Buenos días, inutilidad
También podría hablarles de la inutilidad del odio, en ligera mención a la carta anterior, pero prefiero resaltarles este texto que he encontrado hoy gracias a Jorge Rueda. Unas reflexiones acerca de la misma inutilidad:
"¿Porqué es considerada una grave ofensa llamar a alguien un inútil? ¿Por qué motivo nos indigna e insulta que nos digan así? ¿Qué acaso la inutilidad no suele ser una de nuestras metas máximas, vis a vis unas vacaciones? ¿Apoco no es para poder, por fin, ser inútiles, que somos tan afanosamente útiles? El ser inútil es un estado de soberanía, donde hemos dejado de ser objetos, utensilios disociados del reino del presente, meras funciones a futuro. Ser inútil significa que no somos un medio para un fin, sino el fin mismo. Al ser útiles, somos utilizados. Sin embargo, cuando alguien nos llama inútil, en vez de considerarlo como un halago insuperable a la soberanía que nos constituye, tendemos a pensar en la incapacidad para cumplir con objetivos y propósitos básicos de supervivencia. Pinche inútil"
No conozco a Fausto ni me he leído apenas su blog. Ni sé el título de uno solo de sus libros. Por esta reflexión lo podría considerar un colega del post-cinismo, un pensador que vive debajo de un puente al que ni allí se le va el porte digno. Cada vez que veo a un vagabundo, a un pobre disfrazado de pobre, a un perro-flautista pidiendo, medito sobre estas cuestiones del fracaso, la inutilidad, la pereza de ser "alguien". ¿Alguien para qué o para quién?
Quizás la reflexión de Alzati no se aleja de lo que Lipovetsky define como el "neonarcisismo". Ahora se trataría de un egoísmo retorcido hasta el absoluto. Vivimos para nosotros mismos, sin preocuparnos por nuestras tradiciones y nuestra posteridad: el sentido histórico ha sido olvidado de la misma forma que los valores y las instituciones sociales, dice el francés. "Al expurgar del Yo las resistencias y los estereotipos, el narcisismo hace posible la asimilación de los modelos de comportamientos elaborados por todos los ortopedistas de la salud física y mental: instituyendo un espíritu doblegado a la formación permanente, el narcisismo coopera en la gran obra de gestión científica de los cuerpos y las almas". Pero "el inútil" que postula Alzati no. Es un narcisista no colaboracionista. Un perezoso. Un tipo que se aparta del mundanal ruido, si eso consideramos el presente.
Me confieso poco inútil. Me gusta ser utilizado y notar que me manipulan. De otro modo no habría juego, cero hedonismo, nula protesta. Del mismo modo que escribo contra, soy en frente de, aunque mi muro sea blando, aunque mi membrana, mi duramadre, sea dúctil.
Buenas lecturas "entre comillas"
Lo cuenta Moreno-Ruiz en las delirantes y deliciosas anotaciones de sus Diarios sobre Percy Grainger (vía John Bird). No conocía a este compositor australiano -la música es otra de mis lagunas en las artes, superficie ignota sólo achacable a mi pereza- pero esto que cuenta es muy semejante a lo narrado en clave autobiográfica por Mishima. Ese fascista, al igual que Cèline, que escribía tan bien. Puede que los entendidos prefieran otras, pero recomiendo siempre, para empezar suave con él, "El marino que perdió la gracia del mar".
En la misma entrada, en la cual Moreno Ruiz se explaya sobre músicos cultos y melancolía, suelta esta perla:
"En algún fanzine, esa impresa subnormalidad de subpajeros, aún se leen cantos de alabanza al tal Sid Vicius y exégesis del sacrificio al parecer ritualmente contestatario que hizo con su novia, acuchillándola, pobre drogota de bragas sucias.
Así son los poetas de barriada (los tontucos del fanzine, en la radio se llenaban con ellos muchos tiempos muertos y los tipos quedaban encantados, luego montaban radios libres, alternativas, esas cosas mendaces y mentirosas, ilusiones nescientes)".
Me he acordado de Bostezo, claro. Quizás un fanzine con pretensiones. Y de Mondo Brutto. Ahora que tanto se habla de masturbación (me he olvidado, entre pitos y flautas, de reseñar el libro de Jesús Ramos Un encuentro con el placer. La masturbación femenina) uno ya no sabe cómo tomárselo si le llaman "subpajero".
Pero yo venía aquí a dejar anotado el daño que puede hacer una lectura teóricamente inofensiva como La Odisea en una mente infantil. Imagínense otras lecturas de peor calidad, como todas las del Viejo y Nuevo Testamento, con que se pueblan las mentes de los pequeñajos todavía hoy.
Muchos palestinos vivos
Un poema de un amigo
CLAMA EL PROFETA
A Mariam
Todavía quedan
muchos palestinos vivos,
oh, hijos de Sión.
Un tiempo largo desterrándolos,
encarcelándolos,
torturándolos,
asesinándolos,
masacrándolos
y aún alientan de vida.
Aún quedan muchos palestinos vivos
a vuestro lado.
¿No los veis?
¿No los oís?
Pretenden ser
los dueños de esta tierra,
porque nacieron de los que quedaron
luego que las caligas del águila romana
hollaran sus mieses, sus olivos,
sus tiendas y sus palomares.
¿A qué esperáis, hijos de Sión?
¿No oísteis el mandato de Yahvé?
Exterminadlos.
Que, si no, la furia del Eterno,
grande y terrible,
se cebará en vosotros.
En vosotros, que sabéis
-os lo enseñaron desde niños-
que los palestinos,
mujeres, hombres y niños
no merecen vivir
en vuestros campos,
en vuestras ciudades…
¿A qué esperáis para exterminarlos?
Están mancillando vuestra tierra,
esa gloriosa tierra
que os dio Yahvé en heredad.
Yahvé que, aunque no existe,
puede aún ofreceros muchos campos,
muchas ciudades,
a Oriente y a Occidente,
y debajo del mar,
sobre las nubes
y más allá del horizonte…
Campos que manan leche y miel
y que son vuestros,
porque vosotros los robasteis,
dos veces los robasteis,
como Yahvé os ordenó,
por boca del profeta,
bendito sea Yahvé,
el Santo de los Santos,
aunque no existe.
Mirad y ved,
aun queda allí una mujer,
junto al pozo, bajo la palmera.
Lleva un hijo en su vientre.
Podéis matarlos a los dos de un solo tajo.
Arrastradla,
sacadle las entrañas,
sacadle al hijo que esperaba
y arrojadlo a los cerdos…
Porque vosotros no coméis cerdo,
pero los cerdos sí comen niños palestinos.
Y allá, en la otra orilla, un hombre
con las manos vacías,
porque la siega es vuestra,
el grano es vuestro
y las espigas
y el fruto de la vid. y del olivo.
Está famélico,
muerto en vida,
rematadlo de una vez,
que no mancillen sus harapos las laderas
del monte sacro de Sión.
Mirad, más allá todavía,
ese grupo de niños
que juega a orillas del Jordán,
sus breves pies chapoteando en los marjales,
entre los mirtos y las balsameras.
Para no mancharos las manos,
aplastadlos con vuestros carros de combate.
No temáis esas piedras que os lanzan,
las piedras no hacen daño
si las tira una mano inocente.
Hombres, mujeres y niños
no son hombres, mujeres ni niños
si son palestinos,
oh, hijos de Sión.
Ni su dolor es dolor,
ni sus palabras son palabras
ni sus quejas son quejas
ni su llanto es llanto
ni sus heridas son heridas
ni su muerte es muerte…
Exterminadlos…
Borradlos de la faz de la tierra sagrada.
Obedeced.
Acordaos de la Ley de Moisés,
el siervo de Yahvé,
de los preceptos y mandatos
que os dio el Señor,
el Santo de los Santos,
aunque no existe,
allá en Horeb,
por boca del profeta.
Obedeced, exterminadlos,
no sea que el infinito trueno de Yahvé,
grande y terrible,
venga sobre vosotros
para daros a todos
y a vuestra tierra toda al anatema.
M. García Viñó
La prosa, aquí
John Giorno
John Giorno es...
En un día en el que paseando por la calle veas un coche fúnebre con un ataúd,
seguido de otros vehículos con flores y limusinas,
ten por seguro que el día será bueno, tus planes han de tener éxito;
mas en el día en que veas una novia y un novio en una ceremonia matrimonial,
estate alerta, cuídate, puede ser un mal presagio.
Las drogas son sustancias sagradas,
y algunas drogas son sustancias muy sagradas,
por favor ríndeles pleitesía para en cierta manera liberar la mente.
Simplemente di no a los valores familiares, y no renuncies a tu trabajo diurno.
El tabaco es una sustancia sagrada para algunos,
y aún cuando tú has dejado de fumar,
muestra un poco de respeto.
Beber es totalmente genial,
celebremos las cualidades gloriosas del alcohol,
yo pasé un rato estupendo contigo.
Simplemente hazlo, simplemente hazlo,
simplemente no dejes de hacerlo, hazlo.
Los fundamentalistas cristianos, y los fundamentalistas en general,
son un virus y nos están matando, multiplicándose y mutando,
y destruyéndonos,
ahora, tú lo sabes, hay que dar una medicina potente para combatir un virus.
¿Quién va a comprar?
Buen ácido, estoy volando, deslizándome y resbalando,
sorbiendo aparatosamente y cayendo de golpe,
me estoy hundiendo, goteando y escurriendo,
saliendo a chorros en tu interior
nunca adelantes acelerando una toma de eyaculación,
leche, leche, limonada,
a la vuelta de la esquina donde preparan chocolate;
me encanta ver el sufrimiento de tu cara.
Hazlo con quienquiera que quieras, lo que sea que quieras,
por el tiempo que quieras, en cualquier lugar, en cualquier lugar,
cuando sea posible, y trata de estar seguro;
en una situación en la que te debes abandonar por completo a ti mismo
lejos de cualquier sentido.
Simplemente di no a los valores familiares.
No tenemos que decir No a los valores familiares,
pues nunca pensamos acerca de ellos; simplemente hazlo;
simplemente crea amor y compasión.
Garganta de coño y rocío de cigarro,
ese suelo arruinaría una fregona con esponja,
ella es la reina de la gran alegría, luz en tu corazón,
fluyendo un canal de cristal dentro de tus ojos
y fuera enganchando al mundo con compasión.
Simplemente di no a los valores familiares.
No tenemos que decir No a los valores familiares,
porque nunca pensamos acerca de ellos;
simplemente hazlo, simplemente
crea amor y compasión.
Vía
Pilar Cernuda o subvencióneme mañana
A veces, mientras como, escucho la sección "El bisturí", de Pilar Cernuda en las noticias de Onda O (ya no me acuerdo por qué la llamaban en su día Onda O Libertad, y no me voy a poner a buscarlo ahora). El caso es que hoy habló maravillas de la iniciativa del Gobierno francés (Sarkozy parece el muñidor de tamaña ocurrencia) de regalar suscripciones a jóvenes durante seis meses prorrogables a periódicos en papel. Pueden ver la noticia original en Le Monde... ¿Pueden? ¡Si pagan! Tiene bemoles, no abren ni la hemeroteca.
Dice Cernuda, a la que sólo le faltó soltar "Zapatero aprende y suéltanos los millones, que andamos colgados", que es una idea brillantísima y que ha tenido gran resultado, porque los jóvenes no compraban periódicos "porque no tenían dinero para ellos y por eso los leían en Internet (sic)". Pilar vive en -y es de- otra época. Su bisturí ya no vale ni para hacer incisiones en los cerebros blandos de los suyos. Mas no va a tirar piedras contra su tejado y decir que subvencionar a la prensa, que es lo único que ha hecho Sarkozy con esa inútil ocurrencia, es indecente. Que coarta la libertad de expresión. Que hace una prensa lacaya (áun más). Que venga Pilar Cernuda por aquí a ver la cantidad de ejemplares gratuitos que regala La Voz de Galicia o el ABC porque no se los quieren ni en los quioscos por el espacio que ocupan. Y que vea luego los resultados "tan buenos", cifrados en nuevos lectores y en chavales que dejan la pantalla para leer esas moléculas de glucosa tan manejables.
Luego de esta tontería, Cernuda le dio unas pataditas en la espinilla al Gobierno por "lo mal que se ha hecho lo del Alakrana desde el principio" y le riñó por querer echarle la culpa al mensajero. Minutos más tarde, en la Ser, Miguel Ángel Aguilar dirigía su sección "El telegrama" a Magis Iglesias, presidenta de algo de los periodistas (ya saben, esas asociaciones de adorno para hacer fiestas, dar premios a alguien y decir qué majos somos) y le recriminaba cómo la canallesca -nosotros, la prensa- estábamos tratando lo del Alakrana. Que ponga orden -no soltó lo del patio de Monipodio porque esa metáfora la acapara la derecha mediática, con César Vidal, Carlos Herrera y Losantos a la cabeza- si puede.
En este país la prensa -en este caso la radio- de partido continúa como siempre. Viven en otra época, en el XIX. Quizás con Larra, aquel provinciano de Madrid, ilustre insultador de gallegos al que tantos émulos le han salido. La misma era en la que están instalados nuestros políticos. Y tan a gusto, oigan. Subvencióneme usted mañana.
El derecho de atreverme a todo
"He querido establecer el derecho de atreverme a todo, decía Gauguin. La libertad ya no es una adaptación o variación de la tradición, exige la ruptura y la revuelta, la destrucción de las leyes y significaciones heredadas, una creación soberana, una invención sin modelo. Así como el hombre moderno ha conquistado el derecho de disponer libremente de sí mismo en su vida privada, de deliberar sobre la naturaleza del poder y de la ley, asimismo ha conquistado el poder demiúrgico de organizar las formas libremente, según las leyes internas propias de la obra, más allá de los datos preexistentes. Crear se convertirá en una operación consciente, decía Kandinsky.
Una sociedad por inventar, una vida privada por administrar, una cultura por crear y por desestabilizar, el modernismo no puede aprehenderse independientemente del individuo libre y origen de sí mismo. (...)
Sin duda la libertad ha exigido condiciones económicas y sociales que permitieran a los artistas liberarse de la tutela financiera y estética en que les tenían la Iglesia y la aristocracia desde la Edad Media y el Renacimiento. El instrumento de esa liberación fue, lo sabemos, la institución de un mercado artístico: a medida que los artistas se dirigían a un público más amplio y diversificado, a medida que la clientela aumentaba, y las obras entraban en el ciclo de la mercancía mediatizada por instituciones específicas de difusión y promoción culturales, la creación artística podía emanciparse del sistema de mecenazgo, de los criterios exteriores a sí misma y afirmar cada vez más abiertamente su soberana autonomía".
"
La Guerra contra las Drogas es una cruzada moral que lleva máscara médica. Nuestras cruzadas morales previas tuvieron como blancos a personas que se proporcionaban desahogo y placer sexual (las campañas contra la pornografía y la masturbación). Nuestra actual cruzada moral tiene como blancos a personas que se proporcionan desahogo y placer farmacéutico (la campaña contra las drogas ilícitas y la automedicación). (...)
El papel de la salvación universal religiosa y terapéutica parece ajustarse al espíritu colectivo americano tan perfectamente que hemos conservado intacto el drama, y sólo lo hemos modernizado. Hemos reemplazado a los actores: el licor por la cocaína, la cristiandad por la medicina. Y nos hemos esforzado al máximo por equipar a los combatientes con las armas más poderosas: las tentaciones más irresistibles que el hombre jamás haya conocido (el crack) y los tratamientos más eficaces con los que el hombre jamás haya soñado (programas para la dependencia química). Todo esto tomó tiempo, naturalmente -casi setenta años-"
Replicante 21 habemus

En la nueva edición de la revista cultural Replicante —que cumple cinco años— se aborda el tema “México hacia el futuro” desde las diversas perspectivas de conocidos analistas y escritores. En el editorial del número 21 la directora, Roberta Garza, escribe que “aparte de emigrar es poco lo que se puede hacer en un país en ruinas, donde los mecanismos de crecimiento ciudadano han sido acotados por el oportunismo o la indiferencia. Poco más que tratar de que el pasmo no nos invada del todo para pensar, escribir y tratar de entender cómo fue que llegamos a esto y cómo es que vamos a salir”. Esta preocupación es la que anima al historiador Ariel Ruiz Mondragón a preguntarle a siete especialistas su parecer sobre cómo podría evolucionar este país en veinte o cincuenta años. Le responden José Antonio Aguilar Rivera, Roger Bartra, Juan José Doñán, Luis González de Alba, Macario Schettino, Eduardo Valle y Heriberto Yépez.
El dossier continúa con proyecciones futuristas —“Un abrupto atardecer apocalíptico”, “Implosión mexicana” o “Seis pre-ficciones sobre México en 2060”, por ejemplo— de periodistas y académicos como Ernesto Priego, Martín Mora y Juan Carlos Núñez, entre otros, y las antiutopías literarias de Óscar Aparicio Castillo, Armando González Torres, Rafael Toriz, Héctor Villarreal y Naief Yehya, entre varios más, que especulan no solamente con aspectos políticos, económicos y sociales, sino también con lo que podría acontecer en los ámbitos de la ciencia y la cultura.
Como ya es costumbre, Jorge Aviña, ilustrador de El Libro Vaquero, aporta su punto de vista en “El Cómic Intelectual”, esta vez con “La suave patria”.
En la sección de “Apuntes y Crónicas” el periodista italiano Alberto Spiller narra las tragicómicas peripecias que le sucedieron en su primera visita a la Selva Lacandona poco después de la insurrección neozapatista; Fernanda Melchor reconstruye la historia del Quemado, un delincuente linchado por la comunidad de Playa Vicente, Veracruz; Joaquín Peón Íñiguez cuenta la biografía de Marcola, el personaje de ficción más truculento del Brasil contemporáneo, y a veinte años de la caída del Muro de Berlín Alicia Caldera y Kelly A.K. dan cuenta de la ciudad reunificada y revitalizada por la música, la cultura y las bicicletas. Además, crónicas sobre Nueva York, el nuevo cine de terror francés y el proyecto artístico landings.
El cómic “Los espantapájaros”, de las argentinas Muriel Frega y Carina Maguregui forma parte de la sección “Reseñas y Noticias”, en la que se abordan con crítico desparpajo las novedades literarias, musicales, cinematográficas y del mundo del teatro y de la danza.
En “El Folletón” se retoma la polémica sobre la censura a la reciente novela de Gabriel García Márquez y se indaga por primera vez en México en el mito de la relación entre John Fante y Charles Bukowski. Rubén Aguilar escribe sobre las “Siete características de la cultura política nacional” y Marco Gutiérrez Durán trae a la memoria la última obra de J.G. Ballard.
Contenido de esta edición:
Además, otros contenidos que no se incluyen en la edición impresa en www.revistareplicante.com
Replicante también tiene un blog: http://revistareplicante.wordpress.com, en el cual los colaboradores abundan sobre noticias y textos de actualidad.
La edición impresa se vende en las tiendas Sanborns, las librerías Gandhi, Fondo de Cultura Económica, Educal Libros y Arte y otros puntos de venta en todo el país. En Tijuana: Librería Sor Juana (www.tijuanalibros.com) y Librerías El Día. En Guadalajara: puesto de periódicos de Av. Américas y Morelos; Librería México y Cafetería El Sorbo (Plaza del Sol); Magazine Depot (Plaza Arboledas); Librería Ítaca (Marsella y López Cotilla).
El músico del día fue Mozart
La desafinada, el fichaje "estrella" de Zapatero para el ministerio de Cultura, Ángeles González Sinde. Si no saben aún de qué hablo, les doy dos opciones:
1.- Leer la carta abierta y políticamente correcta a la ministra, aquí
2.- O leer la entrada salvaje que le ha dedicado el blog Pajas Mentales (mucho más divertida que la anterior, ¡dónde va a parar!), aquí
Aunque a mí, más que esta ministra, me preocupan las mentiras -o silencios, nunca sabemos- de la ministra de la Guerra (nombre que recibían antes los ministerios de Defensa), Carme Chacón, sobre el secuestro del Alakrana. El ejército sobre el que esta señora manda se ha lucido trayendo acá a dos piratas mientras había 36 españoles secuestrados. Crucemos los dedos y que no pase nada...
Redacción milagrosamente paralela

"Las hijas de sor Verónica son diametralmente opuestas a las monjas de otros conventos de clausura. No son crías incultas provenientes del entorno rural en busca de subsistencia. La mayoría ha tenido pareja y empleo. No son monjitas de escasa teología, pastas y agua de limón, invisibles y entrañables tras el torno".
"Jesús Rodríguez es diametralmente opuesto a los redactores de otros periódicos de Madrid. No es un pijo inculto proveniente de una familia bien en busca de subsistencia. Él ha tenido pareja y empleo. No es un juntaletras de escasa sesera, cazacanapés y pelotillero del jefe de sección, invisible y desechable tras el teclado".
A propósito de "El milagro de sor Verónica", perpetrado por Jesús Rodríguez en el ex (y falso) Independiente de la Mañana.
Nada, vacío, menos que cero (reseña de Los bárbaros)
Los mutantes ya estamos aquí
Sobre “Los bárbaros”, de Alessandro Baricco
¿Qué tienen que ver el vino, el fútbol, los libros y la música clásica con la pérdida del alma? El italiano Baricco lanza en “Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación” (Barcelona: Anagrama, 2008) una serie de intuiciones e hipótesis sobre lo que está ocurriendo en la sociedad occidental actual que no podemos dejar pasar de largo.
Quizás la tesis que más me ha marcado es la que sostiene que las generaciones actuales –desde la X de los esclavos de Microsoft, acuñada por Coupland, hasta la actual Yo-yo, que diría Heriberto Yépez, aunque en Galicia Diego Ameixeiras le llama la del post-fracaso- se dedican a surfear sobre la superficie de la cultura (sí, son, somos superficiales) porque han asumido que profundizar en ella no compensa. Las generaciones que más ahondaron en el espíritu humano tuvieron como colofón las dos guerras más cruentas de la historia y los más destructivos “ismos” (estalinismo, fascismo, nazismo, maoísmo por poner unos bien identificables). Ahí es donde introduce Baricco la historia de la música clásica (¡cuesta tanto formarse para apreciar debidamente una ópera!); la cultura de las bodegas europeas frente al vino espectacular de Hollywood; el fútbol cuando aún no era mero espectáculo y los libros que han dejado de serlo para constituirse en secuencias de paso de otros formatos. Estas “aldeas”, señala él, han sido saqueadas por los bárbaros, que sólo buscan en ellas sistemas de paso para otras experiencias, para adquirir “el saber que importa, el que es capaz de entrar en secuencia con todos los demás saberes”.
En una referencia a Walter Benjamin –del que Baricco se declara solapadamente heredero en el sentido en que dedicó su vida a analizar hacia dónde caminaba la humanidad, a ser un cazador de tendencias de conocimiento- se explica que los mutantes ya no conciben ni contemplan el aburrimiento, aquel que Benjamin tildó como “el pájaro encantado que incuba el huevo de la experiencia”. El tedio ha quedado sustituído por el surfing en Internet y el multitasking, que son las principales formas de adquirir experiencia. Una experiencia superficial, nada vasta pero que basta, que compensa a los bárbaros.
La pérdida del alma de las generaciones actuales las fundamenta este ensayista en dos cuadros de dos figuras históricas: Bertin –un Randolph Hearst europeo, pintura de 1830- y en Riviére, un funcionario público, cuadro de 1805. Bertin como perfeccionador del alma y la espiritualidad romántica, que aún defendemos los civilizados y Rivière como defensor de la nobleza intelectual y la superioridad espiritual.
Las características que definen, según este ensayo, a los mutantes son la espectacularidad (“al bárbaro el esfuerzo le importa un comino porque ya no es un valor … La espectacularidad es una mezcla de fluidez, de velocidad, de síntesis, de técnica que genera una aceleración. Da energía, no la consume… El bárbaro piensa menos, pero piensa en redes indudablemente más extensas”); la nostalgia (por la civilización que sabe que perdió o que lo eclipsó); las secuencias sintéticas (lugares donde encontrar todo, donde hacer multitasking rápido, desde Pulp Fiction a Ikea, Disneylandia, FNAC o incluso el Louvre, lugar donde ver en unas horas buena parte del mejor arte de todos los tiempos); el pasado como vertedero de ruinas, como material de derribo con el que construir nuevos sistemas de paso; la democracia como técnica que se mueve sin sentido, celebrándose a sí misma, libre de los principios morales que la fundaron y que puede ser exportada con la guerra y lo auténtico no como lo real, sino como aquello que genera gran cantidad de movimiento en el tejido mental del públio (periodismo moderno, verbigracia). Hay más, pero tendrán que leerlas, para averiguar cómo Baricco explica el concepto “hamburguesa” –lo que importa no es la carne, sino lo que lleva al lado, como pasa ahora con los periódicos, que los llevamos a casa no por lo que dicen, sino por lo que regalan adjunto- y cómo termina en la Gran Muralla China, la frontera en su día para bárbaros que nadie pudo detener.
“Somos mutantes, todos, algunos más evolucionados, otros menos: hay quien está un poco retrasado, hay quien no se ha dado cuenta de nada, quien todo lo hace por instinto y quien es consciente, quien hace como que no lo sabe y quien nunca lo va a comprender, quien clava los pies en el suelo y quien corre alocadamente hacia delante. Pero ya estamos ahí, todos nosotros, a punto de emigrar hacia el agua”, termina Baricco en su ensayo mutante, escrito primero en un periódico, por entregas, que terminó siendo este libro. Un híbrido, que diría Yépez, cada día más duro con los mutantes.
Por los de la izquierda podría parecer que estoy en una etapa de total nihilismo. Lo más lamentable es que en la diestra tampoco hay mucha esperanza. Me he juntado, entre nuevas lecturas y repasos al hilo de "Los bárbaros", con estos títulos en mi escritorio. Y yo sin confesarme.
Me preocupan además otros asuntillos, sobre los que no tengo mucho tiempo para escribir, pero sobre los que uno reflexiona por momentos. El valor del insulto y de los cumplidos, por ejemplo. Aquellas pastillas que tomaba, combiné un día con vino y me valieron durante un tiempo el sobrenombre de "Pablo el de la lechuga". Este tema, el de la antipsiquiatría, va a ser tratado en el siguiente ejemplar de Bostezo, aunque no sé si hablarán de Szasz. "Nuestro derecho a las drogas" es parte de su ideario en este sentido.
También me preocupa la gestión del tiempo, que la tengo un tanto floja... Quizás, si mejoro en esta parcela, pueda actualizar aquí más a menudo.

