No, no me refiero al periódico donde trabajaba ayer. Aludo a las auténticas, a esas hojas volanderas que producen lo mismo una parroquia que una congregación religiosa o un obispo en horas bajas. No me resisto a reproducirles lo que acabo de leer en una de ellas:
"El estilo formativo del Padre Lozano era peculiar. No tenía facilidad para hablar, ni para escribir. Era austero y exigent, y esto impactaba sobre todo a las vocaciones tardías. No expresaba sus sentimientos y a quienes más quería los humillaba más, incluso con maneras bruscas. Revisaba las celdas y los capítulos de culpas eran ocasiones de humillación para algunos novicios. Sabía que la humildad es la base para una vida de oración y para el proceso genuino de la santificación cristiana".
Increible pero cierto. ¿Y al imán de Fuengirola lo mandan al trullo por lo suyo?. Creo que en este país se tiene que empezar a revisar alguna doctrina más y dejar tranquilos a los moros por un día. En pleno auge de "Minority Report" (Dick), los jueces detienen a gente "con intenciones de". Mientras, vemos malos tratos psicológicos en incontables confesiones. Pero la justicia no es ciega, creo que ya se lo he explicado por activa y por pasiva.
El padre Lozano castigó a un novicio a besar los pies de los novicios durante seis meses. Lo cuenta, por lo que se ve, orgulloso, el padre Fray Pedro Fernández. Número 49 de la hoja ESO de unos dominicos. Año 1995. Dios, si existe, nos asista.
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