
Así me quedé tras el Foro de Comunicación e Ciencia en la Facultade de Xornalismo de Santiago. Un edificio donde se disparan las pintadas.
La charla más amena fue la de José Pardina, el director de Muy Interesante. La idea de pedirle anécdotas a sus redactores y exponerlas sin decir quiénes eran los científicos "bordes" fue genial. Y comunica muy bien. No como Fernando Bouzas, el técnico "de promoción e comunicación" del Cesga, que aparte de decir que "non calquera pode facer ciencia" se perdió en su exposición, en la que no se oía y nunca me quedó claro qué quería decirnos.
En su charla, Jorge Mira quizás se pasó un poco con la pretensión de decirles a los periodistas lo que tenían que hacer -ir a por la noticia-, algo que fue replicado a continuación por Alicia Rivera, de El País, quien sufrió por la escasez de tiempo. Mira también se excedió en su pasión por las citas de los artículos científicos en sus revistas: rozó el frikismo.
Eché de menos más tiempo de coloquio: por desgracia tanto científicos como periodistas seguimos creyendo que lo que decimos es interesantísimo y nos lleva un porrón de tiempo exponerlo. Hubo ciertos problemas técnicos en algunos casos, pero algunos incluso fueron graciosos. La exposición de los más jóvenes se quedó truncada (Joam Evans y Oscar Argibay) por falta de espacio físico para llevarlo a cabo y tiempo material. Quizás en su proyecto o sus tesis queda muy bien, pero hacerlo realidad es otra historia. Se trataba de buscar las fuentes necesarias para entrevistar a John Nash, el matemático mediático por excelencia. O para hacer informaciones sobre él en su próxima venida a Santiago de Compostela. Pero en tres cuartos de hora contados no se pueden hacer milagros con un auditorio de sábado por la tarde.
Aunque se interprete como frívolo, las pausas-café fueron excelentes. Había de todo, eran un paraíso para caza-canapés, apodo que nos ponen mucho a los periodistas y que es normal, dado nuestros salarios, en muchos casos inferiores a los de los mileuristas.
En varias ocasiones estuvo a punto de salir el debate "religión&ciencia", en el que me gustaría entrar, pero el que más se produjo fue el típico/tópico "divismo científico contra ignorancia periodística". Se pidió mucho en las conferencias que los científicos se esforzaran en comunicar lo que hacían pero no se pidió tanto que los periodistas dedicáramos más tiempo y medios a hacer comprensible la ciencia. Puede que no sea nuestra tarea. Puede que nunca estemos preparados. Que no entendamos que, más allá de los dinosaurios, el Adn, la gripe aviaria y el cambio climático hay cosas interesantes, como dijo Jorge Mira. Pero se intenta hacer algo, con medios, con otros gobiernos en otros países, como nos mostraron los norteños que cerraron el foro (www.forskning.se, www.forskning.no, www.kennislink.nl) y Thomas Tyden con sus diapos del siglo pasado. Se lleva mucho tiempo haciendo, por ejemplo en Galicia, como nos dijo Díaz Fierros (del Consello da Cultura, culturagalega.org, que nombró a un asistente a ratos con su excelente y ameno "Os dados do reloxeiro"), pero, admitámoslo, la ciencia sigue siendo un campo poco atractivo por estos lares. Atomizado. Minifundista -el ponente de Holanda se atrevió a decirnos que cada universidad no hiciera su web, que hicieran una común, qué poco nos conoce-. Reinos de taifas alentados por políticos de parcelitas que siguen dilatando las concentraciones parcelarias. Vamos mejorando, pese a todo, y una prueba de ello es este foro, que con un poco más de tiempo y de asistencia conseguiría mejor sus propósitos. Habrá que repetirlo. Quizás en la décima edición habremos dado un gran salto. Y nosotros que lo veamos.

