Crónica de una ciudad atemorizada


Los ciudadanos aquí
sobrevivimos atemorizados;
por mucho que se apuntalan fronteras
y se patrullan carreteras
los terroristas fabrican, secretamente,
desde sus casas, bombas
de secreta fabricación casera.

Nadie duerme. Nadie
sale de su casa. Nadie
se come un helado. Hijos
apenas se tienen. La delincuencia,
la inmigración y las bombas caseras
se han apoderado de la calle.

Hay que destruir las casas,
sospechar del más pintado,
asolar la huerta porque
en sus vísceras hay jóvenes
que igual que activan una lechuga
plantan palmeras de pólvora.

Por lo menos, la policía no es tonta
y además, es muy católica.
Por lo menos, los políticos defienden
la democracia con toda la violencia
del estado de derecho.
Por lo menos, los turistas ingresan
y los edificios son cada vez más altos.

Los ciudadanos aquí
sobrevivimos atemorizados;
quien no se va de vacaciones,
se compra un coche nuevo.

Las urnas se llenan de voto
y triunfa la inteligencia.

Valencia, julio 2003
Poema de Héctor Arnau en "Y el hambre Y los ciegos"

¿Qué decir de lo que pasa ahora mismo en Libia? Acaba de entrar por la puerta, en medio de la redacción de esta entrada, mi vecino. Pregunta si de ésta no irá la tercera guerra mundial. Le digo: "¡Qué va!" Sin demasiada convicción. ¿De qué o de quién podemos estar seguros ante la impasible actitud de nuestros gobiernos? ¿Cómo no vamos a estar paralizados si ayer ese asesino estaba dándose la mano -en el caso de Berlusconi era éste quien se la besaba a Gadafi- con nuestros próceres?

Sí, da ganas de ponerse a activar lechugas mientras aquel loco terrorista con bombas nada caseras extrae las vísceras de su país y se escuda en estupideces tamañas del tipo "alguien está vendiendo droga a la juventud libia". El Tribunal Penal Internacional ya calcula 10.000 muertos. Y la Onu -nosotros con ella- sigue bombardeando a civiles en Afganistán. Usa en Irak. Ejércitos de países donde las urnas se llenan de votos y triunfa la inteligencia. Sobre todo eso.

No les votes



El próximo 22 de mayo, los ciudadanos españoles están convocados a las urnas para votar a sus representantes públicos en todos los ayuntamientos y en algunos parlamentos autonómicos. Los representantes elegidos tendrán a su cargo la gestión de miles de millones de euros durante un periodo de cuatro años, razón más que suficiente para extremar las precauciones de los votantes: a lo largo de los últimos años, el nivel de corrupción en la política española se ha disparado de manera alarmante en todo el arco parlamentario.

PSOE, PP y CiU son las tres formaciones políticas que han pactado para resucitar la ley Sinde en el Senado, una ley que permite censurar Internet por vía administrativa, sin una intervención judicial que garantice la tutela efectiva de los ciudadanos. Al juez que deba validar el cierre le estará vedado analizar el fondo del asunto, esto es, la vulneración de derechos de propiedad intelectual o la posibilidad de producir un perjuicio patrimonial por parte de la página web cuya clausura se solicite. La ley Sinde crea un "agujero libre de jueces" donde la decisión la toma una comisión administrativa nombrada por el gobierno, para evitar lo que hasta el momento venía ocurriendo: que los jueces no daban la razón a las reclamaciones de la industria de los contenidos.

La ley Sinde es ineficaz. No aborda una reforma integral de la legislación de propiedad intelectual, único camino para favorecer la justa retribución de los creadores y artistas en el marco de una sociedad de cultura digital. Aún así, y a pesar de la oposición de una parte importante de la sociedad incluyendo creadores y artistas, PSOE, PP y CiU votaron a favor de ella. Pesaron más las presiones de gobiernos extranjeros y de grupos minoritarios que el interés social. Pero no todo es culpa de nuestros representantes: nosotros les hemos elegido, por acción u omisión.

Desde Nolesvotes.com consideramos que PSOE, PP y CiU han faltado a su principal obligación con la ciudadanía: defender la Constitución que juraron o prometieron acatar. La ley Sinde somete Internet a una legislación excepcional, con grave merma de los derechos a la libertad de expresión e información y a la tutela judicial efectiva, posibilitando un mayor control político de la red.

Tu decisión es importante. No te pedimos el voto para ningún partido concreto, ni que votes en blanco, ni que te abstengas, sino que te informes para comprobar que existen alternativas contrarias a la ley Sinde en todo el espectro ideológico. Te pedimos que defiendas la libertad en la red con tu voto, no apoyando a aquellos que con sus actos se han hecho claramente merecedores de un voto de castigo.


El próximo 22 de mayo, NO LES VOTES.

Erotismo y pornografía en Replicante Febrero 2011


Índice:

Apuntes y crónicas

Sonia, anorgásmica… casi. Por Susana Moo

Serge Gainsbourg: dandi confidencial. Por Pedro Trujillo

A tranquear el Zorro. Por Eduardo Huchín

Los caminos insondables…. Por Angelina Jaffé

Sex Man. Por Juan Mascardi

Día de la Candelaria Por Uriel Martínez

Noticias de Castrolandia en enero. Por Alcibíadez Zaldívar

El talibán digital. Por Juan Mascardi

Los románticos de la pornografía Por Wilberth Herrera

La foto del recuerdo con Juanes. Por Luis Castrillón

Artes y medios

Arte

La mano y el vacío de uno. Por Alfredo Flores Richaud

Cine

Una mirada a las entrañas de Occidente. Por Christian Israel Covarrubias

El miedo a la furia sexual femenina. Por Manuel Guillén

Sufro como Beautiful. Por John Manuel Silva

Espiritualidad posmoderna. Por Raúl Olvera Mijares

La paradoja subjetiva en Black Swan. Por Alfredo González Reynoso

Cómic

¡¡¡HENTAI!!! Por Jorge Flores-Oliver

Música

¿A dónde se fue la revolución? Por Christian Israel Covarrubias

Nostalgia de Gary Moore. Por Luis Castrillón

Más sonido del año que se fue. Por Ragel Santana

El José-José de los noventa. Por Manuel Guillén

Teatro

¿Cómo será el teatro mexicano en el siglo XXI? Por Enrique Olmos de Ita

Televisión

El nuevo villano de ficción. Por Jorge Fábregas

Ciencia y tecnología

La ciencia y los golpes al antropocentrismo Por Christian Israel Covarrubias

Columnas

Legendario déjà vu. Por Rubén Bonet

Aliteraciones. Por Vianett Medina

Letras libertinas. Por Héctor Villarreal

Existenz. Por Carina Maguregui

Cratoscopio. Por José Ramón López Rubí Calderón

Insolencia. Por Rogelio Villarreal

Purodrama. Por Enrique Olmos

Todos los puentes quemados. Por Joaquín Peón Íñiguez

Lectorio. Por Ariel Ruiz Mondragón

Fuera de control. Por Israel Martínez

Sinecdoquier. Por Marisol Rodríguez

Literatura gráfica. Por Jorge Flores-Oliver

Espectros. Por Jesús A. Castañeda

Nuevos geeks. Por Jos Velasco

Aquí no es aquí. Por Verónica Bujeiro

Wünderkammer. Por Rafael Toriz

Galería

Animación y video

SFW: safe for work. Por Jorge Flores Oliver

Cómic

Charlas de cama. Por José Luis Pescador

Grosso Modo. Por Rodrigo Ponce

Fotografía

La cámara fálica. Fotografías de Luis Fernando Moreno Coronel. Por Sergio González Rodríguez

El porno suave entre amigos. Por Manuel Guillén

How to make independent friends. Por Ricardo Cerqueda

Gráfica

Las chicas buena onda. Por Christian Núñez

Plástica

La secta de los yuppies. Obra de Rocío Caballero. Por Erik Castillo

La reconstrucción de los hechos. Entrevista con Gabriel Ramírez. Por Christian Núñez

Literatura

Ensayo

La caza del tiburón. Por Flavio Lo Presti

El sueño del idealista. Por Jesús Hernández Olivas

Libros y autores

Una oleada salvaje de perversión. Por Rubén Bonet

Los nuevos cuentos de hadas. Por Lydiette Carrión

“La cultura pop es una mierda”. Por Rubén Bonet

El libertino filosófico. Por Jorge Rueda

Un arduo camino: escribir y editar. Por Raúl Olvera Mijares

El revés del bordado. Por Nazul Aramayo

Cortinas rosas. Por Jorge Heinz

Wallraff ha vuelto. Por Christian Jara

El misterio de los cuentos. Por José Noé Mercado

Narrativa

Eros díler. Por Nazul Aramayo

Experimento. Por Paola Tinoco

De un mundo raro. Por Miguelángel Díaz Monges

El silencio artesanal. Jesús Hernández Olivas

Sex. Por Adriana Degetau

Tres cuentos. Por Adán Echeverría

Germán. Por Efraín Trava

Poesía

BDSM. Por Efraín Trava

Carta con foto. Por Carla Xel-Ha

Revistas

Editar desde el frente o a frentazos. Por Eduardo Ávalos

Los pasos de Tramoya. Por Édgar Aguilar

Pensamiento y reflexión: erotismo y pornografía

Porno, explotación y horror. Por Naief Yehya

La biblioteca del erotómano. Por Jorge Rueda

Mujeres de papel. Por Juan Carlos Núñez

El fetichismo de la virilidad. Por Efraín Trava

El vertiginoso instante del coito. Por Pedro Trujillo

Adolfo Llamas, erotómano. Por Rubén Bonet

Por un puñado de pelos. Por Gibrann Morgado

Los albores del porno español. Por Susana Moo

Una TV que se desnuda, se masturba y se ama. Por Juan Mascardi

Porno para mujeres. Por Pablo Santiago

Pierre Louÿs, erotismo infinito. Por Pedro Trujillo

El infierno de la biblioteca. Por Iván de la Torre

Paradojas del porno en la República Checa. Por Andrés Bacigalupo

Una estrella porno intelectual. Por Luis Reséndiz

Política y sociedad

Sobre legalización de drogas y la economía mexicana. Por José Ramón López Rubí

Los vacíos de la igualdad. Por Christian Israel Covarrubias

Un conocimiento fragmentado. Por Christian Israel Covarrubias

La toma de Guadalajara. Por Juan José Doñán

Educadores fementidos. Por Juan José Doñán

Podcast

Resonante (nuevo programa cada miércoles). Por Ana Paula Santana y Omar Magaña®

Vigalondo, fuera a toda Prisa


"Pido disculpas por el dolor que está causando mi tweet. Quiero aclarar que ni soy antisemita ni negacionista. Cualquiera que conozca mi trayectoria, ya sea escrita o en medios audiovisuales podrá comprobar que jamás me he acercado a esas posturas, a las que condeno radicalmente.

El tweet que ha levantado la polvareda no es la declaración de un revisionista, es la parodia de una actitud así.

Lo reitero por si acaso: no soy negacionista, no soy antisemita.

Lo siento.

Por otro lado, a raíz de todo lo que ha pasado desde el pasado viernes, somos conscientes de que la suspensión de este blog puede ser una medida consecuente.

Así que este es un un adiós. Ha sido una época fantástica.

Habrá más.

Gracias".

Es el último post de Nacho Vigalondo en su blog de El País (aquel falso Independiente de la Mañana) . Todo por una broma en su twitter en la que se "atrevía" a parodiar a su vez chascarrillos sobre el holocausto judío. Holocausto español. Holocausto gay. Holocausto gitano. Ya saben, los judíos aportaron el mayor número de víctimas, pero el holocausto se llevó inocentes por delante por otros motivos, no sólo por raza.

Woody Allen -al que se le perdona todo, en parte porque es judío- pronunció aquella sentencia inapelable: "El humor es tragedia más tiempo". Parece que no pasó suficiente tiempo aquí en España, según qué cosa, pues es un paraíso para genocidas y apologetas del genocidio (pregúntenselo a la Fundación Francisco Franco, subvencionada con fondos públicos).

Groucho Marx definía el humor como "la forma amable de la desesperación". Es lo que nos queda ante tanta barbarie. Ante tanto hipócrita dirigiendo medios que pregonan "la libertad de expresión" -en Egipto, que aquí no la apreciamos bien, como diría algún cantante- y a la primera de cambio censuran y echan fuera al librepensador.

Prisa, El País y la Ser: la nueva Fox, pero en España. Ja, ja y ja.

Alicia en el lado oscuro

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