Con ganas de más


Así me quedé tras el Foro de Comunicación e Ciencia en la Facultade de Xornalismo de Santiago. Un edificio donde se disparan las pintadas.
La charla más amena fue la de José Pardina, el director de Muy Interesante. La idea de pedirle anécdotas a sus redactores y exponerlas sin decir quiénes eran los científicos "bordes" fue genial. Y comunica muy bien. No como Fernando Bouzas, el técnico "de promoción e comunicación" del Cesga, que aparte de decir que "non calquera pode facer ciencia" se perdió en su exposición, en la que no se oía y nunca me quedó claro qué quería decirnos.
En su charla, Jorge Mira quizás se pasó un poco con la pretensión de decirles a los periodistas lo que tenían que hacer -ir a por la noticia-, algo que fue replicado a continuación por Alicia Rivera, de El País, quien sufrió por la escasez de tiempo. Mira también se excedió en su pasión por las citas de los artículos científicos en sus revistas: rozó el frikismo.
Eché de menos más tiempo de coloquio: por desgracia tanto científicos como periodistas seguimos creyendo que lo que decimos es interesantísimo y nos lleva un porrón de tiempo exponerlo. Hubo ciertos problemas técnicos en algunos casos, pero algunos incluso fueron graciosos. La exposición de los más jóvenes se quedó truncada (Joam Evans y Oscar Argibay) por falta de espacio físico para llevarlo a cabo y tiempo material. Quizás en su proyecto o sus tesis queda muy bien, pero hacerlo realidad es otra historia. Se trataba de buscar las fuentes necesarias para entrevistar a John Nash, el matemático mediático por excelencia. O para hacer informaciones sobre él en su próxima venida a Santiago de Compostela. Pero en tres cuartos de hora contados no se pueden hacer milagros con un auditorio de sábado por la tarde.
Aunque se interprete como frívolo, las pausas-café fueron excelentes. Había de todo, eran un paraíso para caza-canapés, apodo que nos ponen mucho a los periodistas y que es normal, dado nuestros salarios, en muchos casos inferiores a los de los mileuristas.
En varias ocasiones estuvo a punto de salir el debate "religión&ciencia", en el que me gustaría entrar, pero el que más se produjo fue el típico/tópico "divismo científico contra ignorancia periodística". Se pidió mucho en las conferencias que los científicos se esforzaran en comunicar lo que hacían pero no se pidió tanto que los periodistas dedicáramos más tiempo y medios a hacer comprensible la ciencia. Puede que no sea nuestra tarea. Puede que nunca estemos preparados. Que no entendamos que, más allá de los dinosaurios, el Adn, la gripe aviaria y el cambio climático hay cosas interesantes, como dijo Jorge Mira. Pero se intenta hacer algo, con medios, con otros gobiernos en otros países, como nos mostraron los norteños que cerraron el foro (www.forskning.se, www.forskning.no, www.kennislink.nl) y Thomas Tyden con sus diapos del siglo pasado. Se lleva mucho tiempo haciendo, por ejemplo en Galicia, como nos dijo Díaz Fierros (del Consello da Cultura, culturagalega.org, que nombró a un asistente a ratos con su excelente y ameno "Os dados do reloxeiro"), pero, admitámoslo, la ciencia sigue siendo un campo poco atractivo por estos lares. Atomizado. Minifundista -el ponente de Holanda se atrevió a decirnos que cada universidad no hiciera su web, que hicieran una común, qué poco nos conoce-. Reinos de taifas alentados por políticos de parcelitas que siguen dilatando las concentraciones parcelarias. Vamos mejorando, pese a todo, y una prueba de ello es este foro, que con un poco más de tiempo y de asistencia conseguiría mejor sus propósitos. Habrá que repetirlo. Quizás en la décima edición habremos dado un gran salto. Y nosotros que lo veamos.

La plancha

Il ferro dil panno, creo que se dice en italiano. Y muy similar en portugués. Aquí los castellanos dicen plancha, los gallegos, en teoría, diríamos ferro de pasar, casi calcado al portugués y al italiano. Pero solemos decir plancha, pues el gallego ha sido avasallado por un gallego que se odiaba a sí mismo durante cuatro décadas y por otro que era fiel a ese de Ferrol durante otras dos décadas, casi. O sea, que fue planchado literalmente por el castellano. Tanto introito para decir que acabo de eliminar una montaña de ropa de la cesta de planchar. Aunque antes he hecho la tortilla, unos chorizos fritos para el nene y unos al vino para los papis, además de una ensalada de tomate con aceite de oliva intenso.
Planchar es una actividad que dispara mucho el cerebro. Mientras lo hacía, recordaba lo que aprendí en el primer café científico al que asistí, la semana pasada, en Ribeira. Lo fundamental, aunque parezca de manual, es que la realidad es esa pequeña porción de estímulos que captamos por los sentidos y a la que prestamos atención. Sin atención no hay realidad, es como si no existiera. Los científicos Xurxo Mariño -a quien ya he tenido ocasión de entrevistar en el pasado, cuando enchufaba electrodos a gatos mientras veían imágenes en el MIT- y Casto Rivadulla, de la Universidad de A Coruña -miembros de Neurocom- centraron bien nuestra atención, pese al ruído del café donde se celebró. El primer vídeo, el del gorila, consiguió ya que los asistentes se picaran con los conferenciantes. Se disertó sobre las neuronas, su entrelazamiento, su número y su actividad. Hubo también tiempo para la distensión y el humor, aunque molestó a alguna. Actividades como esta deberían ser más habituales: llevar la ciencia adonde está la gente, y no aislarla en los templos del saber.
Plancha, planchando, también me puse a pensar en lo que me encontraré en el Foro "Ciencia e Comunicación" al que asisto desde esta tarde. Asistiré sin prejuicios, con la intención de empaparme en algo que me interesaría hacer, tal y como está ahora el mundo del periodismo. Quizás sea un campo en el que aún no haya tantos vicios como en el otro periodismo.
Se puede leer el programa en Xornalistas.com.

Sé que planchar es lo que recomienda Hernán Casciari para ver las teleseries españolas en uno de sus últimos artículos para Prisa. Pero la televisión anula todo lo demás. Creo que las arrugas se pueden ir de la ropa a la frente. Y de la frente al cerebro. Y a este último hay que alimentarlo bien, para que centre su atención en lo que de verdad importa. En la tortilla, los chorizos, la lavadora que suena al lado, la limpieza. El bienestar de los tuyos, que al final es tu bienestar. Y el de tu mente.

La voz es de las personas

Jajajajajaja. Parece que -jejejeje- aún me estoy -puaaaaaaahhhh, pero es que me parto- con el nuevo diario El Público. Al menos me he reído un rato con el reportaje de presentación en su propia web, que acaba con algo así como "este periódico no tiene editoriales porque la voz es de las personas, y no de las grandes empresas".
Dejen que coja aire. Que no las tengo todas conmigo. Esto quiere ser una concesión al periodismo ciudadano -pero si es ciudadano no es periodismo, es otra cosa- y, disimula disimulando, una cobardía. O sea, no nos mojemos mucho, a ver de quién pillamos. Como La Voz de Galicia, que si no hace editoriales por una razón parecida, debería llamarse Las Voces de Galicia. Pero ahí no tiene voz quien quiere, sino quien puede, o quien a ellos -esos chicos barnizados en universidades de USA, oiga usté- les conviene.
Más de lo mismo. Y que no se enteran de que el periodismo no hace falta. Ni falta que hace. Los mediadores, al medio. Pero a nosotros déjennos en paz, que ya sabemos dónde informarnos.

Apostilla: para mondarse lo que dice Juan Pedro Valentín... un periódico muy audiovisual. ¡Pero alma cándida, móntate una tele para ti solito! ¡Pero no me digas que por tener 64 páginas a todo color ya eres más audiovisual y del siglo XXI! He leído el primer número y he buscado un periódico digitalizado del siglo XIX. No hay grandes diferencias, nihil novum sub sole -tengo que volver a clases de latín, y de inglés-. Si la diferencia es el color, me quedo con este, por ejemplo:

La Correspondencia del Diablo. Semanario Universal de Noticiones. Eco imparcial de cuanto bueno y malo chorrea la opinión y destila la prensa.Periódico informativo de tendencia liberal. Publicado en Barcelona el 10 de abril de 1872. (Fuente: Hemeroteca Municipal de Madrid)

¿Por qué no soy drogadicto?

Es una pregunta que me surgió mucho en los últimos años. Hoy me ha surgido de nuevo porque me he encontrado, a raíz de un comentario en este blog, una página sobre sustancias psicoactivas relacionadas con la sexualidad. Es una cuestión espinosa, incluso espinante, pero escribiré lo que pienso. O lo que creo que pienso ahora: he mutado mucho en ese asunto desde la adolescencia.
No puedo decir que nunca me he drogado porque no es cierto. Pero quizás sea verdad, si tenemos en cuenta que drogadicto es alguien enganchado a una sustancia cuyo uso perturba su personalidad y su entorno social. Puedo decir que he probado, que he tonteado, que incluso he ido un poco lejos con la droga socialmente aceptada -alcohol- pero nada más.
He bebido vino desde pequeño -en la casa donde nací hay uvas, hay bodega, hay lagar, en aquellos años el vino a las comidas era como hoy cualquier refresco de cola-, incluso he probado el café a una tierna edad. Nicotina, poquísima, me aborreció enseguida el sabor a ceniza y alquitrán, no logré encontrarle el atractivo. Sustancias más fuertes: cannabis, cocaína, he probado. Sólo eso. Heroína nunca -me desmayaba viendo sangre, ahora parece que se me ha pasado- ni ganas de saber de ese "orgasmo multiplicado por diez" del que tanto me hablaron adictos a la hipodérmica cabalgada por el jaco.
¿Qué nos hace drogadictos? Cuando a mí me aleccionaban sobre el asunto me explicaban que los que se drogan son débiles -los humanos somos todos débiles-, que la droga es mala -pobrecitos, gente que veía tv todos los días-, que a los narcotraficantes había que encerrarlos a todos -en ello están, y llevan más de 50 años, y cada vez hay más droga de la que ellos llaman mala-, que tuviera cuidado con las compañías -como si alguien conociera a alguien y a tí te encontré en la calle-. Yo sigo buscando la respuesta. O las respuestas, porque tiene que haber más de una. En el ámbito científico, se teoriza con que los genes tienen algo que ver. Los míos no vinieron con la combinación tendente a engancharme a sustancias físicas, sí quizás a ideas o hábitos considerados poco convenientes por los biempensantes. Yo me inclino más por el ambiente en que uno se mueve, a lo que hay que añadir la predisposición, la época de la vida en la que te interesas por determinadas cosas y, no puede faltar, la educación. Los valores, que haberlos, los hay. Y si no te gustan los míos, tengo otros, que diría Groucho sobre los principios en una máxima genial sobre la doble moral.
En cuanto a la educación, con las drogas está pasando casi lo mismo que con la sexualidad: apenas se explican en los colegios. Qué son, sus efectos, su tradición según las diferentes culturas que las han usado. Yo me he tenido que enterar -gracias Antonio Escohotado- cuando ya podía haber sido otro perjudicado por ellas. Pero me enteré antes de ver los efectos de su abuso en mucha gente. Y consecuencias que incluso tienen a largo plazo en personas que han permanecido poco tiempo en contacto con ellas.
Para mí la droga más fuerte es la realidad, y procuro no tomar nada, ni siquiera medicamentos para el resfriado o algún dolor pasajero de cabeza, para sentirla. Podría sonar frívolo para aquellos que sufren en su familia los zarpazos que da el abuso de sustancias, pero es lo que puedo racionalizar. Supongo que bajo los influjos de determinadas ideologías, incluso de ciertos tranquilizantes de la industria química, podría hablar maravillas o pestes de según qué drogas, pero como abstinente, esto es lo que se me ocurre.

Controversia&hipocresía

Hace unos días citaba a Twain para hablar de hipocresía. Ahora, en un correo electrónico que transcribo tal cual, incido sobre el asunto.

LA FIERA LITERARIA

Boletín del Centro de Documentación de la Novela Española

Apartado 42082 - 28080 Madrid

e-mail: fieralit@auna.com

El Museo del Holocausto de Israel, Premio Príncipe de Asturias

de la Concordia , por su “tenaz labor” para promover

la “superación del odio, el racismo y la intolerancia”.

(De los periódicos)

A LOS HONRADOS COLUMNISTAS DE LA PRENSA ESPAÑOLA , TANTO A LOS SEDICENTES IZQUIERDISTAS DE EL PAÍS COMO A LOS IMPLACABLES DENUNCIANTES DE LA MENTIRA EN OTROS MEDIOS

Gabriel Albiac, Luis María Anson, Félix de Azúa, José Luís Balbín, Blanca Berasátegui,

Juan Luis Cebrián, Juan Cruz, Manuel Martín Ferrán, Javier Esteban,

Antonio Gala, Luís García Montero, Almudena Grandes, José Luís Gutiérrez, Elvira Lindo,

Javier Marías, José Antonio Marina, José Luis Martín Prieto, Eduardo Mendoza,

Juan José Millás, Vicente Molina Foix, Rosa Montero, Antonio Muñoz Molina,

Arturo Pérez Reverte, Rosa Regás, Fernando Rodríguez Lafuente, Manuel Rodríguez Rivera,

Fernando Savater, Andrés Sorel, Maruja Torres, Andrés Trapiello, Manuel Vicent

ASÍ CONTRIBUYE ISRAEL A LA SUPERACIÓN DEL ODIO, EL RACISMO Y LA INTOLERACIA :

-Tratando a los palestinos como los nazis los trataron a ellos.

-No firmando ningún tratado internacional relativo a los derechos humanos

-No cumpliendo ni una sola (de cuarenta y cinco) resolución de la ONU

-No reconociendo los tribunales internacionales

-Propugnando, por medio de sus líderes –Ben Gurión, Golda Meir, Isaac Samir, Menahem Begin, Ariel Saron, etc.- el exterminio del pueblo palestino para apoderarse de todo el territorio de la Palestina histórica

-Apoderándose de partes de Líbano y Siria, y de toda Palestina, para construir el Gran Israel.

-Practicando un apartheid que, según el expresidente Jimmy Carter, en su reciente libro Palestina: Paz, no Apartheid, es peor y más inhumano que el de Sudáfrica. (Los palestinos, por ejemplo, no pueden conducir por las mismas carreteras que los israelíes).

-Hostigando diariamente, mediante saqueos, detenciones y asesinatos los territorios militarmente ocupados de Gaza y Cisjordania, en los que mantiene cientos de puestos de control.

-Manteniendo cautiva a la población de estos territorios, que no puede entrar ni salir de su propia tierra.

-Construyendo un muro de separación, en contra de lo sentenciado por la Corte Internacional de Justicia.

-No reconociendo ningún derecho ni indemnización a los cinco millones de palestinos refugiados.

-Descargando todo su arsenal de bombas sobre Líbano y su población civil, destruyendo toda su infraestructura, matando y destruyendo hasta que se agotó su arsenal de bombas.

-Ocupando militarmente los Altos del Golán en Siria y las Granjas de Shaaba en Líbano.

-Ocasionando una auténtica tragedia humanitaria entre los 1,4 millones de palestinos hacinados en Gaza sin alimentos ni recursos.

-Reteniendo las sumas de dinero que algunos países envían a los palestinos.

-Cortando el suministro de agua, electricidad y combustible a Gaza.

-Manteniendo prisioneros a casi la mitad de los diputados del parlamento palestino salidos de las elecciones de enero de 2006.

-Manteniendo prisionero a la mitad del gobierno palestino.

-Manteniendo prisioneros a 11.000 palestinos sin ningún tipo de garantías.

-En fin, ocasionando un auténtico Holocausto palestino, junto al monumento al Holocausto en Jerusalén, ocupado por el ejército israelí, en un país también ocupado. Todos los palestinos, de hecho, son prisioneros y condenados a muerte o al exilio.

¿ES QUE EN ESTE PAÍS NO HAY NADIE, ENTRE LOS QUE PUEDEN HACERLO, QUE TENGA LA VERGÜENZA , LA DIGNIDAD Y LAS AGALLAS SUFICIENTES PARA DENUNCIAR LA INFAMIA QUE SUPONE DAR EL PREMIO A LA CONCORDIA A UNA INSTITUCIÓN DE SEMEJANTE ESTADO? SI USTED NO LAS TIENE, DEJE AL MENOS DE PREDICAR NECEDADES Y QUÉDESE EN SU CASA, DISFRUTANDO DE SUS PRIVILEGIOS… SI NO CUENTA CON FUENTES DE INFORMACIÓN PARA USTED FIABLES, PUEDE VERIFICAR POR USTED MISMO TODO CUANTO AQUÍ SE DICE YENDO ALLÁ, COMO NOSOTROS HEMOS HECHO. PREMIAR AL ESTADO DE ISRAEL –EL MUSEO ES ESTATAL-- POR SU LABOR PARA SUPERAR EL ODIO, EL RACISMO Y LA INTOLERANCIA CONSTITUYE UN SARCASMO. ENTRE EL JURADO DEL PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE LA CONCORDIA Y USTEDES ACABAN DE HACER UNA EXTRAORDINARIA APORTACIÓN A LA CULTURA DEL CINISMO Y LA MENTIRA EN QUE LA SOCIEDAD OCCIDENTAL ANDA SUMERGIDA

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Madrid, septiembre 2007

25º aniversario de la masacre de Sabra y Chatila

Ivo, otro artista


"El obispado de Ibiza ha anunciado que emprenderá acciones judiciales contra el Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad si no retira una obra que fusiona iconografía religiosa y sexual en la exposición Vamos a Ibiza, una muestra que recorre la relación de artistas holandeses con la isla durante los últimos 50 años. La pieza de la polémica, de Ivo Hendriks (1976), es un tríptico sobre pantalla que contiene imágenes de Jesucristo y el Papa Juan Pablo II mezcladas con escenas de sexo. El collage, que el Obispado de Ibiza ha calificado de ofensivo para los sentimientos de los católicos, se inscribe en una muestra que el comisario portugués José Mikel Bizcaya ha elaborado a partir de las obras nacidas del contacto de artistas holandeses con Ibiza en el último medio siglo y que incluye pintura, fotografía, literatura y vídeo."(El País Digital, hoy mismo).

La pieza, la obra, como queramos llamarla, no es de ahora. Pero se expone ahora. ¿Por qué protesta el Obispado ahora? Quizás porque ese papa se ha muerto. ¿Respeto a los difuntos? Inexplicable en una religión que vive de ellos, y de uno en especial. Pero en este Obispado, cuya labor tiene que ser ardua en una tierra de libertad como Ibiza, los antecedentes son tremendos. Allí estaba nada menos que Gea Escolano, el último talibán de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol del Caudillo, que hacía ruido cada vez que dictaba -de dictador- una pastoral. En fin, Ivo no creo que pretendiera esto, pero lo ha conseguido, y debe sentirse ufano como artista: provocar. Sacar a alguien de sus casillas. Conste que a mí la pieza NO ME GUSTA NADA. Pero artísticamente soy un auténtico zote. Como bien sabe Roux y otros artistas con los que he hablado últimamente. A mí me preocupan más los marcos de los cuadros que lo que significan. No me tengan en cuenta. Sólo en cuento.


Suerte que la gran mayoría no se crea a la prensa

"El 11-S ha dividido al periodismo en dos bandos: uno que defiende a ultranza la versión oficial, el otro que la cuestiona. ¿Qué significa eso para el periodismo?

Es decisivo que se investigue seriamente uno los más grandes crímenes en el mundo occidental. El periodismo investigador tendría que seguir todas las pistas e informar sobre todas las contradicciones pero qué está pasando: las supuestas estrellas investigadoras de los grandes medios no sólo esquivan el tema sino encima dan leña a los pocos que, acorde con su profesión, buscan respuesta a las preguntas que siguen abiertas. Toda una profesión ha entrado en una fase de descomposición tal que nadie podría haberlo imaginado años atrás. Es una suerte que la gran mayoría de la población ya no se crea lo que escribe la prensa".

Jürgen Elsässer, periodista alemán de investigación.

Vía Rebelion.org)

Pero ¿y el periodismo ciudadano? ¿podemos creerlo? Surgen iniciativas "extrañas", que suenan a que alguien pone una web y busca que trabajen los demás, mientras ellos se quedan una parte. ¿Es eso la web 2.0? Miren http://pixelpress.es/ aquí en España. O Lulu.com, en Inglaterra, que me ha dejado gratamente sorprendido con su sistema de edición: en 12 días ha llegado un libro que podríamos decir ¡salió de la nada! ¡estaba sólo en web! ¿Qué pasará con ideas como http://periodismociudadano.com/? ¿De verdad van a algún lado los movimientos de liberación digital? ¿Nos llega con lo que leemos en las WikiNoticias o no? Si eso funciona, si la sociedad prescinde de los medios tradicionales, los "mediadores", nosotros, los periodistas, sobramos. O tendremos que hacerlo mejor, y dejar de ser correa de transmisión de políticos y poderes fácticos. O sea, volver a la calle. A contar lo que pasa. Dejar el periodismo de despacho. Abominar del de salón. Ni una rueda de prensa más. Las noticias no se fabrican. Suceden.

Imposible en TV

"...las formas del discurso público regulan, e incluso determinan, qué clase de contenido puede surgir de ellas. ... las humaredas... indias... son insuficientemente complejas para expresar ideas... no se puede utilizar el humo para hacer filosofía. Su forma excluye el contenido."

La forma del cuerpo de un hombre es ciertamente irrelevante en cuanto a la formulación de sus ideas... Pero es totalmente relevante en televisión. Porque... la televisión nos brinda una conversación de imágenes y no de palabras. No se puede hacer filosofía... en televisión porque su forma conspira contra el contenido..."

(Extractos de un vídeo de YouTube en el que se recoge una entrevista en la radio a Noam Chomsky)

Otra razón más para mantenerla apagada. O para usarla correctamente: para la evasión y no pensar, que no es lo mismo, pero a veces hacen falta ambas cosas. A veces, muchas veces en mi caso, la tele sirve para cabrearse. Sobre todo con los telediarios y los debates. Y es cierto: determinadas formas humanas molestan demasiado y no permiten que se preste atención a lo que sale de su boca...

Repúblicas bananeras, Monarquías cocoteras.

Haberlas, haylas. Así empieza el último número que he recibido de "La Fiera Literaria". Lo he leído ya hace unos días, pero no había tenido tiempo a comentárselo a ustedes. Es una pena que no actualicen su web. Pero se les perdona: son deudores de Gutenberg, de toda la vida.
Esta vez el más vapuleado es Arturo Pérez Reverte, con su "insulso libro" 'Corsarios de Levante', que los feroces destrozan etiquetándolo como "El corsario de la aurora". Son 15 páginas repartiendo mandobles de crítica literaria fundamentada a un texto que, tras todos estos prejuicios que he adquirido, a ver con qué estómago me pongo a leer...
Les extraigo algunas frases: "(...) que confunden hombría con mala educación, que ignoran la dignidad de la mujer, mayor que la suya de asnos, y que jamás serán europeos". "A Reverte también le molesta que le digan que, por causa de su patriotismo testicular a lo Tejero, evidente en este libro, es un cantor de la España Imperial, reserva espiritual del Occidente. Y lo 'refuta2 diciendo que quien ha hecho tal afirmación es 'un cantamañanas', un 'novelista frustrado', autor de 'bajezas semanales que perpetra para ganarse el pan'. El artículo termina con un fotomontaje en el que se ve un grupo de nudistas de espaldas y que se titula "la novela española va de culo". En las nalgas de algunos integrantes de la imagen se lee "Antonio Gala", "Muñoz Molina", "J. Marías" y, no podía faltar, "Almudena Grandes".

La Fiera Literaria está redactada por plumas fieles a sus costumbres. Y con fijaciones y reiteraciones que, en lugar de cansar, divierten por la originalidad con que destrozan -literariamente- a sus autores de cabecera. A Jesús de Polanco, en lugar de una necrológica -que siempre tiende a la hagiografía- le dedican un artículo crítico con su legado. Los últimos breves que cierran este ejemplar son encabezados por un sabio titular: "Mirando hacia atrás con ira". Y dedican varios párrafos a Ramón de España -Moncho Mugre de la Españeta, rebautizado- por unos comentarios sobre el libelo con suscriptores por antonomasia. Sin embargo, este autor colabora con El Jueves, al que La Fiera Literaria vuelve a defender tras la penúltima tropelía de la Audiencia Nacional y sus dueños.

El tono más serio lo han reservado para el libro "Conversaciones con Kafka", de Gustav Janouch. Sólo por esta cita del libro ya merecería ser leído: "Todo delito comienza con una automutilación del alma. Vivimos en un entumecimiento generalizado de la conciencia, en una época de maldad, y eso se nota en que ya nada lleva su verdadero nombre, y todo navega bajo pabellón falso. Una época tan oscura, que pronto solo podremos realizar el bien y la justicia en la más profunda clandestinidad, como si estuviéramos violando la ley".

Temperamento y opiniones públicas

Clemens lo tenía muy claro:
(capítulo LXIII): "Estoy convencido de que el temperamento de una persona es una ley, una ley de hierro, y debe ser obedecida, sin importar quién la desapruebe. De forma manifiesta, y así me lo parece a mí, el temperamento es una ley de Dios y está por encima y por delante de todas las leyes humanas. Estoy convencido de que todas y cada una de las leyes humanas existentees tienen una finalidad clara y peculiar y solamente una: oponerse a una ley de Dios y derrotarla, degradarla, burlarse de ella y pisotearla. No encontramos ninguna falta en la araña por el hecho de que le prepare una emboscada a la mosca y le quite la vida. A eso no lo llamamos asesinato (...) -Termina- "Estoy convencido de que la especie humana no es un blanco apropiado para palabras duras y críticas ásperas y que el único sentimiento justificable hacia ella es la compasión. No se inventó a sí misma, ni tampoco tuvo nada que ver con la planificación de su débil y necio carácter".

Pero no le digas -escribo yo- a uno de la especie que es débil y necio, que sólo merece compasión. Te guardará rencor -otra necia actitud humana, muestra de nuestra debilidad- en lo más hondo de su ¿corazón?, no, de sus entrañas. De todas maneras, Clemens empezaba así su capítulo autobiográfico LVII: "Creo que nuestro Padre Celestial inventó al hombre porque se quedó un tanto desilusionado con el mono".

En cuanto a lo que se puede decir o no, Mark Twain era muy fino: "Le dije que si yo, u otra persona sabia, inteligente y experimentada intentase derruir los muros que protegen y esconden sus verdaderas opiniones en casi cualquier tema existente bajo la luz del sol, inmediatamente se le consideraría como un ser que había perdido su inteligencia y su sabiduría y que debería ser enviado a un asilo. Le dije que le había estado revelando mis sentimientos íntimos, y no los públicos; que yo, como todos los demás seres humanos, exponía a la contemplación del mundo sólo mis opiniones públicas recortadas y perfumadas y prudentemente podadas, y escondía cuidadosa, cauta y sabiamente, las privadas.
Le expliqué que lo que yo quería decir con la expresión "opiniones públicas" eran opiniones publicadas, opiniones ampliamente difundidas por las publicaciones. Le dije que yo, como todo el mundo, tenía la costumbre, en las conversaciones privadas con los amigos, de confesar cualquier opinión que tuviera respecto a la religión, la política o las personas, pero que nunca soñaría con imprimirlas, ni siquiera una de ellas, porque están individual y colectivamente en guerra con casi la totalidad de las opiniones públicas de todo el mundo, mientras que, a la vez, están en feliz concordancia con las opiniones privadas de la mayoría". (Luego habla de que nadie inteligente se tragaría lo de la Inmaculada Concepción, pero nadie inteligente la negaría en una publicación).

O sea, Samuel Clemens o Mark Twain, tanto monta, monta tanto, era un perfecto hipócrita. Que nos dejó historias fabulosas. Y esta "Autobiografía", que doy por concluida, deliciosa.

El nacimiento de Mark

"Nací el 30 de noviembre de 1835 en el casi invisible pueblecito de Florida, condado de Monroe, en Missouri. Mis padres se trasladaron a Missouri a comienzos de los años treinta. Yo no recuerdo exactamente cuándo, porque no había nacido aún y entonces no me preocupaba de esas cosas. En aquellos tiempos era un largo viaje y seguro que también fue duro y pesado. El pueblo se componía de un centenar de personas y yo aumenté la población en un uno por ciento. Es mucho más de lo que el hombre mejor de la historia podía haber hecho por un pueblo. Quizá no sea modesto por mi parte referirme a esto, pero es cierto. No hay constancia de que una persona haya hecho tanto, ni siquiera Shakespeare. Pero yo lo hice por Florida, y eso demuestra que lo podía haber hecho por cualquier otro lugar, incluso Londres, supongo.
No hace mucho, alguien de Missouri me ha enviado una foto de la casa en la que nací. Hasta ahora yo siempre había afirmado que era un palacio, pero a partir de ahora voy a ser más cauto."

(Primeras líneas, geniales, de la "Autobiografía" de Mark Twain -Samuel Clemens-). El final del capítulo también es de traca: "Cuando era joven, podía recordar cualquier cosa, hubiera sucedido o no. Pero mis facultades están decayendo ya y pronto me convertiré en alguien que no recuerde más que las cosas que nunca han sucedido. Es triste hacerse pedazos de esta forma, pero todos tenemos que llegar a eso". Twain fue un gran defensor de los derechos de autor, que pretendía se extendiesen a perpetuidad, pero aquellos eran otros tiempos. Quería dejar segura a su familia, pues la mala salud les acompañó siempre -de hecho, sólo le sobrevivió una hija-. Conoció los últimos coletazos de la esclavitud en su país, algo que reflejó en sus innumerables obras. En su época ya fue considerado el mejor escritor americano vivo, y se convirtió en un clásico, tanto allí como en Europa. Su "Autobiografía" trata asuntos que aún hoy mantienen vigencia, sobre todo en aspectos literarios.

Tres elementos


A un lado, vagabundos bebiendo. En el centro, la cancela de la iglesia. A la derecha, qué casualidad, la pintada. He variado el corte y he retocado la foto para resaltar esta "estampa". Tomada hoy, 11 de septiembre de 2007. Las conclusiones, otro día.

Baudelaire, por Sartre. Y ambos por Bataille

Baudelaire "jamás superó el estadio de la infancia". "Definió el genio como 'la infancia recuperada a voluntad'. La infancia vive en la fe. Pero si "el niño crece, les saca a los padres la cabeza y los mira por encima del hombro", puede darse cuenta de que "detrás de ellos no hay nada". Los deberes, los ritos, las obligaciones precisas y limitadas han desaparecido de golpe. Injustificado, injustificable, tiene bruscamente la experiencia de su terrible libertad. Todo está por hacer: emerge de pronto en la soledad y la nada. Esto es lo que Baudelaire no desea a ningún precio.
En un momento de su exposición Sartre reprocha a Baudelaire el considerar "la vida moral bajo el aspecto de una traba... y nunca como una búsqueda sollozante...". Pero ¿no podemos decir de la poesía? (y no sólo de la poesía de Baudelaire) que es precisamente "búsqueda sollozante" de una verdad moral que Sartre parece haber alcanzado quizá por error? Sin haberlo pretendido, Sartre ha ligado de ese modo el problema moral con el de la poesía.
La poesía puede verbalmente despreciar el orden establecido, pero no puede sustituirle. Cuando el horror de una libertad impotente compromete virilmente al poeta en la acción política, abandona la poesía.

(La literatura y el mal. Georges Bataille. Taurus, 1977. Original francés, 1959). Analiza a Emily Brontë, Michelet, Baudelaire, Blake, Proust, Sade, Kafka y Genet.

Sugerencias de hace 110 años

"No estoy familiarizado con mis propios libros, pero conozco los de Kipling; de cualquier manera, los conozco mejor que los libros de cualquier otro autor. Nunca empalidecen ante mí; mantienen su color; siempre siguen frescos. Algunas de las baladas tienen un encanto peculiar muy satisfactorio para mí. Para mi forma de pensar, los incomparables "Libros de la jungla" deberán permanecer siempre sin nada que les haga sombra. Creo que merecería la pena viajar hasta la India para poder entender "Kim" por completo y darse uno cuenta de lo grande que es esta obra. El profundo, sutil y fascinador encanto de la India impregna todo Kim como no lo consigue con ningún otro libro. Lo hace como si fuera su propia atmósfera. Yo leo este libro cada año, y de esta manera vuelvo siempre a la India sin ninguna fatiga: la única tierra extranjera con la que he soñado despierto o que ansíe tanto volverla a ver". (Mark Twain. Autobiografía).

En el mismo capítulo relata su encuentro con Kipling, que fue a visitarlo a Estados Unidos, y su charla con Robert Louis Stevenson. Tres clásicos que se conocían. Tres clásicos que habría que leer cada año. Para volver a su propia atmósfera, sin ninguna fatiga.

Clemens, como humorista experimentado, también tenía frases con chispa. De él se dice que es esta: "Un banquero es un señor que nos presta un paraguas cuando hace sol y nos lo exige cuando empieza a llover"

Lecciones de Clemens

Sigo con la costumbre, creo que sana, de alternar varios libros. Ya he terminado "Tres segundos de memoria", de Diego Ameixeiras. Se me ha llenado de arena, y como arena se me ha escurrido lo que me contaba, aunque he disfrutado leyéndolo. Otro día les haré un castillito aquí con él.
Pero, como le pasa desde hace años a Salvador Pániker, me cuesta leer novela, yo sigo prefiriendo el ensayo y el género memorialístico, sea de muertos o de vivos con algo que contar. Quizás por eso pude soportar "Tres segundos de memoria": es una autobiografía que quiere ser de una generación, muy cercana o quizás la mía, aunque yo no soy -y por eso me tacharon de raro en algún sitio- ave nocturna ni pájaro con afición a los alcoholes. Tampoco me considero socio del "postfracaso" (término afortunado acuñado por Ameixeiras). Pero no estaba aquí deshojando esa obra, sino otra.

Les dejo el primer envés y sólo unas aclaraciones: fue escrita alrededor de 1900, aunque se publicó en 1924, 14 años después de que muriera el escritor. Su autor, Samuel Clemens, un humorista más conocido como Mark Twain. De su autobiografía...

"Hace algo más de un siglo dimos a Europa las primeras nociones de libertad que había tenido nunca, y eso contribuyó en gran manera y felizmente a la llegada de la Revolución Francesa y a que se reconociera nuestra influencia en los benéficos resultados que produjo. Hemos enseñado a Europa muchas lecciones desde entonces. Si no hubiera sido por nosotros, puede que Europa nunca hubiera conocido al entrevistador; si no hubiera sido por nosotros, ciertos estados europeos puede que nunca hubieran experimentado la bendición de ciertos impuestos extravagantes; si no hubiera sido por nosotros, el Fondo Alimentario Europeo es posible que nunca hubiera adquirido el arte de envenenar al mundo por dinero; de no haber sido por nosotros, sus compañías de seguros nunca habrían encontrado la mejor forma de trabajar a la viuda y al huérfano con el único fin del beneficio propio; de no haber sido por nosotros, la tanto tiempo retrasada reanudación del periodismo amarillo en Europa podría haber sido pospuesta indefinidamente para las generaciones venideras. De forma constante, continua, persistente, estamos americanizando Europa, y a su debido tiempo habremos terminado de realizar finalmente nuestra labor."

Amortajar o revivir con el Photoshop

Entre los días extraños que vivimos, da igual que sean de septiembre o de otro mes perdido en el calendario, siempre están aquellas jornadas en las que uno no sabe explicar lo que le sucede. Esta semana fue muy rara para mí por varias razones: reencuentros familiares, mala salud de quien me transmitió la vida y excepcional disfrute en mi vida doméstica. Penas y alegrías con intensidad más acusada que otras veces. O es que yo estaba más sensible, más septiembre de lo normal.
En uno de esos reencuentros recibo unas fotos muy antiguas, para su custodia y escaneo.
Cuando me encuentro todo concentrado retocando una de ellas, con un bebé al que quiero mucho hoy y con una anciana de la que sólo tenía referencias por otra vieja que nos dejó hace tiempo, las lágrimas me asaltaron. Tocaba su rostro para borrar manchas que el tiempo o el revelado habían dejado en el original y me parecía como si estuviera maquillando el rostro de una fallecida. Pensé en todos esos ancianos que nos van dejando su legado, en todos los mayores a los que no oímos mientras viven porque estamos en otra actividad: la de vivir nosotros mismos. Mientras amortajaba con el Photoshop a Tía Lela, a la que nunca conocí, enterraba a la tía Carmela, que nunca quiso salir en las fotos, desconozco si por timidez, por divismo o por simple ignorancia. También echaba paladas imaginarias en la tumba, que nunca visité, de Cándida, que tantas lágrimas derramó por aquella generación a la que ella sobrevivió tantos años. Deposité rosas en la sepultura de mis abuelos maternos, a los que sólo conocí por fotos y cuchicheos familiares.
Pero todo era una alucinación: realmente iluminé una parte de mi historia familiar que estaba sumida en la más profunda penumbra. Reviví, maquillé a Tía Lela y descubrí que mi sobrino Manu es, en sus facciones, ese niño que sostiene la anciana en la azotea pequeña de aquella casa de paso por la que pasamos todos.

Un ser amoral

Vi por casualidad "El juego de Ripley" (Ripley´s game, basado en la obra de Patricia Highsmith). John Malkovich vuelve a estar inconmensurable y sucede como si su personaje se amoldara a su cara, a sus gestos, a su pretendida falta de conciencia.
Según la RAE, la virtud moral es el hábito de obrar bien, independientemente de los preceptos de la ley, por sola la bondad de la operación y conformidad con la razón natural. Parece claro, pero vaya terreno más resbaladizo y con tenues líneas fronterizas el de la ley, la bondad, la razón ¿natural? -la razón no puede ser natural, y no lo digo en el sentido sadista-. Se supone que la figura del asesino que representan Malkovich y su amigo el enmarcador son seres amorales, sin conciencia ("lo bueno de cometer un acto aparentemente terrible es que a los pocos días ni te acuerdas", dice el protagonista). Pero Malkovich es, como sucede en "El silencio de los corderos" con Hannibal Lecter, un tipo ilustrado, un sibarita, un refinado amante -guapísima su ¿mujer? ¿amante?, la actriz Chiara Caselli-, incluso un tipo "bondadoso". Más que una película sobre el mal, para mí "El juego de Ripley" es un film sobre las fronteras de lo que somos y lo que podemos ser, según la vida nos trate o maltrate. También hay un diálogo en el que se transparentan los traumas de la infancia, a los que a veces no damos importancia, pero quizás la tengan (Pavese: la única etapa sobre la que se puede escribir con conocimiento es la infancia).
Y hablando de Hannibal Lecter: aparece en un capítulo de "Cambio de vida", de Aitor Zarate. Como ejemplo a seguir. Creo que ya les desvelé el porqué en el análisis de ese libro. ¿O sólo lo hice en la crítica que le envié al autor? Ya no recuerdo: no se puede leer tanto y luego no repasar las notas. Discúlpenme.

Septiembre

Debía ser el séptimo mes pero la "divinidad" de dos césares lo convirtió en el noveno. Cada uno afronta su septiembre como puede: unos apostamos, siempre, por lo positivo y otros nos vendrán con su latosa vuelta al cole, su depre postvacacional -yo ahora tengo depre postvocacional, pero hoy no toca escribir de eso- y los típicos chascarrillos de los políticos, que siempre están volviendo porque nunca se van, no conseguimos librarnos de ellos.
Septiembre tiene varios usos impagables: hojas secas, preferentemente encima de hierba, que suenan mejor; esos últimos rayos de sol que en un paseo por la playa no tienen comparación; el jaleo de tu hijo cuando se encuentra con los amiguitos que dejó hace casi tres meses, todos cambiados y crecidos; la llegada de vacaciones de ciertos amigos que por fin han leído eso que tú esperabas que otro catara antes y que te lo recomiende de corazón...
Septiembre, cuando se nace en septiembre, aunque sea 11 y te lo hayan estropeado para siempre, tiene otras lecturas personales. Según en qué cumpleaños, uno se replantea qué ha hecho hasta ahora, qué quiere hacer, en qué ha cometido más errores y de qué ha aprendido más. Otras veces buscas que el día, que el mes entero pase lo más desapercibido posible, aunque algunas hermanas te lo impidan, y ya habrá tiempo de reflexionar. Quizás influya la educación católica, la del examen de conciencia -hay gente que cree que no la tengo, y puede que tengan razón, en el sentido religioso del término-. Quizás influya todo lo que ha pasado en este último lustro, que me ha cambiado muchos esquemas. Mis células se renuevan cada tantos meses, pero lo que yo soy, lo que somos, tarda en encajar. Un septiembre más, supongo que busco mi sitio en el mundo, o que ya lo he encontrado pero lo estoy redecorando. Hay cosas que sólo se saben o se pueden analizar una vez sucedidas. Ya me entienden... Mientras tanto, vivamos, mejor a favor de uno que contra todos.

Alicia en el lado oscuro

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