Batalha, PortugalEstatua ecuestre de Álvaro Nunes Pedreira, en memoria de Aljubarrota Estuve fuera toda la Semana Santa, con la sana intención de desconectar de verdad. Nada de Internet, nada de medios de comunicación: sólo familia, playa, libros y vicios gastronómicos de otras tierras (la portuguesa y la hindú). Sin embargo, caí un par de días. Siempre está el Pepito Grillo de uno dando la lata con su sempiterno "¿me estaré perdiendo algo?".
Grueso error (a craso no llegó, no exageremos tampoco). Estaba el alemán ése del que tanto me cuesta también escribir el nombre (y no es Alzheimer) con su latazo de corrupción endémica del sistema político patrio -tanto monta Filesa, monta tanto Gürtel, resumen algunos-. En el ejemplar de El País del domingo de Pascua no me hicieron mucho la ídem, pero pude observar descarados intentos de varios columnistas de pedirnos pasta. Es normal: sus nóminas peligran y no están dispuestos a dedicarse a otro espectáculo que no sea el de pontificar (en inglés pontificating, me encanta este verbo) cada semana o cada mes sobre lo que toque. O a describir una vez más la pelusilla que brota de su cada vez más orondo ombligo...
Luego del susto inicial de la publicidad de "Mi primer", con Vargas Llosa y Pérez Reverte (una colección de cuentos para niños supongo) y de toda la paja de la corrupción del PP -da la sensación de leer siempre lo mismo- me paré en un artículo de Adela Cortina sobre el futuro de las Humanidades. Que si Ciencias o Letras; que si unas son más rentables que las otras; que si no se estarán pasando los científicos -imperialistas los llama- con querer explicarlo sólo ellos todo... Interesante asunto, aunque el enfoque se me asemejó mucho al que siguen manteniendo psicólogos clínicos (conductistas) y psicoanalistas.
Vargas Llosa se puso en plan apocalíptico con su "Jesús entre las ruinas", un artículo sobre Haití con un título muy traído por los pelos. A veces la anécdota literaria estraga lo que podría ser un buen relato periodístico. A continuación, interesantes reportajes sobre hipotecas y desahucios, y sobre la "plaga" de la soja en Argentina. Uno sobre Afganistán nos "descubre" mediterráneos como que está en el medievo y que la corrupción campea. Una entrevista a Azkuna, alcalde de Bilbao, con un titular -cansino ya- sobre Eta: "Con Eta no tenemos futuro". Tampoco con la imaginación de este alcalde y de -¡oh, no, también está él!- los que lo entrevistaron, a saber: Juan Cruz y Juan Mari Gastaga. Pero señores de Prisa, ¿no pueden contratar a alguien y dejar que descanse Juan Cruz un poco?
Venezuela y el béisbol americano; Mao que aún da miedo; Fellini, que seduce... Un artículo de Henri Lévy ensalza el pacifismo "sionista" de Obama. WTF? No, si van a tener razón los trabajadores de Prisa en estar preocupados por la entrada de
Liberty en su grupo. Luego comparten página Elvira Lindo y Juan Cruz -¡oh, sí, es él de nuevo!-. Lindo está en contra de los que están en contra en Facebook -oh, qué importante, en Facebook rechazan a alguien en un grupo- de Miguel Delibes. No entiendo por qué titula "Hacer sangre". Ni que los punteros de ratón disparasen. Esta chica debería hacer más periodismo bélico, pero no como Maruja Torres, así no vale. Juan Cruz, como escribe tanto, no se entiende ni a sí mismo en su artículo "La medalla". Lo que es intolerable, estimado Juan, es que escribas frases de este jaez: "Hay gente que por un premio mata, como Belén Esteban, una madre, haría por su hija; amañan los jurados, y luego pasean el trofeo como si fuera el resultado de un merecimiento. Y en realidad han tenido muñidores situados estratégicamente para hacer justo lo que es simplemente una chapuza: te damos esto si tú a cambio me das lo otro, que es como se comportan las mafias blancas y las mafias negras". Que escriba esto alguien que está cada dos por tres, o cada tres por cuatro, en jurados literarios, tiene bemoles. Y poca vergüenza.
Un poco más adelante saca los trapos de la "Generación del Milenio" Soledad Gallego Díaz. Y vuelve a caer en la anécdota de las redes sociales, como su compañera de papel, Elvira Lindo. Como si tener un perfil en Facebook u otra red social definiera algo. Mi carnet de la biblioteca "Buenas lecturas" en la infancia puede que me traumatizara, pero no definió ninguna generación, por mucho que nos cuenten milongas los sociólogos americanos de que habla Gallego (Howe y Strauss). No sé de qué milenio serán entonces las amas de casa mayores de 55 que están entrando en tromba en Internet, según los estudios de mercado que acaban de aparecer... Lo de los tatuajes y los piercings también tiene delito: en breve los que no se los hagan serán una nueva tribu urbana. Parece que Soledad en lugar de retratar a una generación ha hecho una encuesta a pie de urna a la salida del calabozo un lunes por la mañana.
Y ya que hablamos de Juan Cruz y premios amañados: a tufillo huele el concedido al "superjuez" -porque pertenece a un tribunal de excepción- Gómez Bermúdez. Por supuesto, Temas de Hoy es de una editorial experta en premios amañados: Planeta. Por si acaso, dos páginas para el libro, crítica cero, todo cera bendita. Cera de la dura, en otras dos páginas, para el también cansino asunto de la pederastia en la iglesia. Luego de leer los
libros de Pepe Rodríguez sobre el asunto, de haber escrito "
Alicia en el lado oscuro" con un capítulo bastante cargante sobre lo mismo y observar que lo que pasó en España durante los largos años del franquismo no aparece por ningún lado... ¿qué quieren que les diga? ¿Misa?
Los lectores no son pollos, aunque le den mucho al pico...Pero el artículo que yo les quería comentar venía en la revista EPS, que se vende conjuntamente con el diario antes reseñado. Maruja Torres nos quiere paganos:
"Será un inmenso quiosco en el que cabrá de todo -desde los espontáneos que mandan sus vídeos hasta los redactores que nos cuentan que se han sacado un moco-, habrá de todo -intentos logrados de grandes reportajes, blogs de buenos escritores, buenos columnistas-, y tendremos que pagar por ello. Porque el único poder real que se nos deja ejercer a los lectores, aparte de las cartas al director, las protestas a los defensores del lector y los comentarios a una información, es el poder de dar la espalda a lo que no nos gusta. Eso, en el quiosco, se escenifica fácilmente: pasas de largo o cambias de diario. Para que nuestra actitud funcione en el quiosco digital que se aproxima, hemos de ser lectores de pago. De lo contrario se nos pasarán por el forro. Porque, en el gratis total, una amplia minoría de lectores con criterio puede ser fácilmente borrada y excluida -sólo a la corta, no se desanimen- por esa masa aletargada que sigue las corrientes y ha hecho su máster en los programas basura de televisión. Y esos, créanme, no pagan por conseguir lo que cualquier especialista en bazofia continuará dándole gratis.
Sólo nuestra cuota revelará el nivel de nuestra exigencia".
Ja. Jajajaja. Y ja. Sólo tienen que leer algunos comentarios en el artículo que se publicó antes en la edición digital de El País, aquí
Así promociona Maruja Torres un periódico digital sin ánimo de lucro (el de Bauluz). A este paso, la veo a ella y a Juan Cruz haciendo todo el trabajo en el suyo. Al tiempo, aunque ahora con Liberty aún puede ser más rápido. CNN´s más altas están cayendo.