Sabiduría en un libro y dinero en manos de otro


Libro: ¿sombrilla o pesa?

(Vía comentario en Facebook de Moisés Silva)

Precisamente acabo de leer en "Empires of the Word" de Nicholas Ostler (un libro maravilloso, por cierto) que en la India antigua no le tenían mucho respeto a la escritura. Va la cita:

"...otro rasgo distintivo de la cultura lingüística del sánscrito era una gran ambivalencia acerca del valor de la escritura. La dependencia en el lenguaje en su forma escrita era considerada como limitante, como algo que no permitía tener un verdadero control del contenido del lenguaje. De ahí el proverbio "Sabiduría en un libro: dinero en manos de otro".
En esto la India se parecía a muchas culturas tan separadas entre sí como los Druidas de las Galias en el siglo I A. C. y los mayas de Guatemala en la actualidad, que afirman que los forasteros escriben las cosas no para recordarlas, sino más bien para no tener que recordarlas."

Estoy escribiendo sobre tecnología y cultura. Esto es, soltando un cascarón de nuez en un océano revuelto y cambiante. No hay traje de aguas que baste.

Fechas


Mi padre con poco más de 40 años. Llegué siete años después de esta foto.

Allá va un lustro. Mi padre, Andrés Santiago, fallecía un 20 de febrero. Me enteré unos días más tarde. No pude ir a su entierro. Nos separaban unos muros. Él no supo lo que yo estaba pasando entonces y yo no imaginé que su agonía, su mala vida como inválido, como enfermo crónico, se prolongara tanto. Ni que acabara tan pronto. Uno nunca se despide como quiere de los que quiere. Y está bien que así sea. Su compañera durante media vida, mi madre, estuvo esta semana malita. En mi visita surgió la típica conversación supersticiosa sobre la coincidencia de fechas. Una manía que me recordó a mi querida tía-abuela Cándida, que coleccionaba fechas de funerales, como católica guiada que era.

Como ya conté aquí, sigo buscando a Andrés. Cada vez está más joven.

Ladrones de tiempo



Que esto sea un blog totalmente personal y anárquico (sin gobierno pero con orden, para los que no se aclaran con esta palabra) no me exime de una cierta actualización. Estoy dejándolo, pero no por desidia, sino por escasez de tiempo.

A veces te come el tiempo -los de Hábitos vitales lo saben bien- cualquier tontería. De pequeño, las moscas eran un pasatiempo bárbaro. Creo que un escritor lo acaba de contar en una columna periodística. Yo perdí tiempo valioso preparando una charla en la que iba a hablar de moscas cojoneras, de comedores de insectos que se ponen gordos porque no salen del despacho y reciben allí sus enormes arañas Nephila o de la economía de la atención que merecen los mosquitos y su zumbido (Buzz). Digo perdí y miento: yo lo aproveché. Otros se lo pierden. Y Marvin Harris me ha ganado, una vez más, a mí.

También a veces es una pérdida de tiempo querer superarse a uno mismo. Cuando salí de aquel curso que llamaban "de Orientación Universitaria" (COU) y que era exactamente lo contrario, pues llegué a la facultad de Derecho de Compostela más perdido que un africano en Davos, me prometí a mí mismo que lo que no había aprendido en esos 9 meses no lo iba a deglutir en aquellos 15 días que me daban para preparar Selectividad. Nunca fui tan tranquilo a unos exámenes que luego me salieron tan bien. ¿A qué viene esto? A veces me pongo días a preparar artículos que mis posibles/probables lectores mastican en unos minutos. ¿Merece la pena? Hay ocasiones en que lo dudo. Pero seguiré mintiéndome un rato más.

Otro ladrón de mi tiempo es el festivo impuesto. No sé si estaré volviéndome loco o ahora hay más fiestas que nunca. Salimos de unas y no hay apenas descanso para comenzar otras. Las navidades me superan, aunque al estar Álex es como iniciar de nuevo todo, pero lo de los carnavales ya es plomizo. Llámenme cenizo sin ser miércoles, pero va tomando forma en mi cabeza la teoría de que todas las fiestas son iguales pero con distinto disfraz. Ahora, casi rematado el carnaval (los hay que lo extienden hasta este domingo), la gente ya está planchando el disfraz para las procesiones de Semana Santa. Y, al poco, se sacan todo y se colocan el taparrabos y cubretetas para ir a la playa. Vuelta a empezar.

Hay más ocupaciones -incluso preocupaciones tecnológicas, de ésas en que te deja mangado el ordenador, la cámara de fotos y el cargador de cualquier aparato- que me sorben el cerebro y absorben el tiempo. Pero los amos de casa -el otro día estuve en una concentración donde nos reivindicamos. Éramos tres bien avenid@s pero sabemos que allí estaba el espíritu de una legión o más- multiplicamos las horas como aquel nazareno los panes y los peces. Y el trabajo sale adelante, siempre. Aunque de vez en cuando los cristales no queden todo lo limpios que deberían.




Orates y oraciones


"Recoge, que el pescado está vendido"

¿Ustedes lo hubieran creído si se lo contaran, qué digo yo, cinco años antes? ¿Diez años? ¿Que un presidente americano iba a invitar a un presidente español para pronunciar un discurso en un acto organizado por "La Familia"?

Cuanto más sé o informan (que cada vez es menos lo mismo) sobre el asunto, más atónito me hallo:
(Vía Europa Press) "The Fellowship Foundation, la organización conocida como La Familia que organiza cada año el Desayuno Nacional de Oración en el que hoy participa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido acusada por una organización civil de Washington de impulsar el encarcelamiento y ejecución de homosexuales en Uganda.

Según informa el diario 'The New York Times' en una noticia recogida por Europa Press, la organización 'Citizens for Responsibility and Ethics in Washington' (Ciudadanos para la Responsabilidad y Ética de Washington) había pedido al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y a los líderes de los partidos Demócrata y Republicano en el Congreso que no asistieran al Desayuno.

Este evento solía pasar desapercibido tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. Pero este año, grupos religiosos y en favor de los derechos de los homosexuales han organizado desayunos alternativos en 17 ciudades del país y había previstas varias concentraciones de protesta en Washington y Boston.

Según 'The New York Times', La Familia siempre se ha mantenido en un segundo plano de la actualidad estadounidense. Pero el año pasado fue relacionada con el patrocinio de una residencia del oeste del país que alojaba a políticos que se habían visto envueltos en "problemas éticos", como el senador republicano John Ensign y el gobernador de Carolina del Sur, Mark Sanford, quienes admitieron haber cometido adulterio".

Zapatero mentando allí el castellano, el Quijote, la Biblia con su Deuteronomio (¡Vaya asesores tiene nuestro presidente, que echan mano de un libro que vale para justificar algo y su contrario varias veces y viceversa! ¿No podían haber nombrado a Harris, a Bryson o a Pinker? ¿O a Punset, si querían llevar algo de españolidad?) y otra metralla intelectual.

Ya puestos, para dejar claras algunas cosas a esa "Familia", y a Obama y sus acólitos de democracia a bombazos, podía citar al fundador del socialismo español hace apenas un siglo (cuando el socialismo aún era socialismo y no el batiburrillo en que se ha convertido, aquí al menos):

"El partido que yo aquí represento aspira a concluir con los antagonismos sociales,... esta aspiración lleva consigo la supresión de la magistratura, la supresión de la iglesia, la supresión del ejercito... Este partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones" (Diario de Sesiones del 5 de Mayo de 1910). Rubalcaba, ¡qué dura es la historia! ¡Y tú y tus juececillos por ahí ilegalizando ideas!

"¿Qué es la guerra? volvemos a repetir. Un crimen de lesa humanidad. Sí, un crimen que todos, absolutamente todos, y especialmente nosotros, los obreros, pues somos sus principales víctimas, debemos combatir.” Quizás Zapatero debería decírsela a Obama por Irak -y tantos otros- y a sí mismo también por Afganistán.

Y ya para acabar de rematar la tontería que nos traemos con Obama -que da igual el presidente de USA, que no acabamos de enterarnos, lo pinten de lo que lo pinten- le serviría como colofón magnífico:

"Queremos la muerte de la Iglesia… para ello educamos a los hombres, y así les quitamos la conciencia… No combatimos a los frailes para ensalzar a los curas. Nada de medias tintas. Queremos que desaparezcan los unos y los otros".Esto lo dijo en el VI Congreso del PSOE en Gijón y lo recoge Luis Gómez Llorente en su libro Aproximación a la historia del socialismo español hasta 1921, Cuadernos para el Diálogo, Madrid,1972, página 169.

No sé: es tan surrealista todo que cualquier apostilla que haga rozaría lo grotesco, si es que ya no estoy en proceso total de esperpentización. Les dejo el discurso íntegro de Zapatero, por si les aprovecha:

"Presidente Obama, Congresistas, señoras y señores, gracias. Gracias
por invitarme a participar en nombre de mi país, en nombre de España,
en uno de los actos de mayor tradición y simbolismo en la sociedad
americana. Gracias a los senadores Klobuchar e Isakson y permítanme
que les hable en castellano, en la lengua en la que por primera vez se
rezó al Dios del Evangelio en esta tierra.
Nadie como ustedes conoce el valor de la libertad religiosa. Sus
antecesores huyeron de la dominación y para que nunca les fuera
arrebatada la libertad fundaron este país. Una nación, los Estados
Unidos, alumbrada en la democracia, que no ha dejado de crecer bajo su
fuerza, que abolió la esclavitud, reconoció la igualdad de voto y
proscribió la discriminación, que ha ensanchado el pluralismo, la
tolerancia, el respeto a todas las opciones y creencias. Conquistas
admirables, admirables a ojos de un demócrata que vive en una de las
naciones más antiguas de la tierra, España.
Una nación también diversa, forjada en la diversidad y renovada en su
diversidad, una nación también americana, la más multicultural de las
tierras de Europa. España celta, íbera, fenicia, griega, romana,
judía, árabe y cristiana, sobre todo cristiana, como ha caracterizado
desde Latinoamérica Carlos Fuentes a nuestro país.
Nuestros dos países deben mucho a quienes han venido de fuera, no se
entienden sin ellos, sin los que a lo largo del tiempo han llegado a
nuestra tierra y conviviendo se han convertido en "nosotros", en lo
que somos. P
ermítanme que les lea un pasaje de la Biblia, del capítulo 24 del
Deuteronomio. "No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea
uno de tus compatriotas o un extranjero que vive en alguna de las
ciudades de tu país. Págale su jornal ese mismo día antes de que se
ponga el sol porque está necesitado y su vida depende de su jornal".
No dejemos de velar por la buena integración de quiénes han venido a
trabajar y a convivir en nuestros países. No dejemos de velar también
por aquellos a los que no podemos acoger entre nosotros y pasan hambre
y miseria en tantos lugares de la tierra. Como las personas que viven
en Haití y cuyo infortunio nos ha movido a hacer un gran ofrecimiento
de solidaridad, una solidaridad que nos reconcilia con nuestra
condición misma de seres humanos, vulnerables y fraternos y que no
debe diluirse en el olvido.
Asimismo quiero proclamar el más sentido compromiso con los hombres y
las mujeres que en nuestras sociedades padecen en estos tiempos
difíciles la falta de trabajo. Todos ellos deben saber que no hay
tarea de la que como gobernantes nos sintamos más responsables, que no
hay tarea que nos acucie más que la de favorecer la creación de
empleo.
Señoras y señores, Hoy mi plegaria quiere reivindicar igualmente el
derecho de cada persona, en cualquier lugar del mundo, a su autonomía
moral, a su propia búsqueda del bien. Hoy mi plegaria quiere
reivindicar la libertad de todos para vivir su propia vida, para vivir
con la persona amada y para crear y cuidar a su entorno familiar,
mereciendo respeto por ello.
La libertad es la verdad cívica, la verdad común. Es ella la que nos
hace verdaderos, auténticos como personas y como ciudadanos, porque
nos permite a cada cual mirar a la cara al destino y buscar la propia
verdad.
Pero la tolerancia es mucho más que la aceptación del otro; es
descubrir, conocer y reconocer al otro. El desconocimiento del otro
está en la raíz de los conflictos que amenazan a la Humanidad y ponen
en peligro nuestro futuro.
El odio nace de la ignorancia y la concordia se construye sobre el
conocimiento. También la paz.
España ya fue en el pasado ejemplo de convivencia entre las tres
religiones del Libro, Judaísmo, Cristianismo e Islam, y hoy defiende
en el mundo la tolerancia religiosa y el respeto a la diferencia; el
diálogo, la convivencia de las culturas, la Alianza de las
Civilizaciones. Lo hacemos con tanta convicción como rechazamos las
afirmaciones excluyentes de superioridad moral, el absolutismo o el
fundamentalismo intransigente.
Estados Unidos sabe, como también lo sabe España, que la utilización
espuria de la fe religiosa para justificar la violencia puede ser
enormemente destructiva, y qué mejor momento que este Desayuno de
Oración para que recordemos juntos, para que honremos juntos, a
nuestras víctimas del terrorismo, porque, juntos, también defendemos
la libertad allí donde se ve amenazada.
Señor Presidente, Congresistas, señoras y señores, ya sea con una
dimensión trascendente o cívica, la libertad es siempre el fundamento
de la esperanza, de la esperanza en el futuro.
"Por la libertad, así como por la honra -se dice en El Quijote, la
obra literaria más importante escrita en español- se puede y debe
aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal
que puede venir a los hombres. La libertad es uno de los más preciosos
dones que a los hombres dieron los cielo...".
Que ese don siga iluminando a América y a todos los pueblos de la
tierra.
Gracias".

Nota para el que ha preguntado: No, orar y orate no tienen la misma raíz. Aunque lo parezca a veces.

Alicia en el lado oscuro

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