Tendedeiro

Do día. Aínda non o vira. É un pracer contribuír a ideas tan xeitosas.

Mira aquí.

E os comentarios con "brincadeira" aquí

Libertades del escritor

"Sé que los escritores a veces os tomáis libertades, pero nunca te comenté nada porque no sabía qué decirte sobre tus libros". Es algo que le escribe en una carta el padre del protagonista de Californication. Es lo último que he visto en televisión, como sugerencia de una amiga para mi presunta "precrisis" de los 40.

Esto no es Hollywood, es obvio, pero lo de las libertades del escritor es universal. Uno vomita en sus textos sus obsesiones, algunas vivencias -leídas, vividas o prestadas-, sus preocupaciones, algunas fantasías. Pero las palabras calan en gente que no te conoce -incluso familiares que no te conocen-, gente que se da por aludida, que se siente tocada por cierta frase, que se ve retratada en alguna anécdota. Tus textos, aunque sean posts en un blog (el protagonista de Californication también bloguea, aunque lo critique y se meta con el lenguaje cibernético del estilo gnl, mmd), no llevan manual de instrucciones, no portan un pequeño prospecto en que se indique la biografía aproximada del autor, los posibles efectos secundarios de todo texto. Para Kafka, un texto tiene que ser como un sartenazo en la cabeza. Le he leído a una escritora la ingenuidad "la literatura no mata". Tampoco engorda, supongo. No hace bueno a nadie. No ayuda a pensar, ni convence: no si el lector tiene las ideas claras.

Escribo, cuento, valoro, aprecio, opino, pero no puedo controlar los efectos de mis textos. No puedo prever que parte de mi humanidad choque con otras personas. Al menos, comunico, digo algo de lo que soy, algo de lo que hago. Decirlo todo sería la locura (Deleuze, Pizarnik, Bàbel). Explicarlo todo es otra locura imposible. Con lo que cuesta a veces simplemente vivir, como para tener que contarlo... Si el escritor tiene que explicar cada una de las libertades que se toma en los textos, sería el perfecto prisionero de su texto. Y quizás sólo quien ha sido prisionero sabe lo que significa exactamente esa palabra.

P.D. Terminé "Mañá de sábado". Próximo post en galego.

O'Brien

No creí que me iba a gustar tanto esta novela surrealista. El surrealismo es interesante cuando no te sucede a ti, supongo. Les hablo de "El tercer policía", de Flann O`Brien (uno de los heterónimos de Brian O`Nolan, un tipo que nació el mismo año que Cunqueiro, cuidado con ese año, 1911).

Por momentos me recuerda a Kafka, pero tiene tintes de novela de Lovecraft, con ese autor inventado sobre el que habla y que, como el libro de arena de Borges, o el Necronomicón, tiene seguidores. Vean, si no, De Selby en http://www.deselby.com

"El tercer policía" te puede llevar a cualquier parte. Lo mismo se saca de la manga una teoría atómica que no es más que el refrán "los que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición" pero en lenguaje culto y argumentado, que te proporciona las claves científico-paranoicas de la invisibilidad, o del camino al más allá.

En muchos momentos no puedes evitar la carcajada con la forma de hablar de algún personaje. Y sólo puedes decir con él: "Confundido y asustado, intenté comprender la complejidad no sólo de mi dependencia intermedia y de mi falta de integridad concatenada, sino también de mi peligrosa adjuntividad y de mi vergonzoso no aislamiento".

Al principio, el personaje que descubrió que decir "no" era mejor que responder "sí", te engatusa así: "Este sistema conduce a la paz y a la plenitud. La gente no se molesta en preguntar si sabe que la respuesta tiene un desenlace inevitable. Ciertos pensamientos que no tienen ninguna posibilidad de éxito no se toman la molestia de pasar por tu cabeza".

No me extraña que Joyce leyera a O`Nolan aunque tuviera que usar una lupa. No sólo es entretenido, sino que esculpe algunas esquinas del lenguaje y golpea conceptos científicos y filosóficos con una ingenuidad y una inocencia pasmosas. Otro hallazgo que le debo al intercambio de Paco Inclán...

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Vía comentario inferior (gracias Antonio, de Re (paso) de lengua) descubro al viñetista chileno Alberto Montt, que tiene logros como éste:



Pasen por http://www.dosisdiarias.com

Seguridad no, control



"1984" es muy tardío. El policía interior de Platón fue un mejor invento, copiado por todas las religiones, por algunos gobiernos. El ojo que todo lo ve, el triángulo inscrito en la circunferencia, el dios todopoderoso, omnipresente y ubicuo quizás sea posible con la tecnología. Y no podamos hacer nada para pararlo.

Mientras, nos acercamos a la vida con bocados de realidad. Con unidades de conocimiento, que dicen los de Google para Knol.

Irreverentes



Cada día más necesarios. Los irreverentes. Por cuestionar las verdades, las academias, las monarquías, las repúblicas, la muerte, la vida, los muertos, los "vivos", el presente, el futuro, el pasado. Más irreverentes, por favor. Sin jactancia, pero con prestancia.

Blumpi es el de de la camiseta roja. Y su blog está en mi blogroll. La noticia de la inauguración está en Milenio, aquí.

No sé si la lectura ayuda a crear irreverentes. Tantos lectores de biblias, talmudes y coranes no parece indicarlo. Pero la lectura dirigida, controlada, con leyes, con artificios desde el estado, seguro que no. Aún así, mejor que dediquen el dinero a promocionar la lectura o a cuatro que vivan de los libros o de las bibliotecas, que a otras cosas. En México están por la labor, ya veremos los resultados. Un artículo sobre esta nueva ley, aquí.

Propongo a La Fiera Literaria

"Creada la Orden de las Artes y las Letras de España

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un Real Decreto mediante el cual se crea la Orden de las Artes y de las Letras de España, con el objetivo de reconocer la labor de aquellas personas e instituciones que ayudan a difundir la cultura española a nivel internacional".

Aunque en plan crítico, La Fiera Literaria difunde la cultura a nivel internacional. Y sobre todo la incultura de algunos. Sé que lo va a tener difícil, pues el ministro de Cultura es un antiguo escritor llamado César Antonio Molina (hace poco di con un pasaje en un libro que decía "Tampoco me gusta este que tiene tanta fama, César Antonio Molina: ¡tiene una pedantería!", palabras atribuidas al poeta gallego López Ardeiro) a quien "piropean" de vez en cuando en su libelo.

Ahí queda la propuesta.

Alberto Caeiro, Pablo Nogueira y Pinochet

El otro día hablaba en la presentación de un libro en el que participo -donde decliné hablar más, a pesar del saludable moreno que lucía, según uno- de Fernando Pessoa. Me encuentro hoy con sus cuadernos digitalizados, aquí.

A los que somos aficionados a la literatura memorialística, a estos cuadernos del ego, nos preocupa la transición de la era Gutenberg a la era Internet. ¿Dónde podremos leer los correos electrónicos, las bitácoras, toda la producción digital de los autores que están pariendo en estos momentos los clásicos del mañana? Quizás deberíamos renunciar a toda metaliteratura, pero, si así fuera, a ver de qué vivían Vila-Matas, Lucía Etxebarría, Bernardo Atxaga y tantos que hemos copiado a los antiguos griegos. Quizás si no hubiera amigos traidores, como Max Brod con Kafka, o descendientes avaros -aquí la lista sería interminable- no sabríamos nunca de las interioridades, de los callejones de atrás, de muchos escritores. Un día comentaba con Luisa Castro -cuánta lejía, qué poco secreto- la documentada afición de muchos escritores a sustancias de todo tipo, y que no estaría mal como ejercicio metaliterario escribir una especie de diccionario con este asunto. Baudelaire, en A de absenta, en O de opio; Antonio Escohotado, ¡nos faltan letras y abecedarios!; y en este plan. Pero dijo que eso no interesaba a nadie: ¿Luisa Castro escribe serena? No, "Serena" lo escribió Juan Cruz, que lo tengo dedicado...

El mismo día en que me enteré de que yo era Pablo Nogueira disertamos en una interesante charla sobre la "calidad humana" de los considerados mejores escritores de cualquier época. Salieron nombres de lo más variopinto, desde vivos -camarada Ferrín y su defensa del pretendido laicismo de Sadam Hussein o de las "bondades" de Mao y su revoluçón- hasta muertos -Nabokov, qué grande eras; Dostoievski, no digamos-.

Pero hablaba de Pessoa y sus heterónimos. ¿Es cada heterónimo, cada seudónimo, una etiqueta de nuestra personalidad como escritores? Pessoa hace que su "Álvaro de Campos" sea amoral, que "Alberto Caeiro" (no confundan con Lois Caeiro, un grisáceo ejecutor de órdenes, trifásicos y publicidades en El Progreso) parezca insensible y que "Ricardo Reis" se torne un auténtico facha. Alabo esta multiplicidad de Pessoa, aunque mucho me temo que tantos disfraces sólo eran un experimento estético, algo para epatar.

Pessoa, ese portugués, me recuerda una pequeña historia personal con una carta -manuscrita- que dirigí a otro luso, ahora casi español: José Saramago. En ella le pedía consejo sobre el heterónimo que el otro día me cambiaron. La carta nunca llegó: estará perdida por algún rincón de Lanzarote, en casa de mi hermana Maly. Quizás lo mismo ocurrirá con toda esa correspondencia digital entre autores y lectores, entre escritores y editores, que se perderá en los rincones donde non llegan las arañas de Google, en los resquicios de UnderNet.

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Pinochet como apasionado bibliófilo: lean. Me he enterado vía Soitu.

Lo había leído antes en un cuento de Roberto Bolaño (no Vidal Bolaño, aunque coinciden en el nombre... aquel enorme bigote que me miraba desde el desaparecido bar Venezuela en la rúa Nova), creo que en "Los detectives salvajes". Pensaba que era fabulación de Bolaño, pero el fallecido escritor chileno lo debía saber por alguna fuente. O quizás lo supiera todo el mundo, como aquí los desvaríos de Franco. Cada vez que hablo de dictadores me acuerdo del piloto asesino que conocí en Bonxe, que sostenía la teoría de que las dictaduras de América Latina eran un subproducto gallego. ¿Dónde estará ese hombre?

Rescate de textos

En octubre de 2005 escribía: "Probar a los muertos

Como se prueba una comida antes de servirla; o un alfarero su vasija antes de entrarla al horno; o tan sólo si está templada el agua antes de la ducha. De la misma manera, de forma consciente o no, probamos cada día a los nuestros.

A veces somos injustos, pero debemos actualizar nuestra realidad para seguir el sendero vital. Preguntar, indagar sobre los que nos rodean, tentar sus afectos y rechazos es crucial para una realidad en la que nos podemos rehacer cada poco, en nuestro cuerpo y nuestras ideas. La metáfora del río en el que nos bañamos, que nunca lleva el mismo agua, es perfecta para aplicar a la marea y al mareo de fidelidades, amores, enemistades, envidias, rencores y rincones de cuantos comparten, primero nuestro techo, luego nuestra acera, más allá nuestra comunidad.

A menudo hacemos daño, pues probando el dulce no aciertas si llevas la boca sucia de otro sabor; si aprietas la vasija en demasía, la quiebras sin querer; si duermes mal quizás creas que el agua de la ducha no está a tu temperatura. Siento ser tan humano. Y siento porque lo soy. Los sentidos, no hay que buscar en los presocráticos, también se engañan".

Casi tres años después encuentro a Jelinek y me dice: "El mundo, sin preocuparse, ve por nosotros. A nosotros mismos esto no debiera preocuparnos. No obstante, entre más clara rezumba en mí esta solicitud de ver por ellos, por los muertos, menos puedo prestar atención a mis palabras. Yo debo cuidar a los muertos, mientras los paseantes acarician y miman a la querida y bondadosa lengua, lo cual no reanima a los muertos. Nadie es culpable. Tampoco yo -desgreñada como estoy yo y mi cabello- soy culpable de que los muertos permanezcan muertos". Y también: "Quien no quiera escuchar tiene que hablar sin que lo escuchen. Casi nadie es escuchado aunque hable". O esto: "El vacío es el camino. Yo estoy fuera de lugar, hasta del vacío. He abandonado el camino. Sólo he repetido siempre lo dicho por otros. Han hablado mal de mí pero casi nada de eso es cierto. Yo sólo he repetido siempre lo dicho por otros y sostengo que esto es ahora el hablar verdadero. Nunca han dicho tanto como ahora. Uno no sabe a quién escuchar primero, aunque uno tiene que escuchar para poder hacer algo".

Y me confirma en mi ya cansina teoría al escribir: "El género humano tiene que ser traído a jalones a la educación, no hay alternativa, pase lo que pase, aun cuando se le tenga que jalar hasta romperlo". Este último texto es del breve ensayo "La palabra disfrazada de carne", donde arremete contra las religiones. Al final, la austriaca dice casi lo mismo que Hitchens, argumenta de forma muy similar. También y tan bien como Michel Onfray. Hitchens plantea en uno de sus capítulos algo espeluznante, con una simple pregunta: ¿es la religión una modalidad del abuso de menores? No habla sólo de los escándalos de abuso de menores -pederastas hay pocos, insisto, incluso entre los curas- sino de la posibilidad de que toda religión fuese un abuso psíquico sobre cualquier mente infantil, al someterla a creencias aberrantes en muchos casos. Planteárselo es inquietante. Responder a eso, aún una utopía.

Jelinek golpea la biblia ya desde el título de su ensayo (palabra disfrazada de carne, cuando en la biblia se habla de palabra hecha carne, el verbo divino). Una biblia de la que fue ferviente lectora también. Otra intelectual desprogramándose con la escritura: más para el club de los que desaprendemos, de los descarriados, de los que no queremos "Camino" sino senderitos sin marcar. Uno menos para los que creen en cualquier cosa menos en los que disienten y en la parte de ell@s mism@s que no les gusta. La parte humana. Lo que son. Mamíferos, que diría Hitchens.

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Vía Guerra Eterna encuentro El Jueves. Algún día escribí sobre esos telediarios que nunca veo, parte del panem et circenses, junto al fútbol, de la masa española media (y ojalá me refiriera a la masa de la empanada o del hojaldre, pero aquí hojaldrado sólo nos queda el cerebro viendo esta telebasura). El caricaturizado es Pedro Piqueras, un especimen que acabará siendo Julián Lago, que en lugar de caerse del caballo se metió en una bañera para arrepentirse.

Fiera doble


Acabo de terminar el número de julio-agosto de La Fiera Literaria. Me duelen los abdominales de tanto reírme.

La "Carta a Pérez Reverte de un imitador, y sin embargo enemigo, suyo" es para mearse. Quédense sólo con el principio: "Permite que te tutee, gilipollas, y me dirija a ti como tú te dirijes a quienes no te belmontean; y, si hace al caso, te miente a la madre. Más de cuatro estamos hasta los huevos de tu jactancia cateta de nuevo rico...". Comienzo con Reverte (a quien dedican portada junto a José Belmonte y contraportada con Vargas Llosa y Javier Marías retratados) porque hace un par de blogs he hablado sobre él con un escritor gallego, Caneiro. Tampoco le cae bien Reverte, pero tiene en un pedestal al también académico de la Lengua Darío Villanueva.

Los "Apuntes para un diccionario de la cultura española del siglo XXI" se meten sobre todo con la crítica literaria, pero vuelven a zumbarle a las dianas preferidas por los "feroces". Así que no se libran Juan Cruz, Javier Marías o Muñoz Molina. Y eso que aún van por la "c" de cursos de verano y cutre, y por la "d" de diatiposis y ditirambo.

Está bien que los sparrings de los "feroces" se renueven, aunque a Ruiz Zafón ya le habían dado en anteriores números. Vuelven ahora con "Zafone furioso", donde lo tratan también como "Ildefonso del Viento".

Gracias a la Fiera he descubierto un blog que promete: Diarios Moreno-Ruiz. Miren lo que han hecho con un libro sobre perros. En La Fiera citan esta bitácora por una recomendación bastante positiva sobre lo que esta revista hace. Se titula "Contra la mamonada" y no es fácil encontrarlo allí: ese blog aún está peor organizado que el mío. Pero piérdanse en este blog: promete buenos extravíos.

La sección que podríamos llamar "fotonovela" (son fotos de diarios con bocadillos en los que escriben sustanciosos diálogos entre los protagonistas) se ceba con los asistentes a los premios Ortega y Gasset de periodismo. En esos premios, Gervasio Sánchez pronunció un discurso que se puede leer, entre otros sitios, aquí, y que fue silenciado por la mayoría de medios tradicionales -valga aquí tradicional como conservador, pues tienen mucho que conservar, la mayoría de medios de este país, sobre todo en publicidad y prebendas institucionales-.

Pero estábamos con La Fiera Literaria: suscríbanse o pillen lo que puedan en la Red (lafieraliteraria.com). Yo ya no les canso más. Les dejo con este entremés del número que he comentado:

"Tenía yo sentado frente a mí, ante mi mesa de trabajo, en el despacho oval del Fierabuilding, al poeta rumano Jean Parvulesco, director de la revista "Trajano" y suscriptor de La Fiera Literaria, cuando llegó una carta de Arturo Pérez Reverte. Decía que, por cada Fiera que se vendiera, él vendía mil novelas y que éramos unas mierdas. Se lo comenté a Parvulesco y el conocido por "El mastín de Timisoara" dijo muy serio: "Sin duda, pero, en todo caso, mierdas heróicas".

Expende libros


Este artículo en "Papel en blanco" me hizo recordar que ya hice una foto a algo similar en el aeropuerto de Heathrow. Y ahí la tienen.

Los de "Papel en blanco" sugieren lo del "apretón literario" para que funcionen estas maquinitas. No lo tengo muy claro: en los aeropuertos y estaciones hay muchos quioscos para ese tipo de apretones. Aunque, si el retraso del avión, o la espera por el siguiente, es de muchas horas, siempre podremos caer en la tentación. Sin embargo, mucho me temo que los que eligen los libros para estas expendedoras van a tiro hecho: se miran las listas de los más vendidos y venga. Nada de exquisiteces para bibliófilos: hamburguesa para todos. A veces, entre los más vendidos, también hay solomillo, tampoco quiero generalizar.

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Anótatelo bien, Pablito: Ouse, río donde se ahogó voluntariamente Virginia Woolf. ¡Cateto, que nunca debiste salir del Coroño! Ahora entiendes el nombre de la librería de Escarabote, ¿verdad?
Virginia Woolf también era bipolar. No hago más que conocer gente con este trastorno en esta época de mi vida. Mujeres todas...

Zara Goza y Emili Prado

"La sociedad ExpoZaragoza, una entidad pública que se privatizará a partir de marzo de 2009, ha montado en un meandro del Ebro una especie de centro comercial para difundir el último mantra del sistema mundial: “agua y desarrollo sostenible”. Una obviedad maltusiana, la de la escasez de los recursos, convertida en eslogan ecuménico sin gancho. El Pabellón de España es como Mango, el Mega-Acuario es como Zara".

Mango y Zara gozarán con tu crónica, Daría. Podríamos aprovechar para averiguar la opinión de las oenegés que viven de esto para "pulsar" su opinión. A ver si les quedan cuerdas, o cuerdos.
Todo el texto, en el blog de la revista Bostezo.

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Pero esto que cuenta con desparpajo Daría no le vale a Emili Prado, catedrático de la
Autónoma de Barcelona (sospecho que maestro de Margarita Ledo y Xosé Soengas, pues siempre lo tenían en la bibliografía recomendada). Daría, como bloguera, necesita un mediador. Eso dijo el otro día en un seminario sobre la 'blogocosa' en Celanova (Ourense, tierra de Otero Pedrayo, un patriarca de las Letras Galegas).

Como periodista y maestro de periodistas tradicionales incide en la necesidad de verificación de la información: "No pasado isto non era un problema. Un medio de comunicación xogábase e xógase o seu prestixio por ofrecer información veraz. Canta máis información hai máis necesaria é a verificación, e non somos capaces de facela individualmente. Aí aparece de novo a necesidade da mediación". Lamento disentir, maestro. Los periodistas de los diarios no contrastan NI UNA SOLA INFORMACIÓN a no ser que toque mucho las narices a cierto estamento, o se meta con alguien. Como mucho, podremos hacerlo alguna vez los periodistas de investigación, si contamos con medios y tiempo. Pero nadie en su sano juicio puede pedir eso a un bloguero. No creo que haya muchos blogueros que quieran ser periodistas: los blogs no son medios de comunicación, son otra cosa.

Dice Prado que estamos llamados a ser "soportes publicitarios, pero nadie se anunciará en un blog que no garantice el tratamiento de información relativa a su campo concreto". Que no, que no es esto, maestro. Al menos no en este blog y en los que yo frecuento. Que los periodistas se aprovechen de este canal para rellenar lagunas de su/nuestra proverbial ignorancia, vale. Pero no le pidas peras al olmo, Prado, que te has enquistado en la era McLuhan y no te has fumado lo que él. ¿O sí?

Daría no necesita un mediador. Sí un medio. Y ya lo tiene: un blog. Y pronto una revista. Puede que Daría también necesite medias, pero no la conozco aún...

Blumpi con José Guadalupe

Lo anuncia en su blog y aprovecho para airear algunos fotos de México, que falta hace. Blumpi cuelga con otros ilustradores de Milenio Diario y Semanal (de México) parte de su obra. En el Museo de la Estampa, una pequeña joya que deberían visitar si tienen tiempo en su paso por el D.F. Sí, ya, nada que ver con el de Bellas Artes, pero tiene su encanto, sobre todo para los que admiramos artes considerados "menores".

Éste es su aspecto por dentro:





La inauguración de Blumpi y sus colegas es el 23 de julio, pero seguirán colgados los trabajos que yo pude ver en la última semana de junio, los de José Guadalupe Posada y Daumier. Merece la pena pararse en ellos (pararse en el sentido no mexicano).


Trabajo de José Guadalupe, un artista de las calaveras (desconozco su vida para saber si él también era un calavera)

Justo antes de entrar en el Museo de la Estampa pude hacer esta foto, una de las más exóticas que me he podido traer, a ver si adivinan el porqué:

Somos lo peor

Los periodistas, digo. ¿Qué necesidad había de descubrir quién es Bansky?

El otro día recibía información sobre una exposición en Uruguay titulada "O sorriso de Daniel". Ya había sido presentada en el Fórum de Barcelona pero en esos momentos me habían retirado del mundanal ruído y no me enteré. Une a dos danieles: la escultura del profeta del mismo nombre en el pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago que se atribuye al maestro Mateo y Daniel Rodríguez Castelao, un intelectual rianxeiro clave en la historia reciente de este país. ¿A quién le interesaría ahora conocer quién fue Mateo, ese pretendido maestro escultor y arquitecto? ¿Saber quién fue su padre, dónde estudió, a quién se trajinó y si éste era amante del arzobispo de entonces? Sólo a los periodistas -y me incluyo-. Quizás estemos en una época de la Humanidad en que haya que volver al anonimato. Al gremio anonimizador. Al grupo, estilo Wu Ming, antes Luther Blisset. A pequeños rebaños de ovejas negras. Descartes quería gravar en su epitafio "quien se ocultó bien, vivió bien" (lo relata Hitchens en su apabullante "Dios no es bueno", que estoy terminando). En el hotel Rejas no hice caso, y eso que un alto cargo socialista me lo advirtió: "que no sea tan reivindicativo". Pero cuando uno abre los ojos, ya no puede volver a cerrarlos, señor subgobernador.

No puedes. En menos que canta un gallo, o eyacula un primate, un periodista te lanza al estrellato. A veces es sólo una historia de fantasmas -si es verano, cualquier expediente Iker es noticia, a mí me pasó una vez- pero en otras te convierten en una sombra de tí mismo sin posibilidad de reacción. Porque rectificar en un periódico es, además de un error, imposible. Y en los otros medios, aún peor. Para los periódicos, rectificar es hincártela más por el recto si aún no has tenido bastante. Pero bueno, aún así, como en aquella pregunta que hice a Juan Cruz (sí, uno también tiene un pesado pasado), ¿tres periódicos o tres periodistas? y contestó Tres periódicos. No se debería cerrar ninguno. Y al Garzón que lo hace, destitución inmediata. Y a la Audiencia Nacional que lo permite, clausura definitiva. Eso si queremos llamar a nuestro régimen "democracia".

Cioran, ese tío tan alegre que depositaba bilis en sus textos, decía que la productividad había acabado con la creación. También con la devoción. Ahora, hasta la agencia Getty quiere convertir en estrellas a los aficionados a la fotografía que colgamos en Flickr. El mundo de Internet ha convertido en gelatina los sólidos despachos de muchas empresas de la industria cultural, que no saben hacia dónde encaminarse. Pero los que no somos empresa, los que somos tratados como consumidores, como delincuentes habituales (así nos trata este gobierno y la SGAE cada vez que nos aplica el canon), debemos pensar en nosotros mismos. Ellos, que apanden.

En otro orden de cosas, he saltado de la hipnótica Lispector a la introspectiva Jèlinek (no la confundan con esta modelo, aunque algunos la prefieran). Es un libro titulado "La palabra disfrazada de carne", una recopilación de artículos expresamente ideado para una edición mexicana (Gato Negro Ediciones?). Me interesa su visión sobre leer y escribir. Esa imagen de morder a Nietzche e incorporar ese mordisco, aún sangrante, a un texto suyo para que luego ese cadáver lo olfateen los críticos germanos. Pero aún estoy empezando y cuanto más sé de su fobia a volar más ganas me entran de subirme a un avión y liberarme. De aligerar el equipaje.

Este viernes presentan un libro en el que participo con un relato. "Relatos para Noia", creo que lo titulan. En la Feira do Libro de Noia, día 18, siete y media de la tarde, en la Alameda. Quedan invitados: estaré entre el público.

Anuncios en la primera página de Bostezo



Para quien no lo sepa aún (uno de vez en cuando conoce a gente que no lo sabe, por eso matizo): la portada es la parte más cotizada de las revistas y de los periódicos. Por eso las tarifas publicitarias son más caras en ese lugar. En Bostezo ofrecen la posibilidad, mediante sorteo, de conseguir que pongas cualquier cosa en el reverso de su portada. Pero ésta no va a ser una portada, ni un reverso de portada como otros: son las primeras, con toda la expectación -o no, pero creo que sí- que eso va a generar. Ya saben, los adanismos, las primicias, las virginidades, todos esos "logros" de nuestra cultura cristiana.

Toda la información en su blog (bases) o en su web (http://www.revistabostezo.com/)

Yo no he encontrado referentes sobre iniciativas así, pero se me parece mucho a la del chaval que, visto que no lograba pagar la hipoteca al quedarse en paro, vendió su piso en papeletas de 5 euros. Creo que aún no ha sido el sorteo (el tipo, precavido, se daba un año para vender las tropecientas mil que imprimió).
Echo de menos una forma de pago "con los tiempos". Por ejemplo, PayPal, amiguetes.Y creo que un escaneo de la papeleta le vale al que quiera participar. ¡Que no estamos en la onda! Así, podría compraros papeletas hasta el último mono que entienda español (me han dicho que hay una mona en Gibraltar que ya lo chapurrea) y que tenga Internet.

A mí nunca me toca nada, pero ya estoy pensando en lo que voy a poner, por si las meigas.

Sangre

"Resultados correctos. Grazas por doar sangue".

Les ahorro mi nivel de leucocitos y cómo andan mis plaquetas. Para los niveles considerados normales de salud, estoy bien. Lo cual es un alivio. Imagino que si fuera algo hipocondríaco me pensaría muy mucho lo de donar: sería un sinvivir hasta que me llegasen los resultados. Tengo familia cercana que no sale de los médicos y yo siempre acudo al humor negro: cuanto más vayáis, más posibilidades tenéis de que os encuentren algo. Maldita la gracia estar enfermo o tener alguien cercano, querido, con alguna dolencia.

Compré hace poco un libro sobre Drácula y el mito vampírico en general. No lo abrí, lo regalé con su plástico y todo a alguien que lo apreciará más -o no-. Una de las colaboradoras era Anne Rice, que cito en ALO por su niña vampira, la fantasía de cualquier pedófilo. Sobre eso tengo que volver a escribir -y mira que no quiero-, pero desde el punto de vista de ellos, en un pequeño volumen de testimonios que me piden en 17.

Pero hablábamos de sangre: sigo sin poder mirar a la aguja cuando me la extraen. En mi hipervisitado post "Por qué no soy drogadicto" se me olvidó añadir esa excusa: nunca me metería nada en vena, es una imposibilidad física que yo lo haga.

A veces hierve la sangre. A unos nos da por escribir, y nos salimos de tono. Pero no pasa nada: a partir de cierta edad todo se enfría. El insomnio es mal consejero, de todas formas: el cuerpo no descansa y el termostato te impide controlarte. Crees que eres frío y calculador -así me definieron unos de uniforme, sin saber si me gustaban las matemáticas o Siberia- pero es un engaño, es un falso pensamiento. Aún así, mis disculpas y el mutis prometido.

De falsos pensamientos escribe mucho Clarice Lispector. Su prosa me lleva a pensar que es una filósofa frustrada. Continuamente se pregunta los porqués, indaga en lo que le lleva a pensar de esa forma. Es maravilloso "Brasilia" (en "Para no olvidar", Siruela), pero hay otros fragmentos menores que también son una delicia. Indescriptibles. Algunos retazos:

"Estoy tan perdida. Pero es así como se vive: perdida en el tiempo y en el espacio.
Me muero de miedo de comparecer ante un juez. Señoría, ¿me permite fumar? Sí, señora, yo mismo fumo en pipa. Gracias, Señoría. Trato bien al juez, el juez es Brasilia. Pero no voy a abrir un proceso contra Brasilia. Ella no me ha ofendido."

"Si recibo un regalo dado con cariño por alguien que no me gusta, ¿cómo se llama lo que siento? Alguien que ya no nos gusta y a quien no gustamos, ¿cómo se llama esa pena y ese rencor? Estar ocupada y de repente parar porque se apodera de nosotros una ociosidad beata, milagrosa, sonriente e idiota, ¿cómo se llama lo que se siente? El único modo de llamarlo es preguntar: ¿cómo se llama? Hasta hoy sólo he conseguido nombrar con la misma pregunta. ¿Cuál es el nombre? Éste es el nombre".

"Pero es que el error de las personas inteligentes es mucho más grave: ellas tienen los argumentos que lo prueban".

Clarice es de la quinta de mi padre. Mi padre podría haber sido mi abuelo. Pero a Clarice la siento como una prima cercana.

Y de una escritora fabulosa a otra. Me ha escrito ayer y me anima a convertir un relato en novela. Reprimenda por la lengua que aún no domino -estoy en párvulos, supongo- y por echar mano de negros para las correcciones. Tiene razón, aunque se me ocurre una excusa "alimenticia".


Acabo de estar en México y llama la atención la cantidad de limpiabotas que hay por las calles. Los europeos hemos terminado con esa profesión en parte porque nos lo hacemos nosotros mismos. ¿No puede ser un corrector mi limpiabotas? Sé que es una disculpa floja, pero también tienen que vivir otros. ALO fue corregido hasta el milímetro: aún hoy no conseguimos encontrar mi editor y yo una errata, algo de sintaxis. ¿Y si yo hiciera también la portada de mis libros? No sería tan buena como la final -algún día buscaré las alternativas descartadas, cada vez que las encuentro las vuelvo a perder, y las había bastante decentes-. Uno no puede estar en todo, y eso que no soy hombre de equipo, como sabiamente me echaba en cara José Manuel Hermida, aquel cabroncete con pintas que hizo de tutor impuesto, cuando mi hermano el ex cura aún quería salvarme.

Hablaba de Sumai, cuyo correo he tenido que imprimir para disfrutarlo -maldita era Gutenberg, que no me abandona- y releerlo. Es tan redondo que no sé si contestarle, aunque a mí el silencio se me da muy mal. Y cuando me responden con silencios, a veces, me hierve la sangre. Ésa de los resultados correctos.

Más tablas de la ley

Quien más, quien sabe quién, se cree Moisés. Y con objetos amados por millones de personas, aventura leyes. Como curiosidad, los mandamientos de la Ley del Libro: nuevas normas, nuevos pecadores. Esa es la única verdad. Indignante lo del sexo, que diga, lo del sexto.

Vean

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En otro orden de cosas, ahora puedo entrar gratis en estos sitios:

Fundación Eugenio Granell (Praza do Toural, s/n, Santiago de Compostela). www.fundacion-granell.org

- Fundación Centro Internacional da Estampa Contemporánea (Rúa do Castro, 2, Betanzos – A Coruña) www.fundacionciec.com

- Museo Guggenheim (Abandoibarra Etorbidea, 2, Bilbao) www.guggenheim-bilbao.es

- Museo Picasso (c/ San Agustín, 8, Málaga) www.museopicassomalaga.org

- Museo Nacional Reina Sofía (Santa Isabel, 52, Madrid) www.museoreinasofia.es

- Museo Thyssen – Bornemisza (Paseo do Prado, 8, Madrid) www.museothyssen.org

- Museu d’Art Contemporani de Barcelona, MacBa (Plaça Àngels, 1, Barcelona) www.macba.es

- Fundació Antoni Tàpies (Aragó, 255, Barcelona) www.fundaciotapies.org

- Museu Nacional Soares dos Reis (Rúa D. Manuel II, Porto) www.mnsr-ipmuseus.pt

De algo tenía que servirme la colegiatura. Y no sólo para cabrearme con las abogadas -abogada, ¿estás ahí abogada?, parafraseando a Robert de Niro en "El cabo del miedo"- de su "fabuloso" gabinete jurídico. Bueno, con Trigo Nouche en concreto, que de Patricia sólo puedo hablar bien...

Que hable el gurú

"Vivimos el más fuerte ataque de los neo-luditas desde que Internet empezó a adquirir identidad como revolución. Políticos ignorantes e interesados, guiados por talibanes de la propiedad intelectual y por histéricos paramilitares del control y la seguridad recorren el mundo cual si hordas de bárbaros se tratasen, quemando fábricas, destrozando tecnologías, restringiendo el uso normal de los aparatos electrónicos o imponiendo injustos tributos. Para ellos, todo está permitido, incluso ir frontalmente en contra de quienes supuestamente los pusieron en sus cargos mediante unos votos que cada vez cuentan menos. Saben que tienen una sola oportunidad: todavía controlan los grandes medios de comunicación social, pero una nueva fuerza, la de millones de usuarios con herramientas de publicación sencillas, atenta contra ese poder. Hay que silenciarlos como sea, detener esa peligrosa neutralidad de la red que les ha traído hasta aquí, antes de que se hagan más fuertes. Hay que conseguir que la libertad que hoy se disfruta en Internet se convierta en una ilusión o en un paréntesis, en una excepción en la historia moderna. Y para ello, todo vale: estropeemos los aparatos privándolos de sus funciones, obliguemos a todos a instalarse software espía, patrullemos la red para que unos bits circulen más despacio que otros, impongamos cánones sin sentido, cambiemos el funcionamiento de la red para privilegiar nuestros contenidos frente a los de ellos, hagamos que tengan que identificarse y declarar sus intenciones antes de escribir en la red, desconectémolos de la red tras tres avisos, eliminemos la libertad de expresión, convenzámoslos de que las cosas más sencillas, habituales y aceptadas son delitos execrables, intoxiquémoslos culturalmente… Tomada en conjunto, lo que tenemos encima es una auténtica cruzada liberticida, lo viejo atacando a lo nuevo, con unas proporciones que resultan casi imposible de imaginar. Nada, ni la propiedad intelectual, ni la lucha antiterrorista, ni la protección de los menores, ni el derecho al honor, ni los derechos de los creadores, ni nada de nada, por execrable que parezca, justifica la barbaridad que estamos viviendo ni los excesos liberticidas que se nos están viniendo encima. Sólo son, por terribles que parezcan, meras excusas, medios para conseguir un fin".

Texto completo de E. Dans: aquí

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Nueva vida con Lively

Si no te gusta la que llevas, constrúyete un avatar y vive otra. Siempre es más recomendable que ver la tv y dormirse con la de otros, por muy Dexter o fornicadores de California que sean. Quizás Google arrase con Lively. A mí, Second Life me entusiasmó como posibilidad, pero nunca hice uso de ella. Seguro que porque vi entrar a gente a la que no me quería parecer. Pues eso, ustedes mismos:

Tendal de ideas


Varal de idéias, en portugués. A través del blog del Señor García descubro a este artista brasileño, Eduardo P. Lunardelli, con este blog de nombre tan interesante. A mí siempre me han fascinado también los tendederos, los tendales, los alambres llenos de ropa o de otras cosas. La sugerencia de tender las ideas, aunque sea en un secadero, como si fueran frutos, es muy atractiva.

Una amiga dice que sólo tiene ideas, dispuestas para ser copiadas por el primero que pase. No entiendo a los que registran ideas, como si ellos creyeran ser los autores finales. Sólo son plagiadores (es curioso que en México a los secuestros les llamen plagios) de otros que no las registraron. Luego, si se enriquecen, pasarán a los anales -también curiosa palabra, de anual, no de anal- con su ridícula polémica sobre si yo lo hice antes, después o en medio. Lo que sí es cierto es que de los segundos en discordia nadie se acuerda. Entre Popov, Tesla y Marconi, por ejemplo en la radio, todos sabemos quién se ha llevado el gato al agua.

"El vendedor de cuentos", de Gaarder, trata algo de eso. Nada nuevo en la historia de la literatura, que después de la Biblia, de los mitos griegos o de las 1001 Noches ya apenas tiene que contarnos. Quizás las ideas no progresen, quizás sólo lo haga la tecnología que se aplica con ellas. Como dijo Groucho sobre los principios, aquí están mis ideas, si no te gustan, tengo otras. Pero acaban siendo las mismas, al menos en literatura. Si el público no las acepta, es una vanguardia. Si las acoge, el nuevo movimiento cultural, el nuevo bum. "Los experimentos de hoy son la cultura del mañana", dice Palahniuk con razón. La masa necesita ideas: es una devoradora, como la televisión lo es de carne picada.

Idea viene del griego y significaba antes apariencia, forma. Hoy incluso puede ser "ocurrencia" o "convicción". Prefiero el periodismo de ocurrencias al de convicciones. Pero periodismo de ideas apenas hay; lo fastidia todo la ideología. En cuanto te intentas escabullir de las tendencias dominantes te vetan o te silencian. Si no eres de los nuestros, estás contra nosotros. Y no te salva ni el grouchismo de "jamás pertenecería a un club donde admitiesesn como socios a tipejos como yo".

Hablaba de tendales. En Santiago se consideraba decadente el barrio de Vite, no sólo por el gran consumo de drogas en los 80, sino por los tendales que se veían desde cualquier lugar. La ropa tendida, sin embargo, es sinónimo de vida, de movimiento, de acción. Cruzar prados llenos de tendales con ropa recién lavada debería ser recomendado como terapia en hospitales. Observar la lencería de la mujer amada mientras se orea en un pequeño alambre es puro arte. Sólo hay que tener afilado el ojo. Y la mente sin ideas preconcebidas, para que vengan la tormenta y el tormento que gusten.

Trocchi, maldito

Acabo de terminar "El joven Adán", quizás el libro más conocido de Alexander Trocchi. Un hallazgo. No les desvelo la historia: léanlo, aunque sea en la playa (la semana pasada leí un absurdo cruce de comentarios en una bitácora de una novela sobre la conveniencia, horterada o lo que sea de llevar novelas a ciertos lugares. Para mí el acto de leer sobrepasa el escenario, cuando leo estoy en el libro, no en el sitio donde leo la obra, aunque quizás yo sea raro).

Pero no puedo evitar regalarles alguna cita que yo he subrayado -en el aire, yo no subrayo libros- al deglutirlo.

"Todos los jueces, los abogados y sus ayudantes deberían ser obligados a administrar la justicia desnudos. La verdad desnuda. En ese contexto sería algo más que una metáfora. Dudo que pudieran declarar culpable a nadie. Sus voces reflejarían todas las flaquezas humanas de sus posturas al desnudo y carecerían de poder de convicción."

"¿Te crees que es fácil? ¿Te crees que todo lo que hay que hacer es sentarse ahí y escribir una puta mierda? No tengo trama. No hay personajes. No me interesa toda estúpida parafernalia. ¿No lo puedes entender? Todo eso es literatura, mentiras. Tengo que empezar por el aquí y el ahora. Yo..."

"Hay un punto en que un hombre y una mujer se acechan mutuamente. En casi todas las situaciones normales se trata de una manera de acechar muy civilizada en la que cada movimiento es susceptible de más de una interpretación. Se trata de una medida defensiva. Uno puede pretender no darse cuenta hasta el último momento de los matices sexuales que se le pueden atribuir a sus propios movimientos; no estará dispuesto a admitir sus intenciones hasta no estar seguro de que la seducción es consentida. Pero uno nunca puede estar seguro del todo, porque la otra parte es igualmente cauta, igualmente reacia a consentir nada a un hombre que no ha mostrado claramente que sus intenciones son sexuales. Así que una mujer y un hombre se defienden el uno del otro y la disputa es de lo más delicada, porque aunque ninguno confía completamente en el otro, tampoco pueden simular que nada ha pasado entre ellos".

Alexander Trocchi es un ejemplo de escritor maldito, dicen en la Wikipedia. Intentaré leer más de él. A veces, la biografía de alguien eclipsa sus escritos. Supongo que no es el caso. Olvidaba mencionar que este libro lo conseguí gracias a Paco Inclán, que me lo cambió junto a "El tercer policía", de O'Brien, por mi ensayo. Un buen trueque, seguro que más favorable para un servidor. La editorial, Numa, de Valencia, desapareció. El traductor fue Héctor Arnau.

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Desde una columna en una revista (Marie Claire, julio 2008) Boris Izaguirre amenaza con ganar el Planeta durante los próximos seis años, entre él y su amigo Jaime Bayly. No leo un premio Planeta desde mi adolescencia, y no estaba mal aquello de Juan Eslava Galán "En busca del unicornio". Ah, miento, ahora que recuerdo, en mi etapa carcelaria -donde te regresan a la adolescencia e incluso más atrás- caí en "La tempestad", de Juan Manuel de Prada. Mejor que ver la tele fue, no me voy a poner estupendo.

Carta de amor

"Te quiero muchísimo. Para mí eres alguien importantísimo en mi vida, si estoy sin ti me marchito. Estos años he pasado sin ti muchos momentos duros y al no tenerte era infeliz. No me daba acostumbrado a estar sin ti. Cuando intentaba dejarte, cada vez me ponía peor porque vivir sin ti me duele mucho. Te quiero. Eres lo mejor, junto a nuestro hijo, que me ha pasado". 5 de julio de 2008

Patrimonio ornamental


Foto Concello de Santiago

Transacción económica entre instituciones. Iglesia -jerarquía eclesiástica de Compostela- vende a Ayuntamiento casa. Dos millones de euros, una cifra redondita. En la noticia de donde extraigo la imagen apunta que es un ejemplo de arquitectura ornamental, pues apenas es fachada esta casa. No lo niego, claro, igual que la preciosa fachada de Platerías enfrente a la Catedral. Pero había viviendas detrás. Y gente viviendo allí.

Jugué dentro de una de esas viviendas cuando era pequeño. Vivía la familia Bermejo: lo último que supe de alguno de ellos fue por mi mujer. El mundo es muy pequeño, como el grosor de la fachada de esta casa. Los Bermejo eran una familia acogedora. Un lugar en el que podía leer cómics como si estuviera en una biblioteca. La madre, Nines, era o parecía mucho más joven que su marido, Fernando. Los hijos, a ver si me acuerdo de todos, eran Fernando -ahora creo que profesor de Filosofía-, Arturo -era medio hippy, desconozco su paradero-, Fátima -guapísima, parecida a la madre-, Isabel -fue lectora de español en un país del Este- y el más pequeño, Javi. Ninguno de mi edad, pero yo frecuentaba esa casa por la amistad de uno de mis hermanos con el mayor. Desconozco en qué régimen estaban allí. Pero vivían -yo también- en el núcleo, en la almendra del casco histórico compostelano. Enfrente a donde hasta hace poco se firmaban las compostelas finales (documentos que te acreditan como peregrino). La mayor parte de las ventanas daban a la calle Gelmírez. Aquella moqueta azul, aquellas piedras graníticas son parte de mi infancia.

Quizás la infancia no sea más que parte de la arquitectura ornamental con que vamos luego decorando nuestras vidas. Algunos prefieren ver sólo el frío de la piedra y otros nos solazamos en el calor de la moqueta limpia. Y azul. Sinestesias que marcan. Siempre.

Reputación

"Ya no tengo reputación. Soy libre como un pájaro", dice el protagonista de "Gods and Monsters" al personaje que encarna Brendan Fraser. Es una película de 1998 pero no la vi hasta ayer.
En otro momento le pregunta: "¿Crees que las personas entran en nuestras vidas con un propósito?" y casi al final: "Cuando mueras, ocúpate de que tu cerebro sea el último órgano en fallar".
Papel sublime el que protagoniza Ian McKellen. Ver, revisar, revisionar o volver a mirar esta película, es una apuesta segura. Háganlo y luego me cuentan.

Sobre la soledad y la libertad también van los libros en que estoy enfrascado: "El joven Adán", de Alexander Trocchi (gracias, Paco Inclán, por el envío y el trueque) y "dios no es bueno", de Christopher Hitchens. Por el medio se me coló Augusto Cury con "Nunca renuncies a tus sueños", un psicólogo que muy pronto podría ser gurú. Habla de cuatro personajes que no renunciaron a sus sueños y mete -glup- a Jesucristo y a él mismo. ¿Cómo separar el grano de la paja ante elementos así?


Quizás yo debiera limitarme a comer sandía y a no hablar nada por el móvil. Eso que ganaría.

Alicia en el lado oscuro

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