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Gallegos emigrantes con morriña de Perú y efectos de drogas en el cerebro
En Replicante siempre hay artículos que llaman la atención. En el último número (colgado hace una semana) me sorprendieron dos: uno por proximidad y otro por afinidad.
El primero, doblemente próximo: soy gallego, de familia de emigrantes y creo que muy pronto también en esta condición. Se titula "La fiesta gallega de Chimbote" y lo escribe la periodista Diana Mandiá. Hay muchos ejemplos como los Chouciño en toda Galicia y en diferentes épocas. Si me pongo estupendo, creo que mi antepasado Celestino García ya se refería a las tribus que vivían aquí hace seis mil años como emigrantes, pues hay evidencias de que estuvieron en Inglaterra y dejaron allí restos arqueológicos por aquel entonces. La última oleada de emigración comenzó en los 60, cuando nos ahogaba aquí la postguerra y el fascismo de Franco y sus amigotes. Nos fuimos a Suiza y Alemania, aunque durante la guerra del 36 buena parte del exilio político recaló en México y otros países hermanos de HispanoAmérica. En otras oleadas a principios del siglo pasado habíamos ido a Cuba y Venezuela: aún hoy están en pie por aquí muchas escuelas que construyeron los "indianos" ricos y filántropos.
El segundo, por afinidad: aunque no soy adicto a ninguna droga, sí me interesan mucho desde siempre. Mauricio Vaca escribe en Replicante "Dime que te metes y te diré quién eres", un lúcido ensayo sobre los efectos de las sustancias consideradas tóxicas en nuestro encéfalo. Léanlo: pueden estar a favor, en contra, o nada, pero seguro que tendrán algo que opinar.
Tienen el índice de Replicante al que me refiero en http://revistareplicante.com/indices-dinamicos/indice-agosto-2013/
Parar y respirar
Estoy contento. Me están pasando cosas que jamás hubiera imaginado. O que si alguna vez las pensé fue en ese estado de duermevela antes de abrazar a Morfeo. De ilusiones también se vive, en especial cuando estás en el pozo, en el fondo. Podría decir que asomo al umbral pero que la polea aún puede con más calderos.
Cuando estás en medio de una revolución no te da tiempo a detenerte. Tampoco se reflexiona: se actúa. O uno se deja llevar, no hay remedio. Aún así, dentro del panorama general de satisfacción que me rodea, hay sobresaltos. Gente a la que nunca conociste, que aparece y te da una bofetada. Sin venir a cuento. Sin tener razón. Sin meditarlo. Otra, con la que creías compartir muchas utopías, se desvanece. Pero se ven compensadas -yo tampoco creo en el karma, no nos confundamos- con la aparición de nuevas estrellas, a las cuales no puedes dejar de mirar. Aún a riesgo de quedar ciego.
Sé que les encantaría que diera nombres, que narrara la historia en plan folletín. Pero no, escribo este blog para mí, para parar y respirar. Y si algo de lo que llega a mis pulmones les sirve a otros, eso que ganamos todos.
En este nuevo mundo de la Red nunca sabes a quién puedes entretener, aunque sólo sea un rato, o dar una pista. Acabo de ver la primera entrada en este blog desde Palestina:
18 abril 00:14 Palestine Telecommunications Company (PALTEL), Bethlehem, Territorio palestino (ocupado)
Desde Belén. La Red tiene estas serendipias. Aún era un neófito (año 1995) en esto y recuerdo una charla por IRC con una soldado israelí. Defendiendo lo indefendible. 13 años después soy menos ingenuo, incluso menos inocente, pero en aquella tierra poco se ha evolucionado. Aunque tienen la "suerte" de que nadie se olvida, de ellos, de los tibetanos, de los chechenos. Los africanos lo llevan peor. África, la eterna olvidada.
Cuando estás en medio de una revolución no te da tiempo a detenerte. Tampoco se reflexiona: se actúa. O uno se deja llevar, no hay remedio. Aún así, dentro del panorama general de satisfacción que me rodea, hay sobresaltos. Gente a la que nunca conociste, que aparece y te da una bofetada. Sin venir a cuento. Sin tener razón. Sin meditarlo. Otra, con la que creías compartir muchas utopías, se desvanece. Pero se ven compensadas -yo tampoco creo en el karma, no nos confundamos- con la aparición de nuevas estrellas, a las cuales no puedes dejar de mirar. Aún a riesgo de quedar ciego.
Sé que les encantaría que diera nombres, que narrara la historia en plan folletín. Pero no, escribo este blog para mí, para parar y respirar. Y si algo de lo que llega a mis pulmones les sirve a otros, eso que ganamos todos.
En este nuevo mundo de la Red nunca sabes a quién puedes entretener, aunque sólo sea un rato, o dar una pista. Acabo de ver la primera entrada en este blog desde Palestina:
18 abril 00:14 Palestine Telecommunications Company (PALTEL), Bethlehem, Territorio palestino (ocupado)
Desde Belén. La Red tiene estas serendipias. Aún era un neófito (año 1995) en esto y recuerdo una charla por IRC con una soldado israelí. Defendiendo lo indefendible. 13 años después soy menos ingenuo, incluso menos inocente, pero en aquella tierra poco se ha evolucionado. Aunque tienen la "suerte" de que nadie se olvida, de ellos, de los tibetanos, de los chechenos. Los africanos lo llevan peor. África, la eterna olvidada.
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