Ya alabé otras veces al "Diario Cultural" de la Radio Gallega. Pero debo seguir haciéndolo: es el programa que me gustaría hacer y el que con más gusto escucho. En el desmarque navideño cambió el formato y todavía me sedujo más: fue un tropezón de tertulias aderezado con citas y resúmenes de todo el año. En una de ellas se centró en los libros gallegos: que si estamos cansados de las mismas voces, que si hay mucho bluff, que si tenemos lectores demasiado formados, que si hay peligro de gerontocracia...
Lo malo de "Diario Cultural" es que coincide con mi siesta no premeditada. Por eso, como ese día, no sé si había cuatro tipos distintos en una tertulia pensando lo mismo que yo o fue todo un residuo de Morfeo. El muy cabrón.
Ah, que alguien me explique que son los "peixes" de Jaureguizar.
Familia y criminales
Vienen fuertes los nuevos escritores rusos. Una de mis cartas de despedida al secretario de los carceleros le sacaba punta a esta frase de Ulitskaya, una escritora rusa: "Sólo la familia es capaz de defender a la persona del Estado". Y luego, para remachar, vino Andrei Makine, con su sentencia: "Todos aquellos que quieren hacernos felices son siempre criminales".
No entiendo por qué a la Iglesia le preocupa la familia si es ella, precisamente, la que puede acabar con la religión, si se lo propone. O la burbuja frente al Estado frío y carnicero. Dostoievski ya tiene, creo, dignos sucesores. Gente que sabrá describirnos las "casas de los muertos" que pueblan los estados actuales. Los nuevos campos de concentración y gulags donde los criminales nos cuentan que el trabajo y la verdad nos harán libres. Su trabajo -nuestra esclavitud- y su verdad -nuestra manipulación-. Menos mal que aún nos queda la patria de la duda, tan dudosa, hereje -y libre- como mi reputación.
No entiendo por qué a la Iglesia le preocupa la familia si es ella, precisamente, la que puede acabar con la religión, si se lo propone. O la burbuja frente al Estado frío y carnicero. Dostoievski ya tiene, creo, dignos sucesores. Gente que sabrá describirnos las "casas de los muertos" que pueblan los estados actuales. Los nuevos campos de concentración y gulags donde los criminales nos cuentan que el trabajo y la verdad nos harán libres. Su trabajo -nuestra esclavitud- y su verdad -nuestra manipulación-. Menos mal que aún nos queda la patria de la duda, tan dudosa, hereje -y libre- como mi reputación.
Opiniones de un payaso
Título del libro de Heinrich Böll y que recomiendo, aunque no es de fácil lectura, deja sin aire.
Es un alegato de un católico contra los católicos hipócritas -católico e hipócrita son tantas veces términos gemelos-. Su payaso es ateo, pero el escritor -¿quién es quién?- lo maneja como títere contra la fachada inquietante de ciertos fanáticos, que confunden la coherencia con el fanatismo.
Hans, el payaso, dispara contra todo: "cuando no encuentro gusto en una cosa, dejo de hacerla, lo cual, para ser explicado a un periodista, es probable que sea muy complicado". Sus perlas contra los católicos son lacerantes: "son las gentes más presuntuosas que conozco", "un farsante así ni siquiera necesita mentir para quedar siempre bien"; "los imbéciles no encuentran asociales más que a los pobres"; "por hombre, dijo, entiendo yo alguien que se resigna. Esto suena muy cristiano".
El payaso no se resigna, canta las verdades, saca las caretas, pone música hasta a las letanías... Imposible resumir tantas sensaciones, tantas bofetadas morales, en estas líneas. Léanlo y se sentirán tan insultados como yo.
Es un alegato de un católico contra los católicos hipócritas -católico e hipócrita son tantas veces términos gemelos-. Su payaso es ateo, pero el escritor -¿quién es quién?- lo maneja como títere contra la fachada inquietante de ciertos fanáticos, que confunden la coherencia con el fanatismo.
Hans, el payaso, dispara contra todo: "cuando no encuentro gusto en una cosa, dejo de hacerla, lo cual, para ser explicado a un periodista, es probable que sea muy complicado". Sus perlas contra los católicos son lacerantes: "son las gentes más presuntuosas que conozco", "un farsante así ni siquiera necesita mentir para quedar siempre bien"; "los imbéciles no encuentran asociales más que a los pobres"; "por hombre, dijo, entiendo yo alguien que se resigna. Esto suena muy cristiano".
El payaso no se resigna, canta las verdades, saca las caretas, pone música hasta a las letanías... Imposible resumir tantas sensaciones, tantas bofetadas morales, en estas líneas. Léanlo y se sentirán tan insultados como yo.
De voces para un aniversario
Un diario gallego -para nada la voz de los gallegos- cumple años. En su suplemento, bien saturado de publicidad pagada por todos, o sea, pública, se intercalan algunas perlas de mercenarios que escriben en el diario.
Echo de menos una página, algo al menos, donde dejaran perorar a los cabreados, a los explotados por este periódico -es evidente que yo fui uno de tantos-, a los que creen que es una ignominia que este periódico no tenga huevos, quiero decir, editorial. Los mercenarios aún a sueldo, los voceros que no discrepan (Ramonet y Chao son historia), rayan el ridículo, bordean el pesebrismo y el lameculismo lo dejan para todo un catedrático de Constitucional -que, oh mira tú, me dio clase-. A casi todos los plumillas del suplementos los he sufrido o admirado. Freixanes, Barreiro, Riego, Mayoral, Villares, Caneiro entre los salvados. De los demás, quizás el que más me ha decepcionado sea César Casal; en franca competición con Ónega, Blanco, Precedo Ledo -vaya rostro de hormigón- o el mismo Blanco Valdés. Sin olvidarme de los jefecillos tipo Froilán o Carballo, a quienes admiro tanto de modo inverso. Los buenos profesionales, como López, abandonaron.
Echo de menos una página, algo al menos, donde dejaran perorar a los cabreados, a los explotados por este periódico -es evidente que yo fui uno de tantos-, a los que creen que es una ignominia que este periódico no tenga huevos, quiero decir, editorial. Los mercenarios aún a sueldo, los voceros que no discrepan (Ramonet y Chao son historia), rayan el ridículo, bordean el pesebrismo y el lameculismo lo dejan para todo un catedrático de Constitucional -que, oh mira tú, me dio clase-. A casi todos los plumillas del suplementos los he sufrido o admirado. Freixanes, Barreiro, Riego, Mayoral, Villares, Caneiro entre los salvados. De los demás, quizás el que más me ha decepcionado sea César Casal; en franca competición con Ónega, Blanco, Precedo Ledo -vaya rostro de hormigón- o el mismo Blanco Valdés. Sin olvidarme de los jefecillos tipo Froilán o Carballo, a quienes admiro tanto de modo inverso. Los buenos profesionales, como López, abandonaron.
Motivados y organizados
Si una empresa de antivirus se convierte en multinacional y emite un informe, precaución. La guerra contra la palabra "terror" tiene una de sus ramificaciones en Internet. McAfee, hablo de ella, nos vende seguridad. Y clama contra los "ciberdelincuentes", sobre los que ha elaborado un cuadro, puede que jerárquico. Las empresas, como los jueces, tienen tendencia a clasificar el mundo según sus propias organizaciones: no digo que sea un fallo, es una forma de trabajar, que no tiene por qué coincidir con el objeto estudiado. En el cuadro, o cadena alimenticia de la ciberdelincuencia, sitúa a crackers en el escalón inferior de la pirámide; luego los autores de código malicioso, los empleados o extrabajadores descontentos -qué peligro tenemos cuando nos sentimos estafados o explotados- y, en la cima, los gánsters organizados, que están "altamente motivados y bien organizados". La guinda para la alarma es esta frase: "Limitados en número, pero con poder ilimitado". Y el lugar idóneo para su desarrollo: las redes sociales.
El principal fallo de McAfee -ya basta de publicidad gratis- es el mismo que el de los estados: tomarnos a todos por delincuentes. Como si ellos no fueran ciudadanos de a pie. Como si su puesto los inmunizara de las tentaciones -no los inmuniza, los hace impunes, que es peor-, que no son otra cosa que discrepancias sobre derechos de propiedad u otro tipo. Todos sabemos cómo nacieron los principales antivirus. Creándolos ellos mismos y luego vendiendo la vacuna. Como los grandes emporios, que se lo digan a Nobel, que aún está intentando limpiar su nombre.
Pronto veremos a estos pulcros vacunadores crear su propia ONG para reinsertar a ciberdelincuentes. Al tiempo.
El principal fallo de McAfee -ya basta de publicidad gratis- es el mismo que el de los estados: tomarnos a todos por delincuentes. Como si ellos no fueran ciudadanos de a pie. Como si su puesto los inmunizara de las tentaciones -no los inmuniza, los hace impunes, que es peor-, que no son otra cosa que discrepancias sobre derechos de propiedad u otro tipo. Todos sabemos cómo nacieron los principales antivirus. Creándolos ellos mismos y luego vendiendo la vacuna. Como los grandes emporios, que se lo digan a Nobel, que aún está intentando limpiar su nombre.
Pronto veremos a estos pulcros vacunadores crear su propia ONG para reinsertar a ciberdelincuentes. Al tiempo.
A por todos, para nada
No sé si les confesé alguna vez mi devoción por una letra de "Accidents Polipoetics", un grupo raro de música que me descubrió Orly Lumbreras (R5TN) hace ya una década. El estribillo era "Van a por nosotros, a por nosotros, todos" y resumía genialmente las artimañas del poder para someternos.
Cito esa devoción por el asunto de este post: la marihuana. Según Drugscience.org, la producción de "maría" ha aumentado mucho en USA, el adalid de la prohibición. El país que lucha contra las palabras: la droga, el terrorismo, la pornografía, pero es el que más hechos produce. El estado que más produce es California, vaya paradoja. El autor del estudio, un tal Gettman, cae en la obviedad al declarar: "la política de lucha contra las drogas está fracasando". Pero interesa. Como la lucha contra el terror. Guerra a las consecuencias, no a las causas. Combatamos lo irresoluble -con nuestras armas, pues las fabricamos- y no arreglemos lo evidente: pobreza, educación, políticas igualitarias.
Los telediarios de La Sexta -ojo, por ahora los más independientes, si se puede hablar de eso en este país- pregonaban: la raya de la cocaína, por dos cafés. Aquí llevamos unos 40 años de prohibicionismo. Resultado: cada vez más gente adicta, las cárceles llenas, la droga más barata. Pero también hay aspectos "positivos": más funcionarios "luchando", más políticos "trabajando en ello", mayores niveles de corrupción -que siempre hace florecer la economía- y mejores cabezas de turco para tapar las vergüenzas de nuestros gobernantes. Y un tribunal, de excepción, que lucha contra esas palabras: terrorismo, narcotráfico, corrupción. La Audiencia Nacional. Con jueces de vigilancia penitenciaria que hasta emiten autos sobre la temperatura. Palabra de Dios. Te alabamos, hombrecito de Estado.
Cito esa devoción por el asunto de este post: la marihuana. Según Drugscience.org, la producción de "maría" ha aumentado mucho en USA, el adalid de la prohibición. El país que lucha contra las palabras: la droga, el terrorismo, la pornografía, pero es el que más hechos produce. El estado que más produce es California, vaya paradoja. El autor del estudio, un tal Gettman, cae en la obviedad al declarar: "la política de lucha contra las drogas está fracasando". Pero interesa. Como la lucha contra el terror. Guerra a las consecuencias, no a las causas. Combatamos lo irresoluble -con nuestras armas, pues las fabricamos- y no arreglemos lo evidente: pobreza, educación, políticas igualitarias.
Los telediarios de La Sexta -ojo, por ahora los más independientes, si se puede hablar de eso en este país- pregonaban: la raya de la cocaína, por dos cafés. Aquí llevamos unos 40 años de prohibicionismo. Resultado: cada vez más gente adicta, las cárceles llenas, la droga más barata. Pero también hay aspectos "positivos": más funcionarios "luchando", más políticos "trabajando en ello", mayores niveles de corrupción -que siempre hace florecer la economía- y mejores cabezas de turco para tapar las vergüenzas de nuestros gobernantes. Y un tribunal, de excepción, que lucha contra esas palabras: terrorismo, narcotráfico, corrupción. La Audiencia Nacional. Con jueces de vigilancia penitenciaria que hasta emiten autos sobre la temperatura. Palabra de Dios. Te alabamos, hombrecito de Estado.
Recortes. De prensa y de libertad
A veces los periódicos dedican seis líneas, seis, a noticias vitales. El País: "Absueltos los editores turcos de Chomsky". Y quieren entrar en la UE. Normal, viendo lo que hace España con su Ley de la Memoria, que según AI protege más a los criminales que a las víctimas.
Diez líneas, ni una más, dedica Gara a esto: "La derecha quiere monumentos para el dictador Pinochet". Cambien Pinochet por Franco y estarán en España. Cambien Pinochet por Fraga y llegarán a Galicia. ¿Pero de verdad se puede confiar aún en algún partido político? Sólo cuando seamos conscientes -es tan difícil- de cómo nos estafan cada día iremos hacia los "enteros" políticos. España pretendía con su Ley de Punto Final -perdón, Transición- dar lecciones a alguien. Nombremos ya un embajador para las memorias. Que salga de la fundación Francisco Franco, a poder ser. Demos ejemplo. Otra vez.
Diez líneas, ni una más, dedica Gara a esto: "La derecha quiere monumentos para el dictador Pinochet". Cambien Pinochet por Franco y estarán en España. Cambien Pinochet por Fraga y llegarán a Galicia. ¿Pero de verdad se puede confiar aún en algún partido político? Sólo cuando seamos conscientes -es tan difícil- de cómo nos estafan cada día iremos hacia los "enteros" políticos. España pretendía con su Ley de Punto Final -perdón, Transición- dar lecciones a alguien. Nombremos ya un embajador para las memorias. Que salga de la fundación Francisco Franco, a poder ser. Demos ejemplo. Otra vez.
Cores y Rajoy
Decía Iker Jiménez que en la web apenas hay un 5% de información comparado con los libros hasta hoy escritos. Por eso, blogs como este deberían se declarados de interés museístico cuando exhumo libros como "Sociología o subversión", de Amando de Miguel (1974, Plaza y Janés, colección Testigos de España).
El mismo título, como el sociólogo se revelaría más adelante, es engañoso, ya que la subversión no aparece por ningún lado. Es un libro de retales -soy especialista en ese tipo de obras, hoy no paro de colgarme medallas como tortillas de grandes- en el que intenta arrojar luz sobre lo mal que estaba la sociología en España hasta que llegó él y los de su generación. Llega a disparar contra Fraga, que, entre sus múltiples oficios -dirigió una fábrica de cerveza- desempeñaba el de sociólogo oficial.
Por el medio, en nota a pie -lo más interesante de esta obra son las notas y apostillas- figura un viejo profesor mío que se puso de actualidad hace poco. Baldomero Cores Trasmonte, Cores o PlastadeCores para los alumnos. Letrado del Parlamento gallego, escribió una ¿biografía? sobre el abuelo de Rajoy, que fue uno de los impulsores del estatuto de autonomía gallego de 1936. Nada menos...
Otros datos muy interesantes, en mi miope visión, son estos: explica de dónde vienen ciertos dinosaurios -aparte de Fraga- que aún hoy sientan cátedra por periódicos y revistas. La Escuela Privada de Sociología, de 1965, la CEISA, produjo, formó, a fenómenos como estos:
Enrique Barón; Mario Gaviria; Manuel Gómez-Reino (creo que me dio Derecho de la Información, así me fue): López Aranguren; Roberto Mesa; Amando de Miguel; Javier Pradera; José Luis Sampedro; Alfonso Sastre; Ramón Tamames; Tierno Galván; Vidal Beneyto... ¿no es mucha casualidad? Las clases intelectuales de este país rezuman franquismo o antifranquismo. Tanta contaminación no les deja ver el bosque de leños que estamos criando... Jubilación, dimisión, retiro, decencia. Quédense con lo que mejor les venga, pero dejen de darnos el coñazo a diestra y siniestra.
El mismo título, como el sociólogo se revelaría más adelante, es engañoso, ya que la subversión no aparece por ningún lado. Es un libro de retales -soy especialista en ese tipo de obras, hoy no paro de colgarme medallas como tortillas de grandes- en el que intenta arrojar luz sobre lo mal que estaba la sociología en España hasta que llegó él y los de su generación. Llega a disparar contra Fraga, que, entre sus múltiples oficios -dirigió una fábrica de cerveza- desempeñaba el de sociólogo oficial.
Por el medio, en nota a pie -lo más interesante de esta obra son las notas y apostillas- figura un viejo profesor mío que se puso de actualidad hace poco. Baldomero Cores Trasmonte, Cores o PlastadeCores para los alumnos. Letrado del Parlamento gallego, escribió una ¿biografía? sobre el abuelo de Rajoy, que fue uno de los impulsores del estatuto de autonomía gallego de 1936. Nada menos...
Otros datos muy interesantes, en mi miope visión, son estos: explica de dónde vienen ciertos dinosaurios -aparte de Fraga- que aún hoy sientan cátedra por periódicos y revistas. La Escuela Privada de Sociología, de 1965, la CEISA, produjo, formó, a fenómenos como estos:
Enrique Barón; Mario Gaviria; Manuel Gómez-Reino (creo que me dio Derecho de la Información, así me fue): López Aranguren; Roberto Mesa; Amando de Miguel; Javier Pradera; José Luis Sampedro; Alfonso Sastre; Ramón Tamames; Tierno Galván; Vidal Beneyto... ¿no es mucha casualidad? Las clases intelectuales de este país rezuman franquismo o antifranquismo. Tanta contaminación no les deja ver el bosque de leños que estamos criando... Jubilación, dimisión, retiro, decencia. Quédense con lo que mejor les venga, pero dejen de darnos el coñazo a diestra y siniestra.
Silveira, bertsolari
Hace escasas lineas, o párrafos, les citaba un texto de Xabier Silveira, bertsolari de Gara. No me pronuncié, lo que decía hablaba por sí sólo. Y en un estado no laico, como este, no iba a pasar desapercibido un "me cago en la virgen". Como no se toleró "me cago en dios" como título a una obra de teatro. Como no se aguanta "La Revelación", del bufón italiano aquí reseñado también.
Silveira, en su siguiente columna, se queja de que los "tolerantes" con las caricaturas de Mahoma ahora lo crucifiquen. Llama "pazscistas" a los que buscan aniquilarlo por lo que escribe y, como todo cabreado, no consigue hilar las ideas. "Cerda democracia la que me encierre si a ti te absuelve", exclama. Debería tener más en cuenta la sentencia, de Carroll, mi admirado Lewis: "Las palabras tienen dueño". Y aún no somos nosotros. Y nunca lo seremos.
Silveira, en su siguiente columna, se queja de que los "tolerantes" con las caricaturas de Mahoma ahora lo crucifiquen. Llama "pazscistas" a los que buscan aniquilarlo por lo que escribe y, como todo cabreado, no consigue hilar las ideas. "Cerda democracia la que me encierre si a ti te absuelve", exclama. Debería tener más en cuenta la sentencia, de Carroll, mi admirado Lewis: "Las palabras tienen dueño". Y aún no somos nosotros. Y nunca lo seremos.
Silveira
Escribe en Gara, y esto es parte de los que Xabier Silveira (Bertsolari) publicó un día de Navidad:
Me cago en la virgen
No sé qué día es hoy, ni me importa. Total... No sé por qué no trabajáis hoy, pero tomo nota. Igual... Y tomo también en mis manos, como si de papel higiénico se tratara, el calendario hispano-cristiano y acaricio mi esfínter con él después de haberme cagado en la virgen. Pero no confundamos mala educación con necesidades fisiológicas tales como la de cagarse en la virgen, sea o no lo defecado una inmaculada concepción.
(...)
Me cago en la virgen pensando que algún día también yo estand-ré, víctima de la mal llamada sensatez que, tal y como tiempo atrás os dije, no es más que periferia de la vejez. Pero tampoco es plan el decir que de este vino no beberé. Es como decir que de ese porro no fumaré.
Me cago en la virgen y escupo al aire esperando no salpicar a nadie, aunque, eso sí, salpique a quien salpique."
No, aún no he reaccionado tras leerlo...
Me cago en la virgen
No sé qué día es hoy, ni me importa. Total... No sé por qué no trabajáis hoy, pero tomo nota. Igual... Y tomo también en mis manos, como si de papel higiénico se tratara, el calendario hispano-cristiano y acaricio mi esfínter con él después de haberme cagado en la virgen. Pero no confundamos mala educación con necesidades fisiológicas tales como la de cagarse en la virgen, sea o no lo defecado una inmaculada concepción.
(...)
Me cago en la virgen pensando que algún día también yo estand-ré, víctima de la mal llamada sensatez que, tal y como tiempo atrás os dije, no es más que periferia de la vejez. Pero tampoco es plan el decir que de este vino no beberé. Es como decir que de ese porro no fumaré.
Me cago en la virgen y escupo al aire esperando no salpicar a nadie, aunque, eso sí, salpique a quien salpique."
No, aún no he reaccionado tras leerlo...
¿Dónde estabas en 1994, Dios mío?
La pregunta de Benedicto XVI al visitar Auswitz se me vino a la mente al leer la sentencia del Tribunal Penal Internacional para Ruanda contra un párroco católico ruandés -Seromba- por los cargos de genocidio y crímenes contra la humanidad. Es el primer cura católico condenado por algo así. Supongo que porque nosotros no tuvimos esos tribunales para el franquismo, y Franco iba bajo palio.
El condenado -qué caritativo- ordenó que su propia iglesia fuera derribada con excavadoras cuando miles de refugiados tutsis se hallaban dentro.
Pero no fue él sólo. "Hay una evidencia abrumadora de que líderes de las iglesias anglicana, metodista, presbiteriana y católica estuvieron implicados", según la organización African Rights. En Bélgica condenaron a dos monjas; el mismo tribunal condenó a un pastor adventista, hay otros dos párrocos en espera de juicio y un obispo anglicano ha muerto en la cárcel. No llegó al juicio. Dios, en 1994, seguía desaparecido. En 1940 los nazis no lo vieron, pero sigue sin aparecer. Ni a los suyos se les advierte, a pesar de sus estúpidas preguntas sobre ¿él? ¿eso?.
El condenado -qué caritativo- ordenó que su propia iglesia fuera derribada con excavadoras cuando miles de refugiados tutsis se hallaban dentro.
Pero no fue él sólo. "Hay una evidencia abrumadora de que líderes de las iglesias anglicana, metodista, presbiteriana y católica estuvieron implicados", según la organización African Rights. En Bélgica condenaron a dos monjas; el mismo tribunal condenó a un pastor adventista, hay otros dos párrocos en espera de juicio y un obispo anglicano ha muerto en la cárcel. No llegó al juicio. Dios, en 1994, seguía desaparecido. En 1940 los nazis no lo vieron, pero sigue sin aparecer. Ni a los suyos se les advierte, a pesar de sus estúpidas preguntas sobre ¿él? ¿eso?.
Prohibido pensar
El subtítulo de este libro es: "Los monopolios sobre la vida, el conocimiento y la cultura". Se puede descargar -se debe- de Internet. Lo patrocina la fundación de un escrito -ya finado- al que estoy leyendo: Heinrich Böll (Opiniones de un payaso). En él se nos aclaran -a veces no, y puede ser efecto de la traducción- conceptos como software libre, el viejo problema del cercamiento inglés -open lands y lo contrario-, los derechos de autor y la deriva totalitaria de los monopolios en este asunto. El artículo "El derecho a leer" nos afecta especialmente, tanto a los que leemos -mayoría ilustrada- como a los que escribimos -minoría patética-. Cuesta entrar en materia, pero nadie dijo que estar informado fuese fácil. Coger las riendas de nuestra vida es complicado: para dejarnos llevar ya hemos tenido reyes y religiones durante demasiado tiempo. Ser ciudadano supone deberes y derechos. Ser súbdito sólo deberes. Este libro ayuda a ser ciudadano. A ser libre. Aunque de algunas esclavitudes nunca nos liberaremos...
Orgasmo global
Creo que les recomendé aquí –insisto en que no controlo mi blog- un libro de Donna Sheehan, “Sexo para uno”. En esa obra ya hablaba -1984 o por ahí- del orgasmo global. Ahora, Donna está por los 76, y sigue pidiéndolo. Un orgasmo global para “reducir los peligrosos niveles actuales de agresión y violencia en el mundo”.
Me enteré tarde. Aquello era el 22 de diciembre. En España estaban con el orgasmo lotero, ese impuesto voluntario que saca a relucir todas las taras de nuestro gen supersticioso. Según alguna gente –quiero creer que no es demasiada-, lo de la lotería funciona como el karma, o por compensación, como en las reencarnaciones hindúes. La lógica nos dice casi lo contrario, en óptica política: cuanto más daño haces, más poder tienes. Realmente, el dinero sólo lo queremos como herramienta de poder, de posibles: poder tener, posibilidad de comprar. Sabemos hace mucho que no nos hará felices, pero disimulará -¿ustedes creen?- nuestra infelicidad.
Quizás depositamos nuestra esperanza en que la felicidad es un orgasmo continuo, un tener todo, un no faltar nada. Pero eso es nirvana, plenitud. Y la vida es un continuo llenarse y vaciarse, dolor y placer alternos, subir y bajar –no sólo la piel del glande-, caerse y levantarse. La vida es lo que ocurre mientras buscamos. La felicidad o el destino. La vida, el viaje. Lo que importa no es llegar a Itaca. Es el camino. Al andar.
Me enteré tarde. Aquello era el 22 de diciembre. En España estaban con el orgasmo lotero, ese impuesto voluntario que saca a relucir todas las taras de nuestro gen supersticioso. Según alguna gente –quiero creer que no es demasiada-, lo de la lotería funciona como el karma, o por compensación, como en las reencarnaciones hindúes. La lógica nos dice casi lo contrario, en óptica política: cuanto más daño haces, más poder tienes. Realmente, el dinero sólo lo queremos como herramienta de poder, de posibles: poder tener, posibilidad de comprar. Sabemos hace mucho que no nos hará felices, pero disimulará -¿ustedes creen?- nuestra infelicidad.
Quizás depositamos nuestra esperanza en que la felicidad es un orgasmo continuo, un tener todo, un no faltar nada. Pero eso es nirvana, plenitud. Y la vida es un continuo llenarse y vaciarse, dolor y placer alternos, subir y bajar –no sólo la piel del glande-, caerse y levantarse. La vida es lo que ocurre mientras buscamos. La felicidad o el destino. La vida, el viaje. Lo que importa no es llegar a Itaca. Es el camino. Al andar.
Garzón abre los ojos. Tarde.
Son cifras que se dicen poco. No interesan a los señores de las cloacas, como López Aguilar, que huye a Canarias. En esta frágil pseudodemocracia que nos prestaron los “padres de la patria” ha habido 7000 torturados. Se dice pronto, pero prueben a ponerlos en fila. 7000 en apenas 30 años. 7000 que denunciaron. Los archivaron a casi todos: los señores de las cloacas no soportan su propia pestilencia.
Garzón, que trabaja en las alcantarillas estatales, quiere poner freno. La coartada de que hay un manual de los que son torturados para que mientan no se sostiene más tiempo. Por eso quiere que se graben las detenciones, las incomunicaciones, los interrogatorios. Es un parche, pero es algo. AI lo viene pidiendo desde hace tiempo. Pero la AN es una cloaca con ratas muy sordas. Por desgracia, la he frecuentado y aún la padezco. Y menos mal que no soy vasco…
Garzón, que trabaja en las alcantarillas estatales, quiere poner freno. La coartada de que hay un manual de los que son torturados para que mientan no se sostiene más tiempo. Por eso quiere que se graben las detenciones, las incomunicaciones, los interrogatorios. Es un parche, pero es algo. AI lo viene pidiendo desde hace tiempo. Pero la AN es una cloaca con ratas muy sordas. Por desgracia, la he frecuentado y aún la padezco. Y menos mal que no soy vasco…
No, Schopenhauer, no
Creí que Esther Vilar (El varón domado) era, por lo menos un poco, original. Pero no. Es una seguidora al pie de la letra de Schopenhauer (El amor, las mujeres y la muerte; edit. EDAF). Y también alemana, vaya plan.
La mujer como enemiga de su género; la mujer prostituta, la mujer sin categoría científica ni intelectual; todos estos pensamientos son similares entre ambos. El filósofo es más radical, si cabe, que la socióloga: “tomadas en conjunto, las mujeres son y serán las nulidades más cabales e incurables”. Y se apoya en “preclaros” intelectuales, como Napoleón I o Lord Byron. Dice exactamente lo mismo que Vilar sobre el matrimonio: “casarse es perder la mitad de los derechos y duplicar los deberes” (para el hombre). Y señala ideas “atroces” como ésta: “lo que dio prestigio a los mormones fue la supresión de esta monstruosa monogamia”. Apuesta por el concubinato (que tanto han seguido en el clero a lo largo de los siglos, valientes hipócritas) y recalca que “en la vida de las mujeres, las relaciones sexuales son el gran negocio”.
El ensayo sobre las mujeres comienza: “Sólo el aspecto de la mujer revela que no está destinada ni a los grandes trabajos de la inteligencia ni a los grandes trabajos materiales”. Luego dicen que Angela Merkel o Mª Teresa Fernández de la Vega parecen hombres. ¿Leerán ellas a este alemán? ¿Y a Esther Vilar? ¿A qué esperan para prohibirlo, ahora que está de moda la discriminación positiva? Rosa Regás debería ir quemando al “pesimista pero lúcido” (así lo designa la introductora del ensayo, Dolores Castrillo) Shopenhauer.
La mujer como enemiga de su género; la mujer prostituta, la mujer sin categoría científica ni intelectual; todos estos pensamientos son similares entre ambos. El filósofo es más radical, si cabe, que la socióloga: “tomadas en conjunto, las mujeres son y serán las nulidades más cabales e incurables”. Y se apoya en “preclaros” intelectuales, como Napoleón I o Lord Byron. Dice exactamente lo mismo que Vilar sobre el matrimonio: “casarse es perder la mitad de los derechos y duplicar los deberes” (para el hombre). Y señala ideas “atroces” como ésta: “lo que dio prestigio a los mormones fue la supresión de esta monstruosa monogamia”. Apuesta por el concubinato (que tanto han seguido en el clero a lo largo de los siglos, valientes hipócritas) y recalca que “en la vida de las mujeres, las relaciones sexuales son el gran negocio”.
El ensayo sobre las mujeres comienza: “Sólo el aspecto de la mujer revela que no está destinada ni a los grandes trabajos de la inteligencia ni a los grandes trabajos materiales”. Luego dicen que Angela Merkel o Mª Teresa Fernández de la Vega parecen hombres. ¿Leerán ellas a este alemán? ¿Y a Esther Vilar? ¿A qué esperan para prohibirlo, ahora que está de moda la discriminación positiva? Rosa Regás debería ir quemando al “pesimista pero lúcido” (así lo designa la introductora del ensayo, Dolores Castrillo) Shopenhauer.
Sin fecha, ni concierto
Nadie controla su vida: yo ni controla esta bitácora. Cuando me leen, yo no sé qué fecha es. Ni qué día aparece qué tema. Ni si las serendipias son oportunas o las sinergias son eficaces. Tampoco lo busco: quizás ahí radique la belleza, no de este blog, sino de la vida, de la que esto es un trozo enano de espejo. Cóncavo a veces. Convexo tantas otras. A ratos esperpento; a trozos absurdo, de tan lúcido y de tan oscuro.
Pero las fechas marcan. Al fin y al cabo, somos trozos de tiempo que se entrecruzan. Los ateos también tenemos invierno, y solsticios, aunque no nos lo anuncie ningún niño redivivo o redentor, aunque no nos lo pregone un rey que, sólo por serlo, contradice este estado aconfesional y democrático en que nos dicen vivir. Fue inevitable que el monarca impune, como impune quedó quien lo nombró, no se colara en mi celda. Lo evitó por la TV, pero me rondó la radio. ¿Es que no hay una cadena íntegramente laica y atea en este país? No, no la hay. Ahora que vienen tiempos de propósitos –los de siempre, la palabra propósito y nuevo se repelen, como inteligencia y servicio-, éste podría ser uno: crear una emisora, un medio, algo, en el que no saliera el Papa, ni el rey, ni patria alguna. Su reino no sería de este mundo. Utopía. Y ucronía, supongo. Lo malo, y lo bueno, de los ateos y los republicanos en este país es que no molestamos a nadie. O eso parece. Es fácil reprimirnos. Y que nos reprimamos. Digo.
Pero las fechas marcan. Al fin y al cabo, somos trozos de tiempo que se entrecruzan. Los ateos también tenemos invierno, y solsticios, aunque no nos lo anuncie ningún niño redivivo o redentor, aunque no nos lo pregone un rey que, sólo por serlo, contradice este estado aconfesional y democrático en que nos dicen vivir. Fue inevitable que el monarca impune, como impune quedó quien lo nombró, no se colara en mi celda. Lo evitó por la TV, pero me rondó la radio. ¿Es que no hay una cadena íntegramente laica y atea en este país? No, no la hay. Ahora que vienen tiempos de propósitos –los de siempre, la palabra propósito y nuevo se repelen, como inteligencia y servicio-, éste podría ser uno: crear una emisora, un medio, algo, en el que no saliera el Papa, ni el rey, ni patria alguna. Su reino no sería de este mundo. Utopía. Y ucronía, supongo. Lo malo, y lo bueno, de los ateos y los republicanos en este país es que no molestamos a nadie. O eso parece. Es fácil reprimirnos. Y que nos reprimamos. Digo.
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