Cidinha Campos, voz indignada





Se echa de menos alguna -¡sólo una, dos, alguien!- voz así en el parlamento español. También en el gallego -la marcha de Beiras fue una pérdida enorme-.
Aunque un "demócrata" como Bono no la dejaría hablar, me temo. En el parlamento gallego puede que ocurriera lo mismo.

Ahora que está tan de moda la palabra "indignación", va siendo hora de que nuestros representantes se suban a ese carro. Si es que pueden. Porque les convenga no va a ser...

La tontería del mes, gracias a Rubalcaba


Si lo de agencias que replica Abc (no me fío ni de unas ni de otras) es cierto, confirmamos otra vez en manos de quiénes estamos. Si a esto sumamos el despropósito de la ley Sinde, la plutocratización de este país y las ansias de poder de los depredadores de la derecha, aviados vamos, amigos.


Me preocupa ahora mismo mucho más la combinación Cloe-Tiziana y Carlota-Ainara. Daremos que hablar nosotros. Darán que hablar ellas cuando sean nombradas. Y a una persona la nombran muchas veces en su vida, a poco que dure. ¡Nunca creí que fuera tan difícil escoger nombres de mellizas!

Abajo firmante

Los abajo firmantes nos definimos como una nueva generación, diferente, renovadora, alternativa, sin ser rupturista. No negamos lo anterior, no negamos el pasado, pero tampoco lo imponemos; lo relegamos a su sitio.
Buscamos el arte por el artista, no por el arte, individualista y genial según el modo de cada uno, sin puntos en común, sin choques ni roces, con propuestas pero sin resultados.
Cansados del vacío editorial, del silencio en la música, de museos vacuos y sin fundamentos, reclamamos nuestro lugar.
Somos nuevos, venimos a desplazar para mañana ser desplazados por lo más novedoso. Sólo nos importa trascender y, en la belleza y perfección del arte, lo lograremos.
Respetamos a los clásicos, pero les pedimos que se hagan a un lado para permitir el recambio generacional y la llegada de un nuevo aire; para que el arte y la cultura no sean cajones estancos donde se arroje todo lo que no se respeta sin entender.
Estamos aquí, haciendo ruido aunque quieran ignorarnos. No tenemos edad, no tenemos país ni patria. Avanzamos poco a poco, arrastrándonos o corriendo, socavando la cultura para que no viva en un pedestal; para que cultura sea cada uno de nosotros, de ustedes, de todos. La cultura vive en todas partes, sin limitaciones, sin fetiches, y no es privativa de la riqueza.
Hacemos arte no reconocido, rechazado, temido. Estamos golpeando puertas, abriendo ventanas, pavimentando caminos antes intransitables.
Estamos llegando. No nos teman. Ser parte de lo nuevo no implica que lo anterior deba morir, sino, en cambio, vivir una vez más, un poco más.

--
José A. García, junio 2009.-

Vía

Los destacados y la foto son míos.

Terca y mentirosa

"Los ciudadanos del siglo XXI tenemos la percepción no solo de que Internet es nuestro, sino de que nuestras opiniones cuentan más allí que en el espacio físico donde desarrollamos nuestras insatisfechas vidas. Podría decirse incluso que para muchos sus vidas virtuales son mejores que las reales. O al menos que su presencia, su mera existencia, cuenta mucho más. Internet nos ofrece alternativas a la realidad que podemos construir con nuestras manos. Durante el rato que estamos conectados, dejamos de ser meros consumidores para volver a ser, como antaño, productores de algo con lo que identificarnos".

"Que Internet tiene que ver con democracia es algo que el Gobierno sabe bien. No en vano impulsa cada año desde los Presupuestos Generales del Estado, y a través de Ministerios como Industria, Ciencia e Innovación, Educación y, por supuesto, Cultura, fuertes inversiones para que España no se quede atrás y esté entre los primeros en el desarrollo de las TIC y en acceso a la Red".

Fragmentos de este desternillante artículo de la ministra de Cultura en El País. Entero, aquí

En el primer párrafo que he seleccionado se observa claramente la concepción trasnochada y distorsionada que su señoría tiene de la Red y la superficialidad con que se permite hablar de los "ciudadanos del siglo XXI", como si ella, una privilegiada aupada por sus amigos de la industria cultural, representara siquiera a una ínfima parte de esos ciudadanos. Insatisfecha estará usted, señora ministra. Quizás porque la etapa de legislar "para el pueblo pero sin el pueblo" pasó a la historia, o eso creíamos.

El segundo párrafo es directamente mentira. España, en niveles de acceso a la Red, en inversión en I+D+I, en tecnologías de la información, es de los países europeos que menos invierte y estamos en el vagón de cola de banda ancha (sí, la más lenta de Europa). Pero como nos toma por tontos, se permite el lujo de mentir desde el periódico que antes era "El diario Independiente de la Mañana" (por las tardes ya no). Un periódico que a veces le saca los colores al gobierno donde usted está cómodamente instalada, colocada por la industria cultural que representa y no por la cultura que dice representar. Puesto 31 de 127 en tecnología. Y eso en 2008. Ahora estaremos peor, con los recortes de caballo que están haciendo justo en lo que no se debe: en investigación e innovación.

Creo que ya se lo había pedido, pero por si se me olvida: dimita, señora González-Sinde. Lo que usted hace cada día se llama prevaricación en un estado de derecho serio. Nuestro Código Penal, ése que se aplica más bien a los que no tienen pasta para pagar buenos abogados -nos seguimos llamando pobres-, aparece en el artículo 404:
"Artículo 404
A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de siete a diez años".
Luego de lo que se ha aireado en Wikileaks sobre las presiones de Biden (vicepresidente de USA) para llevar adelante esta ley que ni siquiera tienen en USA, ya debería haberse ido a su casa. Pero hay mucha pasta en juego, por supuesto.

15.000 euros para "Mujer olida por la espalda"

Posible mujer olida por la espalda en el tren de Molina Foix

Tenía pendiente La Fiera Literaria de este mes. Comienzo tranquilo su lectura con lo acostumbrado: la "black´s picnic" del Premio Planeta. No es que me acostumbre a este escándalo cultural -un premio amañado que un editor se concede a sí mismo a través de un escritor comprado para promocionarse ambos con la pasta de todos-, pero es que el segundo artículo es también de traca.

Lo titulan "Sobre un relato de Molina Foix. El horror de un relato premiado". Se hacen eco de un lector "consternado" porque han premiado a Vicente Molina Foix -15.000 euros de vellón, nada menos- por perlas como éstas:

"Llegó a la Estación Central y se olvidó de la mujer olida por la espalda; tenía que repasar en la cabeza, mientras caminaba hacia los laboratorios, el plan de trabajo".

En el segundo párrafo, nada menos. Un jurado profesional, sin saber quién escribe -como tiene que ser- hubiera aparcado aquí el cuento, relato o prosa poética que fuese. Pero no. Otro de los párrafos que denuncia Eloy Serrano:

"Cuando había dado la segunda cabezada le despertó una acidez; la mujer con auriculares sentada frente a él estaba pelando una mandarina y hablando sola. Al ver que él la miraba fijamente, dejó de hablar, dejó la mandarina a medio pelar en el reposa-brazos de su asiento, se incorporó, tropezó con las piernas de Sixto, le pidió perdón con una sonrisa y salió a la plataforma del tren, donde siguió hablando sin manos hasta que el tren llegó a la estación".

¡Y hay más! Si quieren solazarse o indignarse un poco más con este ataque garrafal al sentido común y a la Literatura, pueden leerlo completo aquí.

Replicante Enero 2011

Ya tienen en la Red el número de enero de 2011 de Replicante. He aquí su índice:

Editorial

Apuntes y crónicas

El futbol, deporte nacional. Por Sonia Budassi

La vida en el ejército colombiano. Por Andrés Delgado

La Mona Jiménez. Por Ricardo Cabral

Estampas de fundamentalismos distantes. Por Luis Castrillón

Noticias de Castrolandia en diciembre. Por Alcibíades Zaldívar

La carrera del apocalipsis. Por Raúl Olvera Mijares

Artes y medios

Arte

Arte reaccionario. Por Avelina Lésper

Cine

15 grandes películas mexicanas de la década. Por Alberto Acuña Navarijo

El cinema bicentenario. Por Luis Reséndiz

La escuela de Judd Apatow. Por Magaly Preciado

Los medios y el silencio. Por Juan Mascardi

Federico Fellini y La Dolce Vita. Por Jesús Serrano Aldape

Medios

Crónica Z. Por Ayelén Ferreyra y Juan Mascardi

Gente de radio. Por Rodrigo Márquez Tizano

Música

La historia de Julio Haro y El Personal. Por Rubén Martínez

Captain Beefheart. Por Ángel Sánchez Borges

Arcade Fire o de cómo ser incriticable. Por Gibrann Morgado

Las drogas y el jazz. Por Daniel Herrera

Ringo discos. Por Ricardo Cabral

Tres proyectiles de John Zorn. Por Alejandro Oliveros

The Mocks: nuevos aires. Por Luis Reséndiz

The final frontier, de Iron Maiden. Por Manuel Guillén

Mago de Oz en México. Por Marlene Diveinz

El retorno de Tony Camargo. Por Luis Castrillón

Ciencia y tecnología

Manipulación genética humana. Por Christian Israel Covarrubias

Columnas

Legendario déjà vu. Por Rubén Bonet

Aliteraciones. Por Vianett Medina

Letras libertinas. Por Héctor Villarreal

Existenz. Por Carina Maguregui

Cratoscopio. Por José Ramón López Rubí Calderón

Insolencia. Por Rogelio Villarreal

Purodrama. Por Enrique Olmos

Todos los puentes quemados. Por Joaquín Peón Íñiguez

Lectorio. Por Ariel Ruiz Mondragón

Fuera de control. Por Israel Martínez

Sinecdoquier. Por Marisol Rodríguez

Literatura gráfica. Por Jorge Flores-Oliver

Espectros. Por Jesús A. Castañeda

Nuevos geeks. Por Jos Velasco

Aquí no es aquí. Por Verónica Bujeiro

Wünderkammer. Por Rafael Toriz

Galería

Animación y video

La razón contra la religión. Por Pat Condell

Cómic

Grosso Modo. Por Rodrigo Ponce Betancourt

Escultura

Escultura contra la gravedad. Por Rubén Bonet

Plástica

Away from Dios. Por Rubén Bonet

Literatura

Ensayo

Leopoldo María Panero y la tercera persona. Por Enrique Montañez

Libros y autores

Fantasía y ciencia ficción. Por Iván de la Torre

La distancia fotográfica. Por Fabio Gámez

Alejarse de Rulfo. Por Daniel Herrera

La revolución de los directores. Por Héctor Villarreal

Unos cuantos hallazgos de un poeta. Por Raúl Olvera Mijares

La inocencia, la juventud y el desencanto. Por Ari Volovich

Los indecibles pecados de Sor Juana. Por Geovani Padilla Hernández

Narrativa

Pigalle. Por Diego Enrique Osorno

Un pequeño deseo. Por Ricardo Cabral

Poesía

Escena de un sábado de mayo de 2008. Por Eloísa Oliva

Pensamiento y reflexión: ¿qué es la derecha?

La futurología como discurso neoconservador. Por Héctor Villarreal

Los reyes europeos: con “r” de rémoras. Por Pablo Santiago

Dios, patria y Bimbo. Por Héctor Villarreal

Cuando la izquierda se vuelve derecha. Por Alberto Alesina y Francesco Giavazzi

El generalísimo ha fallecido. Por Rubén Bonet

Acción Nacional, un partido antipolítico. Por Ariel Ruiz

El sinarquismo. Por Salvador García

El rock del Tea Party. Por Juan Carlos Hidalgo

El Estado y el fundamentalismo islámico. Por Efraín Trava

Nuevas tendencias de la derecha en Europa. Por Efraín Trava

La derecha en Estados Unidos. Por Jorge Mendoza Yescas

Política y sociedad

El bicentenario y otras decepciones. Por Juan José Doñán

Podcast

Resonante (nuevo programa cada miércoles). Por Ana Paula Santana y Omar Magaña®

El hijo del psiquiatra franquista López Ibor tiene éxtasis


Actualización febrero 2010:
La hija periodista del psiquiatra franquista Vallejo-Nájera, neoconversa por una aparición


Sí, los estragos de las religiones no cesan. Da igual lo amueblada o desastrada que esté la cabeza. Esta mañana, en un panfleto religioso en el hospital -que por cierto dirige un ex alcalde del PP: la medicina y la política en este país siempre han tenido unas conexiones bastante patéticas y enfermizas- me he encontrado con esta información: María Vallejo-Nájera volvió a "creer" en Medjugorje. ¡Cómo se lo digo! Si no me creen, hasta tienen una web dedicada a este santuario -una especie de Fátima pero en Bosnia, hasta hubo pastorcillos...-. Miren en http://www.virgendemedjugorje.org/testimonio.php?id=71 y alucinen. Si creen, ya tienen otro lugar al que peregrinar.

No, no se alarmen. No es éxtasis ni sólido ni líquido. Tiene éxtasis como Santa Teresa. No me he vuelto loco: se lo he escuchado a él mismo en una vergonzosa entrevista en Radio Nacional, en el programa Siluetas. Se pueden bajar el podcast aquí por si no me creen.
López Ibor se llama como su padre, ya fallecido, Juan José. Aquel psiquiatra franquista, en compañía de su colega Vallejo Nágera, tenía ideas muy "interesantes" sobre el funcionamiento de las mentes de los que no pensaban como ellos -los que no eran fascistas-. Y pensaban que se podía "extirpar" el gen rojo. Opus Dei y Franco mediante, claro. La medicina española está plagada de esta secta.

En Siluetas, el hijo de López Ibor ha encontrado a un periodista palmero que le haga gracietas y no una entrevista que moleste e informe. En cuanto a lo de tener éxtasis, me parece coherente: un tipo que ha crecido leyendo y practicando "Camino" de Escrivá es normal que también le haya dado por leer "Camino de Perfección", de Teresa de Jesús. Todo muy científico, oigan. Ni imaginar quiero el cacao mental de los pacientes que haya tratado y sigue tratando...

Escucho mucho la radio y últimamente no dejo de llevarme sorpresas en Radio Nacional de España, la que debería ser ejemplo y modelo -aún tengo que decidir de qué- para las demás. No hace mucho escuché en una edición de Futuro Abierto, el típico programa que trata temas interesantes para la ciudadanía y que parece que por eso programan los domingos a las seis de la madrugada, una aberrante defensa de la homeopatía. Aquí
Creía que para esas magufadas ya estaban los anuncios de Onda Cero.

Alicia en el lado oscuro

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