... puede que una intersección de sus conjuntos nos explique el porqué. Aproximadamente. Quizás.
Munch no es sólo El grito

Encontré esta foto hecha por Edvard Munch en 1917 gracias a Eduardo P.L., autor de Varal de idéias, un blog de arte y curiosidades varias que sigo.
Resulta curioso el uso de la fotografía por parte de este pintor noruego a principios del siglo pasado. A mí, al menos, me amplía el campo de visión.
De igual forma me extiende el lugar de batalla mental el texto sobre el carácter de Deleuze y Foucault, que encuentro vía Hache y la concepción de Gide sobre el arte y el texto literario, que tan sugerentemente expone La Iguana del Ojete.
Quería ir
Al salón del cómic "Viñetas desde el Atlántico", pero no sé si podré. ¡Y no me da tiempo a enseñarles Replicante 20! En fin, mala suerte... Se acaba este domingo, 16 de agosto...
Ley, por Auden

"La ley, dice el sacerdote con una mirada sacerdotal,
explicándose ante la gente no sacerdotal,
la ley son las palabras de mi libro sacerdotal,
la ley es mi púlpito y mi campanario.
La ley, dice el juez con desprecio,
con voz clara y muy severa,
la ley es como les he dicho antes,
la ley es como supongo que saben,
la ley es pero déjenme volver a explicarlo,
la ley es la ley".
Replicante 20: Teoría y práctica del cómic

A la venta para los suertudos que viven en México.
En la nueva edición de la revista cultural Replicante —agosto a octubre— se explora el cómic como medio de expresión, forma de arte y literatura gráfica. Diversos autores abordan una de las formas de consumo cultural más populares y polifacéticas: el cómic, disciplina desde la cual puede hablarse de ella misma, como lo demuestra Patricio Betteo en un collage de imágenes que son ensayo y muestra de sus posibilidades narrativas y discursivas.
La sección “Pensamiento y reflexión” ofrece un panorama general del cómic actual, de sus géneros e idiosincrasias, con autores de Uruguay, Estados Unidos, España, Japón, Argentina y Francia, y con textos e historietas de diferentes puntos de México: Guadalajara, Yucatán, el Distrito Federal. En cuanto a las formas, hay cartones y novela gráfica, comix e ilustración: un abanico de posibilidades estéticas y gráficas.
La variedad de aspectos sobre el cómic tratados en este número también es amplia. Mientras que Bef y Matt Madden apuestan por los subgéneros, el humor está representado por cuatro de los más singulares autores mexicanos, alejados del lugar común regional: los contemporáneos Jis y Trino y los viejos maestros Carlos Dzib y Abel Quezada, ya desaparecidos. Por su parte, Eko y Clément/Bachan optan por el erotismo en muy particulares acercamientos, en tanto que el uruguayo Fabián Rodríguez utiliza la simplicidad de una manera diferente a la del estadounidense Keith Knight: aquél enclavado en el cartoon absurdista, éste, en la crónica sencilla y directa.
Mexicanos también, Osko y Ostos Sabugal participan con trabajos de alta densidad gráfica y narrativa. Por su parte, el ilustrador japonés Gez Fry y el mexicano Martín López, autor de bizarras versiones de Los Simpson, son entrevistados a fondo. Argentino avecindado en México, Jorge Alderete “retrata” al padrino del punk gráfico: Gary Panter.
También se consigna en esta edición la elegancia del francés Tardi y el porno soft de los cómics Sensacionales en México, pasando por el sello alternativo de Peter Bagge y el feminismo de Jean-Marc Reiser, la tradición renovadora del punk gráfico en Elvis Road y una crítica a los cartonistas mexicanos en “El cómic intelectual” de Jorge Aviña —ilustrador de El Libro Vaquero—, así como artículos sobre el cómic en España, el cómic en el cine, la evolución del manga y el ánime, la historia de la censura de los cómics estadounidenses y más. Un banquete visual repleto de contenido para legos y especialistas por igual; un repaso de un universo tan amplio como inabarcable, coordinado por Jorge Flores-Oliver, a.k.a Blumpi, dibujante y monero él mismo, con la intención de aglutinar material de calidad, significativo y representativo de su momento histórico. Por si fuera poco, en www.revistareplicante.com se publican más cómics que no se incluyeron en la versión impresa.
Como siempre, en las secciones “Reseñas y noticias” y “Apuntes y crónicas” se da cuenta de las novedades en libros, cine, música, arte, teatro y fotografía, así como de lecturas sobre Galileo y Darwin, la web 2.0, la cartografía cultural de Sergio González Rodríguez, los chistes sobre mexicanos y las pinturas del Taka Fernández, entre muchos contenidos más.
Índice
Portada Jorge Flores-Oliver y Roger D.
Gráfica Diego Agrimbau, Ata, Arnaud Baumann, Óscar Bazaldúa, Frédéric Boillet, Pedro Luis de la Cueva, Stephen DeStefano, Mariano Enríquez, Juanjo Escofet, Gez Fry, El Garage, Dante Ginevra, Jeff Koons, El Listo, Martín López, Pablo López Luz, Annabel Mehran, Miguelanxo Prado, César Javier Reynada, Emma Ríos, Juan Manuel Rodríguez, Kiko da Silva, Aaron Siskind
Noticias y reseñas
LECTORES QUE ESCRIBEN | LIBROS Y AUTORES La fractura mexicana, de Roger Bartra – Todo nada, de Brenda Lozano – Jaikús maniacos, de Rubén Bonet – Los esclavos, de Alberto Chimal – 41 clósets, de Heriberto Yépez – Mientras menos hagas, de Feli Dávalos – ¿Quién merece vivir?, de Natan Stern Strauch y Cuauhtémoc Vite – La sabiduría sin promesa, de Christopher Domínguez Michael – Los elementos del estilo tipográfico, de Robert Bringhurst – Réquiem, de Lêdo Ivo – Eso no, de Marcelo Birmajer – El secreto de Joe Gould, de Joseph Mitchell – Evguénie Sokolov, de Serge Gainsbourg – TIEMPO FUERA Francisco Arvizu Hugues – BUZÓN HACHE Heriberto Yépez | MÚSICA Jacko ha muerto – Two Suns, de Bat for Lashes – El Dorado, de 17 Hippies – Re: Generations, homenaje a Nat King Cole – PROSA SONORA Javier Fernández Aceves – Marry Me y Actor, de St. Vincent – The Song Remains the Same,de Led Zeppelin – CINE Gomorra, de Matteo Garrone – Anvil! The Story of Anvil, de Sacha Gervasi | TEATRO Ivanov, de Anton Chejov – Cenizas escogidas, obras 1986-2009, de Rodrigo García – Edip en Colofón, de Flavio González Mello | ARTE Tania Bruguera y Teresa Margolles en la Bienal de Venecia | FOTOGRAFÍA El impacto de la modernidad, de Jesse Lerner | EL CÓMIC INTELECTUAL Jorge Aviña | ART TOONES Pablo Helguera
Apuntes y crónicas
Galileo y Darwin. 2009: dos lecturas científicas, Jesús A. Castañeda
La web 2.0. Encerrados en una pecera, Rafael Toriz
La cartografía cultural de Sergio González Rodríguez, Alejandro de la Garza
A propósito de Federico Vite, Brenda Ríos
Susana Moo y Jorge Rueda. Erotómanos sin fronteras, Pablo Santiago
También hay chistes sobre mexicanos, Enrique Olmos de Ita
Apuntes orales, Alonso Ruvalcaba
Del Valle del porno a la Fábrica de los sueños, Rodolfo JM
Pinturas de Taka Fernández. Los durmientes y las criaturas del futuro, Rubén Bonet
Miedo y asco en el Rectum, Carlos Velázquez
La sangre hierve a la misma temperatura que el agua, Eusebio Ruvalcaba
Pensamiento y reflexión
¿Qué son los cómics?, Patricio Betteo
Porno y grafía, Héctor Villarreal
Novela negra, Bef
El otro dibujante de Los Simpson, Miriam Canales
Mondo Geek, Blumpi
Según la autopsia, Dzib vive, Celia Pedrero
Paula, Clement y Bachan
Colectivo comiquero El Garage, Alejandra Ruiz Flores
Milagro, Ostos Sabugal
El cómic en España, Pablo Santiago
El espía, Matt Madden
Gary Panter, Jorge Alderete
Cine de historieta, Hugo Hernández Valdivia
La taquería del horror, Ozko
Boedo shinobi y sus criaturas, Mario Sandoval
Qué lindo que es Brad Pitt, Fabián Rodríguez
Crónicas marcianas, Trino
Gez Fry: fragmentos de cómic, Jesús Pacheco
It wore shorts!, Peter Bagge
The K Chronicles, Keith Knight
Mátalas callando, Jis
Malet, Tardi y el nacimiento de un héroe, Héctor Delgado
La virtud no merece placer, Eko
La historieta franco-europea en la gestión del feminismo, Vianett Medina
Horror, terror y censura, Andrés Bacigalupo
Lo nuestro y lo ajeno, Iván de la Torre
La evolución del ánime, Eve Gil y Murasaki Fujita
Elvis Road, de Helge Reumann y Xavier Robel, Mauricio Matamoros
Shephard Fairey, ¿situacionista?, Ask a Chola
El país problema, Abel Quezada
La edición impresa se vende en las tiendas Sanborns, las librerías Gandhi, Fondo de Cultura Económica, Educal Libros y Arte y otros puntos de venta en todo el país. En Tijuana: Librería Sor Juana (www.tijuanalibros.com) y Librerías El Día. En Guadalajara: puesto de periódicos de Av. Américas y Morelos; Librería México y Cafetería El Sorbo (Plaza del Sol); Magazine Depot (Plaza Arboledas); Librería Ítaca (Marsella y López Cotilla).
Contacto: editorial@revistareplicante.com
Números atrasados: lectorio3@gmail.com

Recomendaré la versión digital a los de Viñetas desde o Atlántico (del 10 al 16 de agosto, el mejor salón del cómic de Galicia). Creo que hablo de casi todos los invitados destacados (Emma Ríos, Álex Cal, Paco Roca...). Los que no estén, que se quejen al maestro armero, que no había más sitio.
También aprovecho para agradecer la generosidad de Xosé Tomás, Juanjo Escofet, Lalo Kubala y otros comiqueros que no tardaron nada en ofrecerme su colaboración y sabiduría en eso que dice Álvarez Rabo que no es arte. El manejo de su lengua como lanza provocadora sí parece arte:
"Si hay que ser imbécil para hacer cómic, para ser crítico de cómic ni te cuento. No conozco a críticos de cómic, si existen me la pueden chupar."
Arrepentimiento de Forster
"Acabo de quemar en este momento mis escritos indecentes o, al menos, todos los que el fuego acepte. No se trata de un arrepentimiento moral, sino de la creencia de que eran un obstáculo para mi desarrollo artístico. No los escribí para expresarme, sino para excitarme, y cuando empecé -¿hace quince años?- tuve la impresión de que estaba haciendo algo muy peligroso para mi carrera como novelista. No me avergüenzo de ellos. Eran, simplemente, una dirección equivocada para mi pluma".
En cuanto a los escritos "indecentes": Forster debería haberse parado a pensar que, una vez alcanzado el estado de calavera, ya nada es indecente. Tan sólo tenía que haberlos seguido guardando en el cajón, como hizo con tantos otros escritos. O pasárselos a un amigo que le hubiera traicionado -para beneficio de millares de lectores futuros- como le pasó a Kafka con Max Brod.
Bastantes siglos y censores nos han privado de escritos decentes e indecentes como para tomarse uno la censura por propia mano.


