Kafka

Conozco a un abogado que no se ha leído "El proceso". Por lo menos a uno, ya que no se lo he preguntado a más. Me temo que entre los picapleitos lo de leer, fuera de bestsellers y códigos, no se lleva mucho. Es más, conozco hace años a un licenciado en Derecho que sin remilgos se confiesa analfabeto funcional. Sólo sabe de los suyo. Sácalo de ahí y pinchas en hueso. Triste y cierto.

¿A qué traigo a colación a Kafka? En alguna de sus obras, no recuerdo si "El proceso", "América", "El castillo", seguro que "La metamorfosis" no es, dice: "No hay diferencia entre ser condenado o elegido". Algo semejante a lo que mucho antes expresó Dante en su "Divina Comedia" y luego Sade en sus depravadas más reales historias.

Esa frase la usa Arrabal en un relato que alude a su biografía. Cuando lo defiende Samuel Beckett en el proceso por blasfemia impulsado por un tribunal franquista, Samuel dice: "Es mucho lo que tiene que sufrir el poeta para escribir, señores jueces, no añadan nada a su propio dolor".

Exacto. No añadan nada, señores carceleros, al dolor.

Medicina respetuosa y sostenible

Como tantas cosas en la vida, a veces se juntan factores, en este caso libros, que conforman un conjunto encaminado hacia un objetivo concreto. Recién terminado "Curación emocional", que ya recomendé, llega a mis manos "Por una medicina respetuosa y sostenible", de la doctora Montserrat Palacín (Ediciones Cedel, Aptdo. Correos 99066 - Barcelona). El subtítulo, "Experiencias en un curhotel llamado Hipócrates". En lo poco que he leido, me encuentro con una médico de siempre que duda de todo lo aprendido, hecho que me atrae como imán. Teorías que uno, cualquiera, había intuido sobre los métodos de curación aparecen aquí explicados y puestos en cuestión, en clave cartesiana, en el sentido de poner en duda hasta las dudas de uno.

Y me aparece Maite con uno de autoayuda, "Consigue lo que quieres, valora lo que tienes", de John Gray, en un extraño malabarismo, ya que por momentos no sé ni lo que quiero ni lo que tengo. Bueno, sí lo sé, pero hay imponderables como éste en el que me encuentro, que invalidan el libre albedrio. Para el enunciado del libro citado hace falta libertad. Alguna.

Ricardo Royo contra la COPE

Leo en Rebelión una carta abierta a la Cope para que eche de la emisora episcopal española a Jiménez Losantos. Y dan argumentos del mismísimo Catecismo de la Iglesia Católica. Según éste, la libertad de información "debe respetar escrupulosamente las leyes morales, los derechos legítimos y la dignidad del hombre". El dedo está puesto en la llaga. Y la Cope ha reaccionado: nuevo contrato con Losantos. Carta blanca al insulto desde la cadena de los obispos. Típica acción de la Iglesia.

Una crítica tengo que hacer a la carta: hablan de "curiosidad morbosa" para escuchar "exabruptos y andanadas matinales" del citado lenguaraz. Señores, sean serios y apaguen si no les gusta lo que oyen. Vaya ejemplo. ¡Ah, la debilidad humana!.

Limpiar las calles

Cada poco tiempo aparecen barrenderos en forma de dirigentes políticos. Aún retumban aquellas palabras de Aznar: "limpiaremos las calles de delincuentes" cuando regresa, ahora en Francia, otro iluminado, Sarkozy, diciendo lo mismo: "mi trabajo es limpiar Francia de gamberros y delincuentes".

¿Qué hizo Aznar? De 38.000 presos pasó a 60.000. ¿Hay mayor seguridad? No. Como pasa cada día en USA, donde, pásmense, el 38% de su población ha estado en la cárcel. Un auténtico negocio, allí para algunos empresarios, aquí para el Estado y sus funcionarios "comunistas" -hagan lo que hagan, o no hagan, cobran siempre lo mismo a fin de mes.

Es un error de base situar a los delincuentes en las calles. Hay quizás más en los despachos. Incluso en los más altos; Mark Felt así lo creyó. Le dijo a Woodward en su día: "los periódicos son demasiado superficiales y apresurados. Rara vez llegan al fondo de las cuestiones". Gracias a eso, sólo se desmantela la delincuencia superficial, la más evidente. Y los despachos se convierten en cloacas donde sólo acceden las grandes ratas, las que metabolizan todo y lo convierten en bonitos comunicados de prensa. Quien quiera entender...

Rafael Azcona y el repelentismo

"Lo que más me gusta es ver lo que hace la gente". Lo cuenta Rafael Azcona en la promoción de su libro "El repelente niño Vicente", un clásico del franquismo, ahora sin censuras de Fraga o Cela. Se confiesa Azcona adicto a las terrazas. Todo escritor, todo periodista deberíamos tener esa sana curiosidad de ver lo que hace la gente. De observar incluso lo que a la gente no le gusta que observes que hace.

Confirma Azcona la teoría de tantos literatos: "La literatura viene siempre de una carencia, de un sufrimiento". La derrota de Marsé; la infelicidad de Prada; el agobio vital de Martín Santos.

Lo reitera Xavier Velasco (México, Diablo guardián) al expresar: "la escritura es una forma de atentado contra la lógica, contra el sentido común. Terminar las historias es una forma de exorcismo". Echo de menos aquella caseta en la Feria del Libro de Madrid el año pasado, cuando huía la gente del subtítulo de ALO. Volveré, seguro, con una obra menos realista.

Impunidad VS Dimisiones

"La diaria deformación del miedo; la progresiva desaparición de cualquier sentimiento de confianza o solidaridad; el arraigamiento del hábito de mentir, simular y disimular; la puerilización de la conciencia, se convirtieron en rasgos conductuales de generaciones de presos en gulags". Y de presos en cualquier sitio. No es culpa de los prisioneros: el sistema busca ese efecto. Es el que más le conviene: evita motines, peticiones de derechos, reivindicaciones. Todo lo que incomoda al fascismo en que se convierte todo mando sobre ejércitos, rebaños, seminarios, cuarteles y prisiones. Foucault lo explica mejor en "Vigilar y castigar".

"La impunidad permite cainismos encontrados, de manera que esa realidad por todos conocida se convierte en el invento de un pobre orate". Esto es, nula credibilidad de quien denuncia la perversión del sistema. Absoluta impunidad de los condenados a vigilar la condena de otros, los carceleros.

Carlos Tena, músico y crítico musical -¿dónde estaba?- dice en Rebelión.org: "Dimitir por motivos de conciencia es tan inhabitual en España como la ausencia de malos tratos en algunas comisarías y cuartelillos de las fuerzas de seguridad del estado". Lo dice al referirse a Conde Pumpido y su abuelito, coronel de Franco que firmaba sentencias de muerte sin pudor. Que vuelva Tena a antena. No conviene. Una pena.

Lo que no se ve no es real

Anne Applebaun: "En estos tiempos, para mucha gente, lo que no se ve no es real". Habla, esta historiadora, de la falta de imágenes de los crímenes del stalinismo. No es por ombliguismo, pero a mí me destruyeron, perdieron o hurtaron, aún no lo sé, imágenes inéditas de mis antepasados. Los que allí figuraban siguen siendo reales para mí, hasta que muera, pues han marcado mi vida. Pero ¿y mi hijo? ¿y sus descendientes? Así funciona la burocracia justiciera de este país: cuando te tritura, hasta procura desmemoriarte, como predijo Celine.

"El gulag sigue vivo" , dice Anne. Ella se refiere a Corea y China. Como estadounidense, no puede hablar de Guantánamo, ni de Irak, ni de otros gulags del imperio. Amnistía Internacional, esa multinacional de los informes, ha sido cuestionada por hablar de ello. Y no pasa nada. Mandan los que imponen la democracia. Democracia impostada e impostora.

Ya lo decía Marsé

"Si le pides mucho a la vida, el costalazo que te pegas es mucho mayor". Juan Marsé lo cuenta en una entrevista. Es una manera de verlo, la del pesimista antropológico. No se lo reprocho, pero para llegar a esa conclusión hay que haber vivido antes.

Y pienso: ¿justificaremos así la sonrisa de los parias de la India? ¿La cara beatífica de los niños africanos de abdomen hinchado por la inanición?

Marsé habla de la vida como una derrota. De la derrota como belleza. Me recuerda aquella frase que el locutor de "Diálogos 3" (RNE) repetía a veces: "Busca la belleza, porque es la única batalla que merece la pena en este asqueroso mundo". Ramón Trecet, creo que sigue, ahora pasando de New Age y adentrándose en músicas del mundo, sobre todo orientales. Escúchenlo. Abre puertas musicales. Y desengrasa.

Otras perlas de Marsé: "me desilusiona la marcha de la educación en este país"; "llevamos demasiado tiempo rebuznando por boca de la televisión" y "tal y como están las cosas, en un país que apenas lee, un simple jefe de programa de TV tiene más influencia y poder cultural que la ministra de Cultura".

Discrepo de lo último. Cuando conocí a Juan Cruz, me preguntó si sabía quién era Pushkas. "Ni idea". "¿Y Rufo?". "Sí, el de Pédro Páramo". "El futbol pasa, la literatura permanece". Y siempre será así. Los que no se lo crean, ellos se lo pierden.

Planes de vacaciones

Que yo sepa, mi madre nunca se ha ido de vacaciones. Bueno, si, una vez con mi padre a Mallorca, pero no le gustó la experiencia. Prefería estar en casa, con sus rutinas, sus mercados, sus terrones destripados, sus misas dominicales y su luto sempiterno por no sé quién.

Tengo unos vecinos que tampoco salen nunca de vacaciones. Aún estoy esperando aquel fin de semana planeado en una casa de turismo rural. No es cuestión de dinero, ni de tiempo, sino de mentalidad. Hay mucho esclavo del entorno, de la rutina, del estatismo doméstico. Gente apegada a su casa como un caracol, que ni siquiera se plantea probar una roulotte, por si lo suyo es eso, el complejo caracol.

Los tiempos en que los paisanos no salían jamás de su tierra más que a donde les llevaran sus pasos no se han extinguido. Y, por exceso, muchos que van de vacaciones sólo a ver gente, a lugares atestados de la costa, acaban viendo a sus jefes, a sus vecinos, a sus conocidos.

Viajar, cambiar de aires unos días, te renueva. En todos los sentidos. Te abre la mente -si es que tienes esa actitud- para conocer al otro, a los otros. Según el tiempo disponible y la inmérsión hecha, nos hace más tolerantes, más comprensivos.

Este verano haré varios viajes interiores. Dentro de libros, en mis propios escritos, en mi propia mente. No me queda otra que usar la imaginación. Y me compadeceré de todos aquellos que, teniendo la oportunidad y la libertad física, se quedan en su cueva y no salgan a ver si encuentran a su sombra, como nos enseñó Platón.

La calle es suya

Fraga decía "la calle es mía" cuando era un joven fascista con alto mando en aquella democracia orgánica. Ahora la misma derecha se reafirma en que "la calle es nuestra", y la Iglesia también, que viene a ser lo mismo, porque su reino es de este mundo, igual que su demonio y su carne. La derecha sin complejos, que reinaguró Aznar. Ya lo creo, con pancartas muy didácticas sobre paredones y muertes.

Tuvieron que meterme en la cárcel para que pudiera dar fe. Antes creía que era una leyenda urbana. No, es cierto: los tatuajes "Amor de Madre" y "Viva la Muerte" existen. Los he visto. En carnes ajadas por sida y hepatitis. En antiguos legionarios a los que Millán Astray tatuó en el cerebro "la muerte es sincera y no miente". Millán Astray. Franco. Fraga. Tres gallegos a los que homenajear juntos. Los tres adalides del terror. ¿Pero qué clase de sociedad estamos manteniendo?. Aquel 20J no hubo huelga. Urdaci dixit. Este 19J quizás haya elecciones. Y un baño de Palomares en seco.

Depresivos con lazo

Leo en el diario gratuito "Metro" de Barcelona (gracias, David, de nuevo) que Salut, o sea, la consejería de sanidad de allí, "buscará en la calle a los deprimidos para atenderlos". Me recuerda a los empleados de la perrera municipal. ¿Usarán lazo los loqueros en este caso?.

Al tiempo, sigo avanzando en el excelente libro de David Serban-Schreiber -leételo, Maly- titulado "Curación Emocional" y editado en Qairós. Lástima que no aclare dónde y cómo se reciben los EMDR, unos movimientos oculares casi milagrosos para eliminar traumas y dónde se venden los aparentes "simuladores de amanecer" que tan efectivos aparentan. Lo del ejercicio ya lo he comprobado, lo de los ácidos omega 3 me cuesta creerlo pero puede que sea cierto y lo de la comunicación asertiva tengo claro que funciona, lástima que vivamos exactamente en lo contrario la mayor parte de nuestra vida.

Es un libro ideal para salir de estados depresivos y ansiosos sin prozac ni otras dudosas medicinas que sólo embotan a la gente. Espero que algunos de esos "loqueros" -en todo el buen sentido de la palabra- catalanes sepan lo que están haciendo.

Intelectuales comprometidos

En "El Semanal" de 8/5/2005 aparece un reportaje, con motivo del centenario de Sartre, sobre los intelectuales comprometidos.

El más rompedor es Eduardo Subirats: "los centenarios son por sí mismos una banalidad, producto de la inteligencia burocratizada y muerta". Así de rotundo. Le preguntan si se considera un exiliado (está en USA) y replica: "exiliados son los que me echaron de Barcelona".

Savater va de niño pillo: "Sartre y yo compartimos la fecha de nacimiento y la tendencia al estravismo".

Saramago se molesta si lo tildan de intelectual: "yo soy un ciudadano comprometido" y deja bien claro que él no rechazaría el premio Nobel, como hizo Sartre en su día.

Luis Racionero critica a Sartre, dice que es "un intelectual en el mal sentido" y Jon Juaristi, el más ácido, más bien faltón, habla del francés como "un demagogo indecente que no valía mucho como pensador" y se atreve a llamar a Arcadi Espada (¿dónde está tu crítica, Arcadi, sigo esperando?) intelectual comprometido. Ir contra cualquier nacionalismo, menos el imperante (español o americano) está de moda enre la progresía facha de este país. Y valga la contradicción en el término, como pasa con inteligencia policial.

Amitav Ghosa y la no violencia

Sí, no es muy conocido -nunca había oído hablar de él hasta ayer- pero es un superventas en la India, junto a la ya celebrada aquí por mí Arundhati Roy. Dice: "como escritores hemos de resistir la tentación de mostrar la violencia como algo heroico. Cuando eso ocurre, el único resultado es más violencia".

En su país lo saben bien. No en vano de allí surgió la no violencia de Gandhi -ojo por ojo y todos ciegos-. Ghosa cree en la literatura como fuente de serenidad, como motor apacible de cambio. Ojalá fuera así. Firmaba ahora mismo. Lo complejo es que los discursos de los poderosos se siguen trazando con pólvora. Ahora uranio empobrecido. Tan empobrecido como la moral de nuestros próceres.

Comparto con Ghosa que "la novela puede incorporarlo todo; es el único campo en que se puede tratar cualquier aspecto de la experiencia humana". La novela es la vida en la literatura.

Harold se ahoga en las pantallas

Harold Bloom, el crítico literario autor del famoso "canon", dice: "una de las peores cosas que han ocurrido es la vinculación de la crítica literaria y la política".

¿Pero realmente no es política la literatura? Si la política trata de lo que les pasa a los ciudadanos y sus representantes, la literatura tiene que inmiscuirse por fuerza. Lo anormal sería que no se mezclaran ambas críticas. Podemos ser apartidistas, pero no apolíticos, los escritores. Sólo por el hecho de escoger un género (ensayo, novela, cuento, poesía) ya estamos haciendo política. Un tipo "blando" de política que apenas causa víctimas. Sólo los libros viciados por la religión y el fanatismo causan grandes conflictos. Que se lo digan a los presos de Guantánamo y sus coranes.

Apostilla Bloom: "las pantallas minan la capacidad de leer seriamente". Se ahoga en Internet este hombre. Pobre Harold, llega tarde a esta revolución. Nunca tanta gente ha escrito y ha leído en la Historia como hoy. Y mañana seremos más. Incluso lo leeremos a él en nuestras pantallas. Es más: la gente que lee seriamente lo hace gracias a la Red. Antes no podías contrastar tantas fuentes en tan poco tiempo.

Haro y Llamazares

Curioso. "Los pasos del caído", de J. Benito Fernandez, recrea la vida de Eduardo Haro Ibars. Hijo de Haro Tecglen, que no quiso saber nada de este libro. Ibars escribía sobre el lumpen, los presos comunes, los homosexuales, la droga. ¿Qué pasaría entre padre e hijo?.

Llamazares no retoca; "cuando termino una página no la toco, aunque no sé lo que va a pasar después". Escribe a base de imágenes. Tiene mucho oficio, por eso puede decir todo eso...

Prensa independiente

Más bien en la pendiente. En especial La Voz de Galicia, que es a quien más da Fraga de su "fondo de reptiles" para la prensa gallega. Unos dos millones de euros, dice El País, que Fraga y su Xunta dan a los medios gallegos (ojo, a los medios, no a los periodistas, los redactores de a pie cobramos lo mismo a fin de mes) para "fortalecer su independencia". Fraga y los suyos han perdido la vergüenza hace mucho en este cortijo en que han convertido Galicia. Pero los directores de los medios, incluido A Nosa Terra, también. Señores: si su medio no vende, ciérrenlo y váyanse a casa. Dejen de comer de los subsidios que pagamos todos.

La única prensa independiente está ahora en la Red. Hay algún resquicio en algún grupo, pero al final el quinto poder siempre pende de los otros cuatro. El sexot poder está aquí, en cada blog independiente. Aunque tenga 50 lectores. 50 ovejas negras. Que no se ponen en la pendiente.

Demasiado lejos

Mi secretario me va a matar. Como si McGrath no fuera difícil ya de escribir, ahora le cito a Chuck Palahniuk. Sí, es el autor de "El club de la lucha", que fue llevada al cine con rotundo éxito de taquilla. Me lo encuentro en "Qué leer" con un nuevo libro: "Error humano". Era periodista y se aburrió de la realidad, por lo cual se retiró a escribir ficción. Me gusta su manera de entrevistar, sin preguntas: "las personas siguen hablando para entrar en el silencio y revelan más y más cosas sobre sí mismas".

Me sorprende qeu en sus últimos relatos haya gente que llegue al desmayo. En concreto en uno titulado "Guts", que aún no ha llegado a España. "Mi editor opina que he ido demasiado lejos, pero a mi juicio ése es el único lugar al que vale la pena ir", explica Chuck. Demasiado lejos. Intrigante ¿no?. Utopía es el lugar que no existe. Puede que esté demasiado lejos, aunque me entra la duda sobre si Tomás Moro era Thomas More, o Tomás Más. ¿Alguien me lo aclara?.

Perdonad al monstruo

Propone Patrick McGrath en "Port Hungo": ¿es transferible el pacto social por el cual se perdona un comportamiento monstruoso al genio artístico, a cambio de que materialice su don, a un creador no tocado por la gracia?". Entre los personajes "monstruo" coincide conmigo al menos en dos: Bacon y Gauguin. Ignoro qué Bacon, si el filósofo o el pintor (yo meto a los dos), pero da igual. A lo largo de la gestación de ALO ésa ha sido una pregunta constante: ¿redime el arte cualquier perversión? y llevada más allá, desde la visión del lado oscuro hacia el de la luz: ¿no es arte determinada forma perversa de ver el mundo?. Si las vanguardias destacan por romper las reglas, los cánones, lo establecido: ¿no es perverso todo arte vanguardista?. Lástima que los códigos penales nunca serán escritos por artistas, sino por esclavos de lo establecido.

Sampedro y Letizia

Muerte y vida. Eros y thánatos. Cómo sacar dinero del morbo de los muertos y cómo ser pieza intercambiable en una institución caduca y anacrónica. En El Mundo incluso le dedican el suplemento entero a Letizia con un "lo has conseguido". Prefiero "El Jueves" para estas lides. Tanto El País como El Mundo explotan la historia del tetrapléjico Sampedro para vender morbo y más tarde un libro, que salió el Día da Letras Galegas.

Y mientras pienso en estos claroscuros se me viene a la memoria De Marco, el falso prisionero de los nazis. Vargas Llosa le dedica su artículo en El País. A saber cuántos falsos héroes hemos venerado en nuestra historia. Incluso a alguno le fundaron una religión. Y el planeta sigue girando. Odio los refranes y los consejos de ancianos, pero "el vivo al bollo y el muerto, del meollo al hoyo". Los periodistas tenemos que seguir manchando papel y manchando famas, imágenes y honores. Poniendo y quitando reyes cada día. Dando palos con nuestra baraja marcada. Formando parte del Coro Mediático Independiente Mundial. Iendo cada día al mercado de las mentiras. Póngame un cuarto de morbo, media de demagogia. Listo.

Tristán y su tiro

Era de mi edad. Nació por casualidad en El Escorial. Se pegó un tiro en Lancaster el 7 de mayo. Era escritor. Tristan Egolf. No me sonaba de nada, y eso que llegaron a compararlo con Faulkner.

Su primera novela: "El amo del corral". 1998. Lo rechazaron 76 editores (ALO, siendo un ensayo, sólo fue rechazada por 14; ah, y por un juez y un fiscal del Opus). Tuvo que ser una chica, hija de editor, quien lo encontrara en Paris tocando la guitarra y sacara adelante esa novela.

Segunda novela: "La chica y el violín". 2002. La tercera ya no la publicará en vida, ignoro si Kornwolf estaba terminada.

Era activista de Smoke Town Six, pacifista, tocapelotas de Bush y sus halcones. También tuvo grupo punk y se fue de la universidad porque creyó que ser autodidacta era mejor.

Para más datos, Egolf creó windmillsonline.us, una revista literaria digital, y una radio vinculada. Lástima que aquí no puedo verla. Ignoro qué le llevó al suicidio. Y creo que sus libros no me lo dirán. Nunca escribimos sobre nosotros. Sólo copiamos. Hablar de lo nuestro sería inventar y no inventamos nada.

Negociación, debate, conflicto, solución

No lo escribe ningún político, nadie versado en filosofía, ningún experto sociólogo. Se llama Asunción Jiménez y es una ciudadana anónima en EPS, cartas al director: "Pienso que no hay mejor síntoma de voluntad de solución que el que un conflicto salga a debate, y, cuanto más se complique el debate, probable que sean mejores las conclusiones".

Esta idea me llevó a escribir ALO. Ese mismo concepto se debería aplicar hoy a lo del País Vasco. Quizás sea cuestión de educación. Dice la premio Nobel de Medicina Rita Levi-Montalcini: "Si cambiamos la forma de educar a los niños, de enfrentarlos con la vida, quizá cambiaremos el mundo. Los métodos tradicionales son absurdos". El método tradicional se basa en estas premisas: imposición, verdad única, falta de crítica. Vaciedad.

Alicia en el lado oscuro

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